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Piedras semipreciosas

por Maren Agirregomezkorta Publicado en 17 de octubre de 2008

Como las piedras preciosas, las semipreciosas son gemas, duras y coloreadas que pueden servir para la fabricación de joyas o de ornamentos. Son naturales, se extraen de la tierra y las talla un lapidario. ¿Cómo escogerlas? ¿Cómo conocerlas? Sigue nuestra guía.

Las piedras semipreciosas más bellas

Amatista: transparente con reflejos violetas, es una variedad de cuarzo violeta cuya coloración proviene de extractos de hierro. Según la etimología griega, es rara y posee fuertes poderes curativos: apaciguaría problemas con el alcohol, calmaría ardores de estómago y lucharía contra el insomnio.

Jade: de color verde o amarillo. El jade verde es muy preciado en Asia y en Oriente, dónde está considerado como un verdadero amuleto y un símbolo de poder. En la tradición francesa, las bodas de Jade corresponden a 26 años de matrimonio.

Jaspe rojo o jaspe sanguino: piedra verde con inclusiones rojas, es conocida como la Piedras de los Mártires y ocupa un lugar importante en la religión cristiana. Se grababan escenas de la crucifixión, y las manchas rojas se percibían como la sangre de los mártires.

Cristal de roca o cuarzo: este mineral transparente a menudo se engalana de reflejos rosas o azules, violetas o amarillos. Existe una gran variedad de cristales como la amatista, el ametrino o el cuarzo rosa. Conocido desde la Antigüedad, el cristal se utilizaba sobre todo por sus propiedades térmicas.

El coral rojo: el coral rojo proviene del mar y en realidad es el esqueleto de los "animales-flores" que reciben el mismo nombre. Se encuentran en el Mediterráneo y en los mares calientes. Al contrario de los corales porosos, se pule como otra piedra semipreciosa.

La turquesa: mezcla del color del cielo y del mar, la turquesa significa "Piedra de Turco". La turquesa entró en la cultura europea gracias a las Cruzadas. Su explotación es muy antigua: los egipcios la extraían del Monte Sinaí para sus ornamentos.

La aguamarina: piedra azul o verde, se utiliza muy a menudo en joyería, particularmente para las sortijas. Del color de los océanos, la aguamarina es un derivado del berilo. Se encuentra fácilmente en las rocas europeas (Francia), pero también en Brasil y en Pakistán.

El cetrino: el cetrino es una variedad de cristal roca que se vuelve amarillo con el contacto con partículas de hierro. También es conocido como cuarzo amarillo. La amatista de color violeta puede, con el contacto con el calor, teñirse de color amarillo y transformarse así en cetrino.

El lapislázuli: piedra azul con reflejos dorados, se utiliza en joyería, pero también en mosaicos. También se muele para utilizar sus pigmentos en pintura. En el Egipto Antiguo, era símbolo de protección y servía para la fabricación de amuletos en forma de escarabajos. Se encuentra en Chile, Afganistán y Rusia.

La turmalina: particularmente buscada por su bello color verde, la turmalina es muy apreciada en joyería. Encontramos este mineral moreno o amarillo en junquillo en la roca y a menudo se utiliza en la mina como aviso de un yacimiento de oro. En la tradición francesa, las bodas de turmalina corresponden a 52 años de matrimonio.

La Piedra de Luna: u ortoclasa es una piedra translúcida con reflejos azulados que recuerdan el brillo de la luna. Su color puede variar entre amarillo, rosa, blanco o champán. Proviene de Sri-Lanka, Tanzania, Australia y Madagascar.

por Maren Agirregomezkorta

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