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La moda y tú: 20 errores que debes dejar de cometer

por Diamar Dominguez Publicado en 15 de febrero de 2017
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En lo que a moda se refiere, hay crímenes que todas hemos cometido alguna vez (sí, incluso las it girls y famosas más aclamadas). Son tantas las opciones que a veces no sabes ni cómo vestir y terminas metiendo la pata. Por suerte, aquí te damos 20 consejos con los que acertar más con tus outfits.

Sobrecargar un look, llevar prendas que en realidad no te favorecen, querer hacer alarde de tus encantos con excesiva evidencia... Muchas (por no decir todas) hemos sido víctimas de estos fashion dramas en algún momento de nuestra vida. Y sí, errar es de humanos y experimentar también, pero es de inteligentes aprender de esos errores para no volverlos a cometer. Aquí te dejamos 20 de los más comunes en el mundo del street style para que no tengas excusas y vayas siempre de punta en blanco. Pero antes de seguir, no te pierdas cómo lo hace Gigi Hadid para no fallar nunca con su estilo.

1. Sexy no significa mostrar cuanta más piel mejor

Ir enseñando todo lo que puedas es vulgar y es una declaración más que evidente de intenciones (cada una sabrá las suyas). Recuerda que en moda, menos es más, y que si no quieres caer en la vulgaridad tienes que mantener un equilibrio en todos tus looks. Para este caso en concreto, la regla es muy sencilla: si enseñas de arriba, no enseñes de abajo; y viceversa. Es decir, si vas escotada, no enseñes mucha pierna; y si enseñas demasiada pierna, no te pongas escote.

2. Ropa interior al descubierto

Más que un error de moda, casi que se trata de un error de comprensión del lenguaje. La ropa interior se denomina "interior" por algo... Como su propio nombre indica, está diseñada para ir por dentro, bajo la ropa de calle.

Conclusión, ¿por qué no dejar lugar a la imaginación y reservarla para la intimidad del dormitorio? No importa si es solo el tirante del sujetador, enseñar al mundo tu ropa interior anula su efecto. Y ya que sacamos el tema, ¿tirantes transparentes para el sostén? ¿En serio?

3. La lencería equivocada

Ya que acabamos de sacar a colación el asunto de la ropa interior, también es necesario mencionar que no enseñarla directamente, sino insinuarla debajo de la ropa es casi casi lo mismo. Un ejemplo muy ilustrativo, ¿sujetador negro bajo una blusa blanca? Sobran las palabras. Si quieres "insinuar", mejor hazlo con alguna transparencia en alguna fiesta o evento de noche, pero no a plena luz del día.

4. La media indiscreta

Evocando a Bridget Jones, seguramente has enseñado alguna vez (sin quererlo, por supuesto), el elástico de la cinturilla de las medias o esa parte que queda justo debajo y es distinta al resto de la media. Sea como sea, no resulta bonito y es algo que se puede evitar fácilmente:

1. Escoge siempre medias justo de tu talla, que te sienten como un guante.
2. Colócalas bien antes de salir de casa y asegúrate de que llevas la ropa adecuada para lucirlas.
3. Recuerda que existen modelos que van a la cadera, en caso de que la falda o pantalón que lleves no sean de cintura alta.

5. Medias con peeptoes

El título ya lo deja todo claro. Realmente lo de los peetoes lo podemos extrapolar también a sandalias y a cualquier otro tipo de zapato que deje al descubierto esa antiestética costura de la media en la puntera. Por fortuna para nosotras y para todo aquel que nos mire, el universo del nailon ha avanzado mucho y cada vez se encuentran más modelos de medias que, además de ser muy naturales y poco perceptibles, carecen de costuras o acaban justo antes de los dedos de los pies. Opciones hay, ¡solo tienes que dar con la adecuada en función del zapato!

6. Leggings

¿Qué podemos decir? Los leggings pueden ser el invento más cómodo del siglo, pero también la prenda más ordinaria jamás vista si no se sabe llevar. A la hora de elegirlos, hay que saber con qué nos lo vamos a poner. Si son muy finos, como los de licra o algodón elástico, y pegadísimos al cuerpo, hay que llevar prendas que nos tapen, como mínimo, el trasero. Porque no queremos el famoso efecto de lo que en inglés llaman, y con mucho acierto, cameltoe, ¿verdad?

7. Muffin top...

...o cuando el pantalón, normalmente a la cadera, te aprieta y te saca la chicha por los lados. Sabes a lo que nos referimos, ¿o no? Si no te ha pasado a ti, seguro que lo has visto mil veces por la calle, tanto en mujeres como en hombres. Pero que se vea por todas partes no significa que sea bonito. ¿El remedio? Buscar unos pantalones que sean de tu talla y que te queden bien en función de la forma de tu cuerpo. Además, aprovechando la tendencia de los pantalones de tiro alto o a la cintura, nada mejor que apostar por ellos para evitar el "efecto magdalena" y estilizar la figura.

8. Shorts

¿O deberíamos llamarlos directamente chochorts? El short es un pantalón muy corto, pero que sea muy corto no significa que tenga que llegar a ser casi del mismo tamaño que la ropa interior. Así que, a no ser que estés en alguna playa o estés planeando irte a Coachella, escoge uno con un tamaño decente y con el que no vayas enseñando de más en mitad de la ciudad (recuerda: para ser sexy no hace falta enseñar).

9. Pantalón de chándal

Sí, sabemos que ahora se lleva mucho el look sporty, pero si no lo sabes combinar, mejor no te lances y sigue con tus vaqueros. No todas somos Ursina Gysi y nos podemos dar el lujo de llevar nuestros pantalones de chándal con un bolso de vestir y unos botines sin parecer que acabamos de salir de un carnaval. Si no estás segura de si tus track pants van a quedar bien con tacones y americana, no te arriesgues.

