La amistad después del matrimonio: el secreto que solo entienden las personas divorciadas y viudas, según los expertos
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El matrimonio puede cambiar los hábitos de vida de cada uno, pero también las relaciones sociales. Para muchas personas, este cambio pasa a veces desapercibido mientras están dentro de una relación de pareja. Sin embargo, quienes vuelven a estar solteros tras un divorcio o la pérdida de su cónyuge descubren a menudo una realidad que antes no habían percibido. Según varios estudios difundidos por Bella DePaulo, psicóloga e investigadora, esta toma de conciencia tiene que ver con la forma en que las parejas pueden ir apartando poco a poco a sus amigos solteros.
En declaraciones recogidas por YourTango, DePaulo hace referencia a las investigaciones de Ashley E. Ermer y Jaclyn Elisa Keenoy, publicadas en la revista Journal of Family Theory and Review. Las autoras explican que las personas que han perdido a su pareja, ya sea por divorcio o por fallecimiento, suelen volverse más sensibles a un fenómeno conocido como «singlism».
Este término hace referencia a los estereotipos, la estigmatización, la marginación y la discriminación que sufren las personas solteras, una realidad que muchas veces pasa desapercibida mientras uno mismo vive en pareja.
El matrimonio puede cambiar la relación con los amigos solteros
Para ilustrar este fenómeno, Bella DePaulo cuenta la historia de una antigua alumna. Tras la separación de su madre, esta llamó a una amiga con la que ambos matrimonios solían pasar todos los fines de semana juntos. Aunque la amiga le mostró su apoyo, también le explicó que ya no podrían seguir viéndose los fines de semana. Al no tener ya pareja, dejó de ser incluida en los planes habituales del otro matrimonio.
Para la psicóloga, este ejemplo refleja perfectamente cómo puede manifestarse el singlism sin que las propias parejas sean plenamente conscientes de ello. Las investigadoras también mencionan otro concepto: el «dyadic withdrawal» o «aislamiento de la díada». Este término describe la tendencia de las parejas a dedicar cada vez más tiempo solo a su relación, reduciendo progresivamente el contacto con otras personas.
Con el tiempo, los planes pasan a hacerse principalmente con otras parejas y los amigos solteros quedan relegados. Según Bella DePaulo, quienes llevan años solteros conocen bien esta dinámica: algunos pasan de recibir invitaciones frecuentes a verse únicamente para comer de vez en cuando o incluso dejan de ser invitados.
Un aislamiento que puede reducir el apoyo social
Para las investigadoras, esta evolución va mucho más allá de una simple decepción.
Ashley E. Ermer y Jaclyn Elisa Keenoy señalan que ser apartado poco a poco por amigos o familiares que viven en pareja puede traducirse en una pérdida de apoyo social. Quienes vuelven a estar solteros a menudo se ven obligados a reconstruir su red de relaciones después de que muchos de sus amigos o familiares hayan formado una pareja estable. Esta reorganización puede resultar muy difícil tras un divorcio o un duelo, dos etapas que ya implican profundos cambios personales.
Los estudios citados recuerdan además que la pérdida de la pareja figura entre las experiencias más dolorosas de la vida, solo por detrás de la pérdida de un hijo. Las investigaciones también apuntan que las mujeres pueden experimentar un mayor grado de desorganización tras el fallecimiento de su cónyuge.
Por último, un estudio de la Universidad de Oxford destaca la importancia del apoyo de familiares y amigos, especialmente en el caso de las mujeres mayores que viven solas.
Según Bella DePaulo, muchas personas casadas solo toman conciencia de la marginación que pueden sufrir los solteros cuando ellas mismas vuelven a estar solas. Es entonces cuando descubren un fenómeno que, sin darse cuenta, en ocasiones también habían contribuido a mantener.
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