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Mujer hoy

Lupita, la abuela mexicana que aprendió a leer con 96 años

Cristina Gonzalez
por Cristina Gonzalez Publicado en 2 de abril de 2018

Su entrañable historia es el claro ejemplo de que nunca es tarde para hacer lo que te propongas.

A Lupita Palacios le ha pasado como a muchos de nuestros abuelos: desde muy pequeños se dedicaron a trabajar para ayudar a salir adelante a su familia y no tuvieron la posibilidad de ir a la escuela. Y es que hace años, la educación no era una prioridad, especialmente en las zonas rurales, donde siempre hacían falta manos para trabajar, aunque fuesen las de un niño.

Ese fue el caso de Lupita, una abuela de 96 años que se propuso salir del analfabetismo: ella nunca aprendió a leer o a escribir. Pero gracias a su tesón, el mes pasado obtuvo el título de educación secundaria. Su curiosidad por saber qué decían los titulares de los periódicos y por conocer las historias que guardan los libros, la impulsó a estudiar. Y, con la ayuda del Instituto Chiapenco de Educación para Jóvenes y Adultos, ha conseguido lo que se ha propuesto.

"Todo eso a mí me ha motivado a querer saber, leer, escribir y servir"

Eso contó Lupita al diario El País, quien se hizo eco de su historia y quiso saber más sobre esta mujer tan especial, que se ha sacado la secundaria en seis meses. "Ahí [en el periódico] buscaba cualquier cosita, mirando si lo podía descifrar", cuenta al mismo medio, mientras señala al periódico local de Chiapas (México), donde reside.

Y es que el afán por saber más sobre la historia de su país y el entorno que le rodea fue uno de los motores que impulsó a Lupita a aprender a leer y a escribir. "Estudiando puedo aprender la historia de México. La historia de Chiapas ya la he vivido en persona: los sufrimientos, los fracasos, la pobreza", explica. "La realidad es que yo quiero seguir estudiando, para seguir conociendo la ley de la vida".

La vida de Lupita, originaria de la comunidad indígena Vicente Guerrero, no ha sido fácil. Es la mayor de cinco hermanos y cuando era pequeña no pudo ir al colegio. Sus padres pensaban que la escuela era una pérdida de tiempo y a ella, por aquel entonces, le daba "flojera" (pereza), cuenta. Por eso acabó abandonando los estudios y trabajando desde joven como comerciante y empleada doméstica. Ella fue una de las fundadoras del Mercado Cinco de Mayo en Tuxtla Gutiérrez, la capital de Chiapas, tal y como recoge el medio español.

Lupita quiere seguir estudiando

Esta particular estudiante, la más longeva de su zona, vive hoy en día con su nieta, que tiene parálisis cerebral, en una colonia popular en el sur de la capital chiapaneca. Los asesores del instituto la visitan para seguir motivándola con sus estudios. "Poquito a poquito voy a ir aprendiendo para saber cómo puedo servir a esta santa tierra ahora que tengo 96 años", afirma Lupita, quien además de leer, también ha aprendido a escribir.

© Lupita Palacios | EL PAÍS | YouTube

Y quiere continuar con sus estudios, de hecho, ha decidido cursar el bachillerato. Admite, entre risas, que nadie le va a dar trabajo: "pero si me pongo abusada (alerta), sí puedo servir de algo", afirma. Sin duda, Lupita no solo es toda una inspiración para sus familia (tiene seis hijos, decenas de nietos, bisnietos y tataranietos), también para todos los demás. Ella es el claro ejemplo de que nunca es tarde para luchar por lo que queremos.

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