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El ABC de las prácticas sexuales gays

por Redacción enfemenino Publicado en 29 de junio de 2016
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A lo largo de la historia, los homosexuales han sufrido la incomprensión y la persecución de gran parte de la sociedad de prácticamente todos los países del mundo. Afortunadamente, eso ha llegado o está llegando a su fin en muchos lugares, donde la homosexualidad se ve como algo completamente normal. Porque... ¿A quién le importa lo que hagan los demás con su sexualidad? Para ayudar a la causa, vamos a hablaros con total naturalidad algunas de las prácticas sexuales gays más comunes...

Todas tenemos algún amigo, hermano, primo, o incluso hijo gay. Y aunque, tristemente, aún hay países o zonas del mundo donde la homosexualidad no esta ampliamente aceptada ni es respetada, vamos avanzando paso a paso. Hoy en día, cada vez somos más personas las que entendemos que el amor no debe ni tiene que tener barreras, y que es tan normal que dos chicos se quieran como que lo haga un hombre y una mujer o dos mujeres. Las series, las películas y los medios, cada vez contribuyen más a dar visibilidad a algo tan habitual como el amor entre personas del mismo sexo.

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Tanto si tienes otro tipo de mentalidad y quieres aprender a ver la homosexualidad con naturalidad, como si quieres aconsejar a algún amigo o familiar gay o incluso si quieres probar a hacer el amor con dos hombres, vamos a hablarte de las prácticas sexuales gays más comunes. Seguro que te llevas una sorpresa... ¡No hay tanta diferencia respecto a las heterosexuales! Puedes empezar viendo algunas películas LGTB que son un ejemplo de tolerancia y, a continuación, pasamos a hablar de algunas de las prácticas gays más comunes. Completo, ¿verdad?

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Las relaciones sexuales gays: ¡a por las zonas erógenas!

Contrariamente a las ideas preconcebidas, las prácticas homosexuales no difieren tanto de las heterosexuales. Dado que el coito no es centro de la relación, la pareja gay dan más importancia a las caricias y la estimulación mutua. El excelente conocimiento del cuerpo del compañero y de sus zonas erógenas, puede permitir caricias de una dulzura y una sensualidad que no siempre es tan intensa en las parejas heterosexuales.

De hecho, la felación, uno de los preliminares estrella, es mucho más habitual en las prácticas sexuales gays que en las heterosexuales. Otro punto positivo para ellos es que al conocer su propio cuerpo, suelen saber con más facilidad qué botones tocar en su pareja para excitarle. Por ejemplo, los pezones, las axilas, los testículos o las ingles son zonas que, por lo general, se estimulan mucho más en las relaciones gays.

Penetración

El sexo anal es a la homosexualidad lo que el coito vaginal a las relaciones heterosexuales. Al ser el ano un conducto más estrecho y menos preparado biológicamente para la penetración que la vagina, hay que proceder a introducir el pene después de haber dilatado perfectamente la zona. Esto se consigue, principalmente, a través de la saliva o el lubricante e introduciendo uno o dos dedos progresivamente. La excitación también es un factor clave para que la zona dilate de forma natural.

Una vez dilatado el ano, la penetración se puede hacer de múltiples formas diferentes. Según el tamaño del pene se recomiendan más unas posturas u otras. Para penes pequeños es más recomendable buscar posturas donde las piernas estén más abiertas y faciliten la entrada del miembro, mientras que para penes grandes, lo más aconsejable son posiciones donde haya más contacto físico entre los dos.

En cualquier caso, sea como sea el pene, hay anos que dilatan más y otros menos, por lo que lo mejor es probar qué es más placentero en cada caso. Aquí os dejamos unas cuantas posturas para practicar sexo anal para que toméis ideas. Aunque en su día hicimos las ilustraciones con parejas heterosexuales, con dos hombres es exactamente lo mismo...

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Felación, masturbación y annilingus

Como decíamos, la felación es una de las prácticas sexuales más comunes entre hombres. Las posturas en este caso, son casi infinitas, (desde la clásica postura de rodillas al 69, a hacerlo tumbados o de lado), y la forma del pene determinara qué postura se adapta mejor a la cavidad de la boca para que pueda haber mayor profundidad en la felación. Para un mayor placer, se puede jugar con la respiración y las caricias en la zona del pubis, las ingles o los testiculos. Sobre el glande, eso sí, hay que tener algo más de cuidado, ya que es una zona extremadamente sensible.

