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Dejar de dar el pecho

Maren Agirregomezkorta
por Maren Agirregomezkorta Publicado en 6 de octubre de 2008

Después de la lactancia llega el momento fatídico de dejarle de dar pecho. Tienes que acostumbrar a tu bebé, poco a poco, a la leche industrial. A veces, este cambio puede cambiar al bebé, y al mismo tiempo, te puedes desestabilizar. ¿Cómo pasar de una fase a otra? ¿Cuáles son las etapas que hay que respetar? A continuación lo concretamos.

Habituar al bebé a la tetina
Desde que la lactancia está bien instalada, alrededor de un mes después del nacimiento, puedes empezar a acostumbrar a tu bebé al biberón. Una vez al día, dale un biberón de tu leche, habiendo mojado previamente la tetina dentro para que la tome con mayor facilidad.
Si es posible, intenta que le de el biberón otra persona, el padre, tu madre... para que no asocie tu olor con el biberón.

Prepara la fase de dejar de darle pecho
Para que todo vaya bien, es mejor prepararlo un mes antes. Empieza sustituyendo una toma por un biberón, por ejemplo la de la merienda. No le niegues el pecho, pero tampoco lo suscites.
Poco a poco, ve aumentando la cantidad de biberones y disminuyendo las tomas de pecho, según tu ritmo y en función del tiempo que tengas para dejar de darle pecho. También es el momento de que tu entorno te ayude, y así el bebé podrá aceptarlo mejor, ya que no lo asociará con el pecho.
En cuanto a ti, la producción de leche irá disminuyendo con la disminución de la frecuencia de las tomas.

¿Qué tetina?
Para facilitar el proceso, escoge una tetina lo más parecida posible al pezón, con un embudo largo y flexible, con un pequeño agujero para que el hecho de mamar requiera un esfuerzo. Si vuelcas el biberón sobre tu mano, la leche no debe fluir sola. Prueba también con una tetina de silicona y de goma, tu bebé te mostrará sus preferencias.


Si el bebé rechaza la tetina:
Puedes utilizar un vaso con pico: con el bebé sobre tus rodillas, inclinarás el vaso para que caiga gota a gota.
Con una cuchara para bebés, haz que la leche pase despacio por el rinconcito de su mejilla, para que no le llegue a la boca una cantidad demasiado grande de leche. Con un cuenta-gotas, que se vende en farmacias, bombea la leche en una taza y pon el embudo en la boca del bebé, apretando ligeramente.
Si el bebé tiene más de 6 meses, que el padre le proponga por la mañana un biberón de sabor particularmente agradable, por ejemplo con leche aromatizada con vainilla, y mientras tanto, lávate y vístete para que deje de asociar a su madre en pijama con la toma de la mañana.
El rechazo de la tetina no suele durar más de, como mucho, quince días.

¿Y tú?
Psicológicamente, dejar de darle el pecho puede ser un momento un poco duro, con un sentimiento de que pierdes una intimidad única y deliciosa con tu bebé. Es el momento de hacerte mimar y cuidar para que encuentres en ti misma el ritmo que realmente te conviene. Si estás realmente perdida, no dudes en hablar de ello con otras madres o, si es necesario, acude a una asociación.

por Maren Agirregomezkorta

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