Probé esta receta de milhojas de calabacín y ya no quiero otro entrante para las cenas de verano

Actualizado el Por El equipo editorial
Probé esta receta de milhojas de calabacín y ya no quiero otro entrante para las cenas de verano © Shutterstock

Cuando ya no sabía cómo sorprender a mis amigos en la próxima cenita de verano, pensé en preparar un milhojas de calabacín a la parrilla, montado como si fuera un postre, pero completamente salado. Finas láminas de calabacín marcadas en la parrilla, queso de cabra fresco mezclado con limón, tomates confitados de sabor intenso, hierbas aromáticas y piñones tostados. ¿El resultado? un entrante resultón, elegante y muy fácil de preparar en casa.

El milhojas de calabacín a la parrilla que no deja a nadie indiferente

La receta no puede ser más fácil. En lugar de utilizar pasta, las láminas de calabacín hacen de «hojas» para formar un milhojas al estilo de una lasaña veraniega. Entre cada capa se añade una fina cantidad de queso de cabra aromatizado con ralladura y zumo de limón, unos trozos de tomate confitado y hojas de albahaca fresca. Con tres o cuatro pisos es suficiente para conseguir una presentación llamativa que convierte cualquier mesa en una ocasión especial.

Servido bien frío, con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y unas hojas de tomillo, el plato juega con los contrastes: el ligero sabor ahumado del calabacín, la cremosidad del queso, la intensidad del tomate y el toque crujiente de los piñones.

Tras unos minutos de reposo en la nevera, el milhojas adquiere consistencia y se puede cortar fácilmente, dejando a la vista sus vistosas capas antes incluso de probarlo.

Ingredientes para un milhojas de calabacín perfecto para 4 personas

Necesitarás:

  • 3 calabacines medianos (unos 700 g).
  • 250 g de queso de cabra fresco.
  • 150 g de tomates confitados.
  • 30 g de piñones.
  • 1 limón.
  • 1 diente de ajo.
  • Albahaca fresca.
  • Tomillo.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal y pimienta.

Uno de los secretos de la receta está en cortar el calabacín en láminas de unos 3 milímetros de grosor y dejar reposar el milhojas unos 10 minutos en frío antes de servir para que los sabores se integren.

También conviene tener en cuenta algunos detalles:

  • Elige calabacines pequeños o medianos, firmes y con poca agua.
  • Utiliza un queso de cabra fresco y cremoso, fácil de mezclar con el limón.
  • Escurre bien los tomates confitados para evitar que humedezcan las capas.
  • Tuesta ligeramente los piñones para potenciar su aroma y aportar un extra de textura.

Para cocinar el calabacín basta con una sartén tipo grill o una barbacoa muy caliente, un ligero toque de aceite y una cocción rápida. Hay que darles la vuelta en cuanto aparezcan las marcas de la parrilla para que permanezcan tiernos y jugosos. Si no dispones de grill, también puedes utilizar una sartén convencional muy caliente o el horno en función grill.

Variantes y cómo servir este milhojas de verano

Si prefieres un sabor más suave, puedes sustituir parte del queso de cabra por ricotta o mascarpone, dos opciones que aportan una textura aún más cremosa.

Otra alternativa consiste en añadir una fina capa de tapenade entre dos pisos para conseguir un toque mediterráneo, o incorporar unas lonchas de jamón curado y un hilo de miel para una versión más completa.

Este milhojas puede servirse en porciones grandes acompañado de una ensalada de rúcula aliñada con limón y pan de masa madre, o en pequeñas porciones individuales para un aperitivo elegante.

Además, puede prepararse con varias horas de antelación. Solo hay que cubrirlo con film transparente y conservarlo en la nevera hasta el momento de servir. Así mantendrá toda su frescura y el calabacín conservará su textura.

Para acompañarlo, nada mejor que un rosado muy frío, un vino blanco seco o, si prefieres una opción sin alcohol, agua con gas aromatizada con limón y hojas de albahaca. Un entrante fresco, ligero y perfecto para inaugurar cualquier cena de verano.

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