Crema de chocolate

Publicado por Elena Bonet
Publicado en 15 de marzo de 2010

La crema de chocolate perfectamente untuosa y perfumada siempre es una delicia. ¿Te gusta la crema de chocolate? Casi líquida, con textura mousse o casi sólida. La crema de chocolate puede adquirir múltiples texturas y puede ser de una increíble variedad de sabores en función del cacao que utilicemos en la receta. Y a ti, ¿cómo te gusta?

La receta
Funde 100 g de chocolate en 50 cl de leche en una olla o al baño maría. Añade 25 g de azúcar cuando el chocolate se haya derretido y mezcla bien para que todo se funda. Pon en un bol las yemas de huevo, una cucharada sopera de maicena y añade poco a poco la mezcla caliente del chocolate y la leche. A continuación, vuélcalo todo de nuevo en la olla y no dejes de remover. Mézclalo a fuego lento hasta
que la preparación empiece a hervir. Ahora, suma unos 2 minutos más a la cocción. Reparte la mezcla en vasitos pequeños y deja que se enfríe.

chocolate negro

Si lo eliges natural, puede contener hasta un 80 % de cacao. Su sabor fuerte y amargo dan como resultado una crema de chocolate con carácter.

chocolate con leche

Este chocolate contiene entre un 20-30 % de cacao. Es muy dulce y, por consiguiente, más azucarado y graso que el negro. De él nos gusta la sutileza que otorga a la crema de chocolate.

chocolate blanco

Si se utiliza para una crema de chocolate, debe ser de gran calidad. El resultado será muy dulce y un poco avainillado.

chocolate de pastelería o para postre

Con un 40-70 % de cacao, es el chocolate que más se utiliza en pastelería. Es muy práctico porque se funde muy fácilmente al baño maría. Ideal para las cremas de chocolate.

chocolate ligero

¿Estás a dieta? Es importante que no te fíes de las apariencias. Aunque este no lleva tanto azúcar como el chocolate tradicional, sigue siendo más graso.


La leche
La semi es la leche que más se utiliza para esta receta. Puedes reemplazarla por otras vegetales como la de soja o la de arroz. La de soja añadirá un poco más de aire a la crema. De todos modos, para que sea consistente puedes sustituir la maicena por una cucharada de café de agaragar antes de que la preparación empiece a hervir. Lo mismo sucede con la leche de arroz, algo más consistente que la de soja, o la de cereales. Este tipo de leches vegetales se compran en tiendas de alimentación biológica.

¿Cómo hacer la crema?
Existen diferentes técnicas
>La de siempre es la cocción en una olla, a fuego lento. ¿Cómo? Sólo tienes que dejar que el chocolate se funda en la leche y remover durante 7-8 minutos. A continuación, y tras haber mezclado las yemas con el azúcar (en un bol aparte) hasta que la mezcla quede blanca, debes añadir estos ingredientes a la preparación y dejar que todo cueza hasta que la mezcla espese. Consejo: remueve la mezcla constantemente para que no se pegue al fondo de la olla.
>También puedes hacerlo al baño maría, en el horno. Llena los ramaquines de crema. Calienta una olla con agua. Pon una hoja de papel en el fondo de un plato hondo. Coloca en él los moldes y llénalo de agua caliente hasta alcanzar ¾ partes de los moldes. Calienta el baño maría en el fuego hasta que hierva y a continuación introdúcelo en el horno durante 30 minutos a 180 °C. La receta para elaborar la crema sigue siendo la misma excepto en un pequeño detalle: deja que el chocolate funda en una cacerola con un poco de leche. En un bol aparte, mezcla las yemas con azúcar de sémola en lugar de azúcar en polvo y no añadas maicena. El baño maría se encargará de espesar la preparación.

Cada uno con su crema de chocolate
Hay diferentes técnicas para espesar una crema de chocolate. En todos los casos necesitarás yemas de huevo y azúcar. El sistema es el mismo que el de la bechamel: vuelca en un recipiente las yemas de huevo con una cucharada de maicena o harina y azúcar y remueve hasta que la mezcla quede blanca. Sólo tras terminar esta operación podrás añadir el resto de la preparación y dejar que cueza a fuego lento.

Combinaciones
La crema de chocolate, untuosa, se saborea con almendras horneadas o nueces; espolvoreada con avellanas trituradas para que cruja; para los más golosos con peras o naranjas (trozos de piel o carne); con canela o crema de castañas avainillada para un toque añadido de sorpresa; y la menta para una auténtica explosión “after eight". Y a ti, ¿cómo te gusta?

Si quieres saber más sobre el chocolate...

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