“Siento que voy a colapsar”: si estás al límite, adopta desde ya estos 10 hábitos de las madres felices, según un experto

Actualizado el Por Cristina Buisan Vega
“Siento que voy a colapsar”: si estás al límite, adopta desde ya estos 10 hábitos de las madres felices, según un experto © Shutterstock

El día a día de una madre a tiempo completo puede ser complicado y agotador… Hay noches en las que miras el lavavajillas medio vacío, un niño que grita porque no quiere ponerse el pijama, un correo del trabajo que acaba de llegar, y una sola frase cruza por tu mente: “Quiero dejarlo todo”. Muchas madres describen también un agotamiento constante, la sensación de estar al límite, de irritarse por cualquier cosa, o incluso de desear enfermar para poder descansar por fin. ¿Te resulta familiar?

Los psicólogos hablan entonces de burnout materno o agotamiento parental: un estado en el que una se siente vacía y desconectada de aquello que antes le daba placer. La doctora Sheryl Ziegler, autora del libro Mommy Burnout, recuerda que no se trata de falta de amor hacia los hijos, sino de falta de recursos. Para encontrar soluciones y recuperar la calma, ha observado que las madres que se mantienen serenas comparten estos 10 hábitos muy concretos en su vida diaria. No tienen nada de mágico, pero lo cambian todo. ¡Descubre cuáles son!

Burnout materno: los 10 secretos de las madres felices

En consulta, la psicóloga Sheryl Ziegler escucha a madres agotadas que se sienten constantemente desbordadas, que se enfadan con sus hijos o evitan el contacto con su pareja. La falta de autocuidado es un factor clave del agotamiento. En cambio, las madres que priorizan prácticas de self-care experimentan una mejora clara en su bienestar mental y físico. La diferencia no está en la fuerza de voluntad, sino en pequeñas protecciones diarias.

Un hábito clave: estas mujeres reservan un momento para ellas mismas, aunque sean solo quince minutos, porque si el autocuidado no se planifica, nunca ocurre. También se conceden diez minutos de silencio o meditación. Un estudio clínico publicado en la National Library of Medicine demuestra que esta práctica reduce la ansiedad, la depresión y el estrés, además de mejorar la regulación emocional.

A esto se suma la importancia del cuerpo: estas madres serenas se mueven cada día, aunque sea con una caminata rápida. Por la noche, protegen su sueño tanto como el de sus hijos, incluso si eso implica dejar tareas sin hacer. ¡Puede esperar al día siguiente!

¿Por qué estas madres lo llevan mejor?

Estas mujeres también han aprendido a fijarse en lo positivo. Ver lo que sí funciona. Llevar un diario, por ejemplo, donde anotar lo conseguido durante el día, ayuda a cambiar la percepción de una misma. Un estudio publicado en la revista Family Medicine and Community Health señala que el 68 % de las investigaciones sobre journaling muestran una mejora significativa en la salud mental.

Cuando la tensión aumenta con un hijo, la especialista citada por YourTango recomienda decir: “Mamá va a tomarse un momento de calma porque estoy frustrada. Cuando esté tranquila, volveré para terminar esta conversación”. Después, salir unos minutos a respirar antes de retomar el diálogo.

Estas madres también rompen la monotonía que alimenta el agotamiento cambiando pequeños detalles de su rutina, como el menú o el camino al colegio. Otro hábito: alimentarse bien para tener energía, no solo picar sobras, añadiendo proteínas en la comida para evitar el bajón de la tarde. Reducen el tiempo en redes sociales comparándose con vidas “perfectas” y priorizan una llamada o un café con alguien cercano.

Por último, se recuerdan que esta etapa no es permanente: todo pasa. La maternidad evoluciona con el tiempo y, en muchos casos, los síntomas de agotamiento disminuyen.

A tener en cuenta

Para no convertir estos 10 hábitos en una presión más, lo mejor es incorporarlos poco a poco, adaptándolos a tu realidad laboral y familiar. Y si, aun así, te sientes realmente desbordada, buscar ayuda médica o psicológica puede ser necesario.