Inicio / Pareja / Sexualidad / ¿Ninfomanía o hipersexualidad? La realidad sobre este trastorno de la conducta sexual

Pareja

¿Ninfomanía o hipersexualidad? La realidad sobre este trastorno de la conducta sexual

por Elvira Sáez Creado en 1 de diciembre de 2018, modificado en 19 de marzo de 2020
¿Ninfomanía o hipersexualidad? La realidad sobre este trastorno de la conducta sexual© Getty

La hipersexualidad, antiguamente conocida como ninfomanía en el caso de las mujeres y satiriasis en el de los hombres, es un trastorno en el que los afectados sienten la necesidad continua de obtener gratificación sexual. Descubre más sobre este trastorno.

No es raro ver como a una mujer que vive libremente su sexualidad y tiene muchas parejas se la califica de ninfómana. ¡Como si eso fuera un insulto! Es importante saber que este término describe un trastorno psicológico que ahora se denomina hipersexualidad y ya no se hace distinción entre mujeres y hombres. Te contamos un poco más sobre el concepto de ninfomanía y sobre el trastorno de hipersexualidad.

Video por Patricia Álvarez

Origen del término 'ninfomana'

El término viene de “ninfa” (divinidad femenina de la mitología y/o labios menores de la vulva) y de “manía” (mania en latín significa locura). Según el diccionario de la Real Academia Española, la ninfomanía es el “deseo violento e insaciable en la mujer de entregarse a la cópula”. Es un trastorno bastante raro.

¿Lo sabías?
• El masculino de ninfomanía es satiriasis, que viene del término sátiro, un semidiós de la mitología griega.
• En el siglo XIX, le barón Richard Von Kraftt Ebing, psiquiatra austro-húngaro, no dudaba en hablar de la ninfomanía como una enfermedad grave, e incluso fatal.
• En la época, las mujeres que sufrían de apetito sexual, juzgado como demasiado feroz por las normas de la sociedad, podían ser internadas, sexualmente mutiladas y desterradas por la comunidad.

Hipersexualidad: la forma correcta de denominar a este trastorno

A pesar de que se sigue utilizando el concepto de ninfómana, actualmente lo correcto es utilizar el término hipersexualidad para denominar a este problema tanto en mujeres como en hombres. Aunque es posible que escuches la palabra 'ninfómana' para hablar de forma coloquial sobre la supuesta adicción al sexo de una mujer, esteno es el término correcto, además, es importante tener en cuenta que se trata de un trastorno que no debe tomarse a la ligera. Disfrutar del sexo plenamente no tiene nada que ver con la hipersexualidad. A continuación te contamos en qué consiste esta enfermedad.

Hipersexualidad: síntomas y causas de este trastorno

La hipersexualidad se define como una conducta sexual compulsiva. De esta forma, se producen fantasías, impulsos o conductas sexuales de forma excesiva, la persona no las puede controlar. Tanto es así, que esto llega a afectar de forma negativa a diferentes ámbitos de la vida de la persona que padece este transtorno tales como las relaciones, el trabajo o la salud.

Las conductas sexuales tales como la masturbación, el cibersexo, el consumo de pornografía, las múltiples parejas sexuales o el pago por sexo pueden convertise en un elemento esencial de la vida de la persona afectada hasta el punto de perjudicarle seriamente y también a otras personas de su entorno.

Síntomas de la hipersexualidad

  • Impulsos o pensamientos sexuales intensos que aparecen con gran frecuencia y que no se pueden controlar.
  • Necesidad de mantener conductas sexuales para obtener placer y, tras ellas, sentir una mezcla de liberación y culpa.
  • Uso de la sexualidad para tapar otros problemas personales tales como el estrés, la ansiedad o la depresión.
  • Si la persona intenta reducir la conducta sexual compulsiva, no lo consigue y continúa haciéndolo a pesar de que estas le pongan en peligro (enfermedades de transmisión sexual, pérdida de relaciones, problemas en el trabajo o a nivel económico...).
  • Problemas para entablar relaciones estables y sanas.


Causas y factores de riesgo de la hipersexualidad

No se conoce cuáles son las causas exactas de la hipersexualidad, pero este trastorno puede estar relacionado con un desequilibrio de las sustancias químicas naturales del cerebro o padecer algún otros trastorno cerebral. En cuanto a los factores de riesgo, se determina que lo siguiente puede aumentar las posibilidades de padecer hipersexualidad:

  • Enfermedades mentales (depresión, ansiedad...).
  • Antecedentes de abuso sexual o maltrato físico.
  • Adicción a las drogas o el alcohol.
  • Conflictos familiares.
  • Fácil acceso a contenidos de carácter sexual.




¿Cómo actuar ante la sospecha de que existe hipersexualidad?

En caso de perder el control de la conducta sexual, es importante buscar ayuda, sobre todo si esta produce problemas serios en la persona afectada o en otros. Este tipo de trastorno suele empeorar con el tiempo, por lo que recibir tratamiento psicológico cuanto antes es lo mejor. No obstante, para identificar si de verdad existe un problema, puede serte útil hacerte algunas preguntas previamente:

  • ¿Soy capaz de controlar mis impulsos sexuales?
  • ¿Mi conducta sexual me provoca estrés o ansiedad?
  • ¿Intento ocultar mi conducta sexual?
  • ¿Mi conducta sexual genera consecuencias negativas en mis relaciones, mi trabajo o cualquier otro ámbito de mi vida?


En caso de que la respuesta a dichas preguntas sea afirmativa, lo mejor es que busques tratamiento lo antes posible. Las alternativas que mencionamos a continuación pueden serte muy útiles:

  • Acudir al psicólogo: ir a terapia con un profesional para determinar el origen del comportamiento puede ayudar a desprenderse de la adicción sexual y a desculpabilizarse.
  • Grupos de apoyo: del mismo modo que los alcohólicos, los bulímicos y los toxicómanos tienen su asociación de ayuda, las personas que sufren hipersexualidad también tienen la suya. Bajo la tutela de un terapeuta, se propone un programa para liberarse y se pueden mantener conversaciones con otros participantes con hipersexualidad. Conocer las experiencias de otras personas que sufren el mismo trastorno y sus comportamientos, así como recibir pautas por parte de un proesional, puede ser de gran ayuda para el afectado. Todo es gratuito y se respeta el anonimato.

¿No te atreves a buscar ayudar?

Si te cuesta mucho hablar de este tema y crees que no vas a ser capaz de acudir a terapia por miedo a lo que pienses los demás, ¡recuerda que no estás solo! Muchas personas luchan contra este tipo de trastornos de la conducta sexual y los profesionales que tratan este tipo de problemas lo hacen de forma comprensiva y con la máxima discrección.

Por ello, lo más importante es que busques un psicólogo especializado en este área de la salud con el que te sientas cómodo para mantener el tratamiento. Ten en cuenta que lo que hables con los expertos no va a salir de ahí a no ser que atente contra tu integridad o contra la de otra persona, por lo que no debes avergonzarte. Olvídate de la culpa y recuerda que buscar un tratamiento será la única forma de superarlo y tener una mayor calidad de vida.

Descubre: 25 frases que te harán amar la vida
¡La vida puede ser maravillosa! © iStock

Y además:
7 claves para superar la dependencia emocional
Síndromes mentales con nombres curiosos y su por qué
Las fantasías sexuales más recurrentes: ¿cuál de ellas es para ti?