Posturas para hacer el amor

Publicado por Cristian Gonzalez
Publicado en 12 de diciembre de 2007

La del misionero la conoce todo el mundo. Pero existen una multitud de posturas para hacer el amor para tener placer entre dos. Hacemos un pequeño recorrido por el horizonte de las posturas más conocidas para añadir un punto picante a vuestra relación.

Posturas para hacer el amor: El misionero

Descripción: Es un gran clásico. La posición natural que sólo los humanos practican. Tu tumbas de espaldas y con las piernas separadas. Tu pareja te penetra, tumbado sobre ti apoyándose en sus rodillas o codos para no dejar caer todo el peso sobre ti.

Placer: El hombre disfruta más con esta postura que la mujer. Es él quien lo controla todo: ritmo e intensidad de la penetración e inclinación del pene. Como dispones de poco margen de movimiento, tú solo puedes mover la pelvis o las piernas para poder estimular mejor el clítoris. En resumen: el éxtasis no está garantizado para ti.

Ventajas: Ideal para las parejas románticas ya que se pueden abrazar, susurrar al oído... Ambos cuerpos están en contacto longitudinalmente y los amantes están cara a cara y pueden mirarse a los ojos y besarse fogosamente. Fácil y natural, es la posición de las primeras veces.

Inconvenientes: En ocasiones se ha dicho que es una postura muy monótona y banal: el misionero tiene una imagen más bien “rutinario”. Es el amor sin cansarse.

Posturas para hacer el amor: Andrómaca
Descripción: Chicas, ¡la clave de la dominación sexual! Como culturilla general, deciros que esta postura proviene de los relatos de Homero, en los que Andrómaca se sentaba a horcajadas sobre su marido Héctor. En la práctica, el hombre está tumbado de espaldas mientras que tú te sientas encima de él.

Placer: Generalmente es la postura que los sexólogos aconsejan a mujeres que quieren descubrir el orgasmo vaginal. De hecho, esta postura favorece el placer femenino, porque eres tú la que manda: eres tú la que decide la inclinación del cuerpo, el ángulo y la profundidad de la penetración además del ritmo de los movimientos. Además, como es la zona en la parte delantera de la vagina la que más se roza, esta posición favorece la estimulación del punto G.

Ventajas: Tu chico tiene las manos libres, así que puede acariciar tu clítoris, nalgas o pechos mientras tú haces el resto del trabajo. Por otro lado, no está de más saber que esta postura ralentiza el goce masculino. Interesante para los hombres que eyaculan demasiado rápido.

Inconvenientes: A pesar de que a muchos hombres les satisfacer su fantasía se sumisión, a otros, sin embargo, no les gusta estar tan dominados. ¡Eres tú la que le tiene que demostrar lo que esta posición le puede aportar!

Posturas para hacer el amor: El perrito
Descripción: Esta postura tiene una connotación animal ya que la mujeres se sitúa a cuatro patas y el hombre de rodillas tras ella y le penetra por detrás. Es una postura objeto de muchas fantasías, sobre todo entre los hombres.

Placer: Permite una penetración muy profunda, una unión corporal hasta el fin. La penetración también se puede hacer en los lados; arriba o abajo eligiendo el ángulo de ataque. De ahí la posibilidad de explorar sensaciones muy diversas.

Ventajas: El hombre puede acceder con facilidad al clítoris durante la penetración y así multiplicar el placer. Además puede acariciar con las manos el cuerpo de la pareja.

Inconvenientes: A los más románticos no les gustará esta postura más bien animal, en el que la pareja no se puede mirar a los ojos. Cuidado con no proceder con mucha fuerza, porque la penetración es profunda y la mujer puede sufrir.

Posturas para hacer el amor: 69
Descripción: Tal y como lo simboliza la conocida cifra, la pareja se tumba pies contra cabeza, de lado o uno encima del otro. La boca de uno está en los genitales del otro, y se realiza una felación y el cunnilingus.

Placer: El 69 es el placer a tono. Los labios y la lengua de cada uno tienen acceso a las zonas más sensibles del cuerpo: clítoris, vagina y pene se estimulan simultáneamente para compartir un momento de placer intenso.

Ventajas: Se practica en los preliminares. Es una posición ideal aumentar el placer y la excitación de los amantes.

Inconvenientes: A algunas personas no les gusta esta postura porque el hecho de concentrarse en el placer del otro les impide concentrarse en sus propias sensaciones.

Posturas para hacer el amor: Cucharillas
Descripción: los dos se tumban del mismo lado, como las cucharillas. El hombre pegado a la espalda de la mujer le penetra.

Placer: Como la del perrito, esta postura permite una penetración vaginal más profunda, sensación agradable para ambos. Es tal el abrazo que el ajuste de pies a cabeza provoca un sentimiento de fusión.

Ventajas: Es una postura descansada. Aconsejable para cuando se está cansado.

Inconvenientes: Te tienen que gustar los abrazos y las caricias suaves y tranquilas. ¡Los adeptos a las caricias fogosas y dinámicas pasad de largo!

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