Este es el error más común con los vaqueros que puede sumar años a tu look después de los 50
© Shutterstock
Llega el día en que te pones tu vaquero favorito, ese que ya llevabas hace unos años, cuando te das cuenta de que el resultado ya no es el mismo. Frente al espejo, la silueta parece menos estilizada: las piernas se ven más cortas, la cintura menos definida, sin que tu peso haya cambiado realmente. Este desajuste suele explicarse por la evolución natural del cuerpo con el paso del tiempo, pero también por el corte del vaquero, que ya no es quizá el más adecuado. A partir de los 50, no tiene sentido conservar un denim que no favorece.
El vaquero después de los 50 sigue siendo igualmente, una prenda imprescindible, fácil de combinar, que funciona con todo, desde un jersey amplio hasta un blazer elegante. El problema es que la figura cambia, pero no siempre lo hace el armario. Entre la nostalgia de los años 2000 y la búsqueda de comodidad, muchas mujeres siguen eligiendo sin saberlo modelos que rompen sus proporciones. El verdadero error está en un detalle de confección.
Vaqueros a partir de los 50
Tras la menopausia, es habitual que el cuerpo cambie, incluso sin un aumento significativo de peso. La zona abdominal tiende a redondearse ligeramente, mientras que las caderas o los glúteos pueden perder firmeza, y la postura cambia un poco con el tiempo. Por supuesto, estas transformaciones cambian de una mujer a otra, pero son bastante comunes. En este contexto, los especialistas destacan la importancia de adaptar los cortes a las nuevas líneas del cuerpo. Un vaquero que realzaba perfectamente la figura a los 35 años no necesariamente produce el mismo efecto años después. Puede marcar zonas menos favorecedoras o dar una sensación de silueta más compacta. La idea no es renunciar al denim, sino elegir cortes mejor pensados que acompañen estos cambios con comodidad y elegancia.
El error común en los vaqueros que suma años
Este error de moda, que muchas cometen sin darse cuenta, consiste en llevar vaqueros de tiro bajo o medio-bajo con tejidos muy elásticos. Los modelos de tiro bajo heredados de los años 2000 suelen contener mucho elastano para mayor comodidad. En ese sentido, se recomienda optar por denims con entre un 1 % y un 2 % de elastano, pero no más. A partir del 5 %, el tejido puede perder hasta un 28 % de su firmeza en pocos meses: los glúteos caen y las rodillas se deforman. Ya sea muy ajustado tipo legging o, por el contrario, demasiado amplio y sin forma, este tipo de vaquero ultra elástico y de tiro bajo siempre añade volumen. Además, los lavados muy claros en los muslos pueden ensanchar visualmente la pierna.
Cómo elegir un vaquero que rejuvenezca
El secreto está en apostar por un tiro alto estructurado, con un tiro de al menos 25 cm que recoja la cintura y sujete la parte baja del abdomen. Los cortes que mejor funcionan después de los 50 son el vaquero recto, el mom moderno, el bootcut o ligeramente acampanado, y el de pernera ancha. El corte barrel también tiene su encanto.
Suscríbete para no perderte ninguna novedad