"Regina, llevas pantalones de chándal".

10. Estampados florales

¿A quién no le gustan los estampados florales al más puro estilo Laura Ashley? Sí, con ellos parecemos de los más naïf y femeninas, pero si no queremos correr el riesgo de confundirnos con la cortina de nuestra abuela o de parecer sacadas de una novela de Jane Austen, mejor escoger aquellos con un toque más sobrio y clásico, en lugar de los de inspiración romántica y aniñada. Por supuesto, la clave es cómo lo combines todo, los accesorios adecuados también te pueden ayudar con este último tipo a no caer en un look infantil.

11. Combinar distintos estampados

Estampados diversos en un mismo outfit... un tema escabroso. Aquí más vale ponerle freno a la mujer intrépida que llevas dentro y pararte a pensar dos veces. ¿Realmente necesitas mezclar cuadros escoceses con leopardo? Si no te sabes bien la teoría, no te pases a la práctica. Hay estampados que combinados duelen solo con mirarlos. Recuerda que lo que aparece en la pasarela no siempre vale para la calle.

12. Total look

Los conjuntos de un solo color son una opción muy atrevida si nunca los has llevado. Aunque parezca fácil, conseguir que el look sea armónico y no resulte excesivo es todo un arte. En este caso, nunca está de más fijarte en cómo lo hacen ciertas it girls que rara vez fallan con sus outfits, de lo contrario, corres el riesgo de convertirte en el blanco (o rosa o el color hayas elegido) de todas las críticas. Y, sobre todo, decántate por colores que te favorezcan a ti y no por aquellos que estén de moda, pero no te queden bien.

13. Exceso de capas

El layered look nos encanta y es estupendo para entretiempo e invierno. Superponer prendas de distintas longitudes y texturas da lugar a un juego visual muy bonito y con ese toque informal pero chic que muchas buscamos para salir a la calle. Pero hay que tener cuidado de no pasarse más de la cuenta. No intentes parecer una cebolla, el objetivo es que el outfit nos estilice y nos reste seriedad.

14. Prendas demasiado grandes

Sí, la moda oversize está a la orden del día, pero no hay que confundir eso con prendas cuyo diseño no es que sea oversize, sino que te queda grande porque no es de tu talla. Si no quieres que tu look roce la ridiculez, compra la ropa de tu talla. No queda igual una prenda que haya sido diseñada con líneas XXL, para que quede de una determinada manera según cada talla, que una hecha con medidas "normales" y que tú decides usar como oversize comprando tres tallas más.

15. Prendas demasiado pequeñas

Si antes hablábamos de la ropa que compras demasiado grande, ahora le toca el turno a esas que cuelas en tu armario con la esperanza de que algún día te sienten bien. No te engañes ni sufras por algo que es una mera cuestión de talla. Da lo mismo la 36 que la 42. Lo importante es que lo que llevas te quede bien y resalte lo mejor de tu figura. Te sentirás más cómoda, mejor contigo misma y, sin duda, te favorecerá mucho más.

16. Prendas ultra ajustadas

Existen prendas que, por alguna extraña razón o locura de alguien (seguramente inspiradas en una camisa de fuerza), parecen estar hechas para impedir que demos dos pasos con dignidad y elegancia. Por ejemplo, esas faldas de PVC que se llevaron tanto, pero que no te dejan andar. Renuncia a ellas, no son ni prácticas ni buenas para la salud. Las hay ajustadas, que resaltan la figura, pero no hacen daño ni aprietan en exceso; mejor decántate por esas.

17. El drama de los zapatos

Te quedan grandes o pequeños, te hacen daño, son excesivamente altos y te duele la espalda... ¿Qué más necesitas? Si les ves fallos, simplemente, no te los compres. Terminarán, sí o sí, desterrados en el mismo rincón al que terminas mandando todo aquello que dejas de ponerte. Hazte un favor a ti misma, no te tortures y, por muy bonitos que sean y aunque pienses que son el amor de tu vida, déjalos donde están. Seguro que los hay muy bonitos también, más cómodos y con los que irás caminando por la calle como una persona normal.

18. Chanclas

Chanclas, flip-flops, da igual cómo las llames. Nos referimos a ese calzado, normalmente de goma, que solemos utilizar en la playa o la piscina. No se sabe cómo, pero en muchas ocasiones las hemos visto fuera de su hábitat natural haciéndose pasar por la versión cutre de las veraniegas sandalias y caminando sobre el asfalto. No, no y no. Si te gustan mucho y quieres llevarlas, escoge modelos que vistan más o lo más parecidos posible a una sandalia.

"Esta temporada se llevan las metalizadas".

19. El bolso olvidado

El bolso, nuestro bolso, donde llevamos todo lo importante y que abrimos mil veces al día. Si pensabas que era algo en lo que nadie se fija, te equivocas. Un bolso puede llegar a convertirse en el complemento estrella y el protagonista absoluto de un look, pero también tiene la capacidad de arruinarlo por completo. No descuides tu elección y, para acertar siempre sin esforzarte, escoge modelos en materiales de calidad y en colores básicos (negro y camel, por ejemplo). Se convertirán en parte de tu fondo de armario y te sacarán de cualquier apuro.

20. Joyas y bisutería

Si el bolso suele ser un gran olvidado para muchas de las que no vivimos de nuestra imagen, los complementos de bisutería/joyas lo son todavía más. No subestimes estos accesorios, porque son el toque final de cualquier outfit. Son toda una declaración de principios, desde me gusta ostentar hasta soy tan clásica como Jackie Kennedy. Elígelos meticulosamente y pensando en la nota que le aportan al look completo.

"Los diamantes son los mejores amigos de las mujeres".

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