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Mutilación Genital Femenina: un delito enmascarado por la tradición

por El equipo editorial Creado en 30 de octubre de 2019
Mutilación Genital Femenina: un delito enmascarado por la tradición© Plan Internacional

Según calcula la OMS, alrededor de 200 millones de niñas y mujeres en todo el mundo han sido víctimas de mutilación genital femenina.


No, esta práctica no hace que la mujer se conserve virgen. Tampoco hace que los genitales sean más estéticos o limpios. No hay religión que obligue a practicar la mutilación genital femenina.

La ablación es una tortura y una violación de los derechos de las niñas. Según apunta la OMS, esta práctica se lleva a cabo en 30 países de África, Asia y Oriente Medio. Y, aunque ninguna religión contempla la ablación como un rito obligatorio, lo cierto es que es habitual que se produzca en muchos grupos religiosos.

Video por Samanta Mayordomo

¿Por qué se practica la mutilación genital femenina?


Tal como explica la OMS, el significado social de la MGF o ablación varía en función del contexto, pero principalmente se practica para preservar y potenciar las características que, según sus creencias, se consideran más "deseables" en el cuerpo de una mujer. Supone un rito de purificación para muchas etnias, así como una manera de iniciar a las niñas en la edad adulta y prepararlas para el matrimonio.


Consiste en la extirpación parcial o total de los genitales externos femeninos (clítoris y labios vaginales) por razones culturales y no médicas. Para llevarla a cabo se emplean instrumentos como tijeras, cuchillas, trozos de cristal o bisturíes. No suelen emplearse anestésicos ni antisépticos a la hora de realizar la mutilación, lo que suma una consecuencia fatídica más al proceso. La ablación la suelen practicar las mujeres mayores de la comunidad, normalmente parientes cercanas a las niñas, aunque también existen casos en lo que son los hombres quienes intervienen: curanderos, barberos, herboristas...

Descubre: Mutilación Genital Femenina: un delito enmascarado por la tradición
Una circuncidadora de Tharaka, Kenia, sostiene la cuchilla con la que practica la mutilación © Plan Internacional


No existe una edad concreta para proceder a la mutilación genital, pues depende de la comunidad que la practique. En algunas zonas se somete a las niñas a ella cuando aún son bebés, en otras, durante los primeros años o incluso después, durante el embarazo. El rango de edad abarca aproximadamente de los 0 a los 15 años.


La mutilación genital femenina en cifras


Unicef advierte de la grave situación que viven las niñas alrededor del mundo:​

  • Somalia es el país donde más se llevan a cabo este tipo de prácticas. El 98% de la población femenina entre los 18 y 49 años se ha visto involucrada en esta práctica.

  • Este país anterior va seguido muy de cerca por Guinea, con un 97% y Yibuti, con un 93%.

  • Las niñas menores de 14 años representan 44 millones del total global, siendo Mali (73%), Gambia (56%) y Mauritania (54%) los principales focos.

  • En algunos países, como Sierra Leona y Mali, más del 60% de las mujeres creen que esta práctica debería mantenerse.



18.000 niñas se encuentran en situación de riesgo en España

En España existe un alto número de niñas que se encuentran en riesgo de sufrir las consecuencias de la mutilación de sus órganos. Se estima que la población que procede de países donde se practica la ablación es de unas 200.000 personas, de las cuales 70.000 son mujeres. Para tomar conciencia de esta práctica, evitar futuros casos y denunciar los existentes, es esencial que los profesionales de distintos ámbitos (sanitario, educativo y social) trabajen juntos. Durante las últimas Jornadas Internaciones contra la Mutilación Genital Femenina, Tarik Jasarevic, portavos de la OMS, explicaba que existe una gran ignorancia en este ámbito.

"No tiene justificación médica, sólo causa dolor y nunca debe ser practicada".


Aunque en España esta práctica es un delito penado con entre 6 y 12 años de cárcel, además de acarrear la pérdida de la custodia para los padres, muchas niñas se encuentran en riesgo de ser víctimas de estas mutilaciones.

De las 70.000 mujeres mecionadas antes, unas 18.000 son niñas menores de 14 años, edad a la que estas niñas suelen convertirse en objeto de esta `tradición´.


Hemorragias, complicaciones en el parto o infecciones


La OMS advierte de las consecuencias que puede tener esta tortura para las niñas. Además de hemorragias durante su práctica o infecciones procedentes de la falta de esterilización y la posterior recuperación, la mutilación genital femenina también puede causar otra serie de trastornos. Entre ellos: problemas vaginales (leucorrea, vaginosis...), problemas menstruales (menstruaciones dolorosas), problemas sexuales, complicaciones en el parto (hemorragias, cesárea, muerte del bebé), intervenciones quirúrgicas posteriores o trastornos psicológicos (depresión, ansiedad, estrés postraumático, falta de autoestima...).


Las organizaciones mundiales están luchando para erradicar la MGF, pero es un trabajo muy difícil debido al enorme peso de la tradición que conlleva. Esta práctica, considerada una violación de los derechos humanos, está expresamente prohibida en un total de 59 países, incluyendo 25 regiones en África y Medio Oriente. Por suerte, hay países como Burkina Faso que son un ejemplo a seguir en la lucha contra esta práctica: sus índices se han reducido en un 31% entre las jóvenes. Sin embargo, a nivel global, aún queda mucho por hacer.

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