Al sexo oral le acompaña en muchas ocasiones la masturbación, lo que hace aumentar aún más la excitación durante la felación. Lo cierto es que la masturbación es otra de las prácticas más comunes entre los gays por razones obvias. Uno puede masturbar al otro a su lado mientras se acarician con la otra mano, enfrente mientras se besan, o mientras uno practica al otro un annilingus.

Y es que aunque haya sido un tema tabú a lo largo de los años, el annilingus cada vez está más de actualidad. Se trata de una práctica muy placentera si se practica bien y, por supuesto, con total higiene. Además, tanto para relaciones homosexuales como heterosexuales, se trata de un estupendo dilatador de la zona anal, perfecto para antes de practicar la penetración. Por cierto, para dilatar también, y para disfrutar en otros muchos niveles, algunos de los mejores juguetes sexuales seguro que ayudan y mucho.

Prácticas de riesgo en las relaciones gays

A lo largo de los años, y especialmente a raíz de la locura colectiva que desató el sida a finales del siglo XX, se ha asociado en numerosas ocasiones las prácticas gays con prácticas sexuales de riesgo. En cualquier caso, los homosexuales no tienen por qué tener más riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual que los heterosexuales. Es decir, hay prácticas que se asocian a los gays pero que también practican y pueden practicar heterosexuales y, por cierto, es algo que hace una minoría de personas.

  • Hacerlo "a pelo". Si en las relaciones heterosexuales puede suponer, además, de embarazos no deseados, la transmisión de ETS, en las relaciones gays hay mayor riesgo ya que la zona del ano puede albergar mayor número de bacterias por motivos obvios y, al haber mucha más fricción, se producen micro roturas en el ano durante la penetración que pueden ser la puerta de entrada de unas cuantas enfermedades. Por ello es siempre recomendable la utilización de preservativo para prácticar sexo anal, a no ser que haya una total confianza en la pareja y la prueba mediante análisis de que todo esta perfectamente entre los dos.

  • Fisting o fist-fucking. Esto consiste en introducir gran parte de la mano o el puño en el ano del otro. Con mucha dilatación, es posible llegar a ponerla en práctica, pero no es demasiado recomendable: puede suponer numerosas lesiones de las mucosas del ano, desde una simple irritación o infección, hasta contusiones graves, como roturas musculares que pueden derivar en incontinencia fecal.

  • Beso blanco. Esta práctica consiste en eyacular en la boca de la pareja y besarse después con el semen en la boca. A no ser que sea una pareja de total y absoluta confianza, el beso blanco es una práctica de riesgo ya que todo contacto del semen con la sangre puede transmitir enfermedades, por lo que una llaga en la boca puede ser peligrosa.

En cualquier caso, hay que saber protegerse. Tanto si hay penetración o no, existe un riesgo de infección de enfermedades de transmisión sexual. Como medida de prevención, se aconseja utilizar un preservativo para los actos de penetración penetración o limpiar muy bien los juguetes sexuales antes de utilizarlos. Y es que los juguetes multiplican las formas de conseguir placer, pero también hay que extremar el cuidado con ellos.

Normalidad y naturalidad, imprescindibles

Aunque afortunadamente nos sintamos libres para hablar con total naturalidad de las prácticas sexuales gays, no siempre ha sido así. En 1968, por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud clasificaba la homosexualidad entre las enfermedades mentales, y no fue hasta 1992 cuando se desclasificó como enfermedad. Las películas y series de temática gay o con personajes homosexuales, así como la aprobación del matrimonio gay en muchos países o la salida del armario de famosos influyentes ha contribuido a ver, por fin, la homosexualidad como algo totalmente normal.

Es por ello que es importante que cada uno ponga su granito de arena y sea capaz de verlo como algo normal. Al fin y al cabo, ¿qué tiene de malo el amor? Siempre que sea consentido, ¡que cada uno haga lo que le haga feliz!

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