Adiós a la grasa abdominal: esta es la plancha de yoga definitiva que tonifica el abdomen y ayuda a fortalecer todo el cuerpo

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Adiós a la grasa abdominal: esta es la plancha de yoga definitiva que tonifica el abdomen y ayuda a fortalecer todo el cuerpo © Shutterstock

En muchas ocasiones, asociada al fortalecimiento muscular intenso, la plancha también es un pilar del yoga. Conocida como Phalakasana, esta postura activa todo el cuerpo mientras trabaja en profundidad la faja abdominal. A primera vista puede parecer fácil—mantener una posición estática apoyada en manos y pies— pero en realidad exige una implicación muscular global y una gran precisión en la ejecución.

En la práctica del yoga, la plancha Phalakasana es mucho más que un simple ejercicio de core. Permite reforzar abdominales, brazos, hombros, espalda e incluso piernas. Esta dimensión completa es lo que la convierte en una aliada ideal para quienes desean reducir la grasa abdominal mientras tonifican la silueta. Al activar varios grupos musculares simultáneamente, aumenta el gasto energético y mejora la postura diaria.

Cómo realizar bien la plancha Phalakasana

Para sacarle partido a la Phalakasana, la calidad de la ejecución es esencial. El primer punto a vigilar es la alineación del cuerpo. Los hombros deben estar directamente sobre las muñecas, mientras que el cuerpo forma una línea recta desde la cabeza hasta los talones. Evita hundir la zona lumbar o elevar demasiado las caderas: estas compensaciones reducen la eficacia del ejercicio y pueden provocar tensiones.

La activación de los músculos profundos también es muy importante. Contrae los abdominales como si quisieras acercar el ombligo a la columna vertebral. Las piernas deben estar activas, los muslos ligeramente contraídos y los talones empujando hacia atrás. La respiración también juega un papel clave: prioriza una respiración lenta y controlada para mantener la postura durante más tiempo y favorecer la concentración.

Otro consejo a menudo olvidado es la mirada. Mantén el cuello en prolongación de la columna vertebral fijando un punto en el suelo ligeramente delante de ti. Esto evita tensiones cervicales y ayuda a estabilizar todo el cuerpo. Por último, no es necesario mantener la postura durante varios minutos desde el inicio: es mejor sostener una posición correcta durante 20 a 30 segundos que prolongar una ejecución incorrecta.

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Variantes más sencillas de la plancha Phalakasana para progresar poco a poco

Si la plancha clásica es demasiado exigente al principio, existen alternativas más accesibles para familiarizarse con Phalakasana de forma progresiva. La primera consiste en apoyar las rodillas en el suelo. Esta variante reduce la carga sobre brazos y abdominales, permitiendo trabajar la alineación y el core. Es ideal para principiantes o para retomar tras un descanso.

Otra opción es realizar la plancha apoyándose en los antebrazos en lugar de las manos. Esta versión activa los músculos de forma diferente y puede resultar más cómoda para las muñecas sensibles. También permite fortalecer eficazmente la faja abdominal reduciendo el estrés en las articulaciones.

Con el tiempo, se puede aumentar progresivamente la dificultad alargando la duración o probando variaciones dinámicas, como levantar una pierna o alternar movimientos. Lo importante es escuchar el cuerpo y priorizar una progresión constante.

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