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20 películas con las que aprendimos a entender la mente humana

Laura Sutil por Laura Sutil
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Son muchas las películas que nos hacen levantarnos de la butaca del cine pensando y sabiendo más acerca de nosotros mismos. Son cintas que hablan de emociones y consiguen hacernos reír y también llorar. Hoy hemos recopilado para ti las películas que nos enseñaron algo más sobre la psicología humana. ¿Quieres descubrirlas?

Síndrome de Peter Pan, Síndrome de Rebeca o Síndrome de Bambi. Muchos de nuestros protagonistas de ficción han puesto nombre a algunos problemas psicológicos. En otros casos, las películas nos han servido para aprender algo más sobre trastornos psiquiátricos y algunos de los aspectos más complejos de la mente humana. Y como nos encanta ver películas que nos enseñen algo nuevo, hoy hemos hecho una lista de aquellas que nos hicieron salir pensando del cine y nos enseñaron un poquito más sobre psicología. ¿Te acuerdas de todas ellas?

La llegada

Hace tan solo unos días que tuvimos la oportunidad de ver en el cine esta película que, aunque en un primer momento imaginábamos como la típica cinta de ciencia ficción y extraterrestres, nos sorprendió con una historia mucho más profunda. Varias naves alienígenas de gran tamaño se han situado en diferentes puntos del planeta y el Gobierno de Estados Unidos encarga a Louise Banks (interpretada por una espléndida Amy Adams), reputada lingüista, que traduzca el lenguaje de estos seres de otro planeta para saber cuál es su intención en la Tierra.

Al mismo tiempo que Louise se esfuerza por entender lo que quieren transmitirle los extraterrestres aprende un nuevo y complejo lenguaje que guarda mucha más relación de la que imagina con su propia vida y que le mostrará algo totalmente inexplicable. Un apasionante film que consigue engancharte de principio a fin y te hará levantarte del sofá queriendo ir más allá de la propia historia.

Un monstruo viene a verme

Esta película de Juan Antonio Bayona ha conmovido a gran parte de los espectadores gracias a la historia que narra: Conor, un chico de 13 años acaba envuelto en una vida totalmente adulta después de una serie de sucesos dramáticos. Además de sus problemas familiares: una madre con una enfermedad terminal y un padre al que apenas ve, Conor sufre acoso escolar.

Para conseguir lidiar con lo que le ha tocado vivir, el joven se resguarda en sus dibujos y su mundo de fantasía, en el cual cobra vida un monstruo que quizás sea el impulso que necesita para luchar contra todas sus adversidades. Una historia que refleja el poder que tiene la mente humana cuando se trata de resguardarse del sufrimiento.

Inside out (Del revés)

Pixar nos ha vuelto a dar una valiosa enseñanza en su última película pero esta vez no trata sobre la amistad, la valentía o el amor a la familia, Del revés se ha propuesto mostrarnos cómo funciona la mente humana. Si aún no has visto esta película, ha llegado el momento de hacerlo y es que la última de Disney nos transmite la idea de que es necesario pasar por malos momentos para después saber reconocer y disfrutar al máximo los buenos.

En el cerebro de la pequeña Riley hay cinco emociones que controlan todo cuanto ocurre: Alegría, Tristeza, Ira, Asco y Miedo. A lo largo de su vida, unas y otras se van desequilibrando y así, de la felicidad absoluta de los primeros años, los recuerdos de Riley comienzan a invadirse de otras emociones diferentes a la alegría.

Una buena representación de cómo funciona nuestro cerebro y de cómo reaccionamos ante distintas personas y situaciones y una enseñanza totalmente cierta: vivir momentos malos es la única forma de poder tener una vida intensa y feliz.

Martha Marcy May Marlene

Está película protagonizada por una impecable Elizabeth Olsen (hermana de las famosísimas gemelas), se sumerge en el mundo de las sectas y el poder que estos grupos pueden ejercer sobre la mente humana. Martha, la protagonista de esta historia, consigue escapar de una secta en la que sufre todo tipo de abusos y que la ha mantenido retenida durante un largo periodo de tiempo.

El destino en el que se refugia es la casa de su hermana y su cuñado y, aunque ahí tiene a sus pies toda una vida de comodidades, Martha es incapaz de adaptarse. Atormentada por sus propios recuerdos, sufre delirios y paranoias que le provocan un gran sufrimiento. Una muestra de cómo los traumas de nuestra infancia y juventud pueden hacer mella en nuestra mente y acompañarnos de por vida.

Siempre Alice

Aunque Siempre Alice no sea la típica película sobre trastornos mentales o exploración de la psique humana, hemos querido incluirla en esta lista por tratarse de una cinta que nos muestra lo que una mente privilegiada puede sufrir con la llegada de una enfermedad degenerativa como es el alzheimer. De tener una vida de ensueño a nivel profesional y personal, Alice ve cómo todo a su alrededor se desmorona.

Desorientada y casi sin recuerdos con solo 50 años, Alice se agarra fuerte a la vida y busca formas de no olvidar en una carrera contrarreloj contra la enfermedad. Una historia llena de valentía que refleja fielmente cómo transcurre la vida de quienes padecen este tipo de enfermedades y de todas las personas que están a su alrededor.

Un método peligroso

Nos ponemos un poco más serias para hablar de una película que nos enseñó más sobre Freud y su psicoanálisis. La película está protagonizada por Michel Fassbender, Keira Knightley y Vigo Mortensen y basada en hechos reales. Nos muestra los primeros años del psicoanálisis o "curación por la palabra", tal y como se denominaba a principios de 1900.

De hecho, los personajes que se representan son reales: por un lado conocemos a Carl Jung, un joven psicoanalista pupilo de Freud y también a Sabina Spielrein, una paciente de 18 años diagnosticada con histeria. En la película vemos cómo se aplica el método desarrollado por Freud para la cura de la brillante joven. Además, tal y como enunciase el eminente psicólogo austriaco, vemos la relación entre el trastorno que padece Sabina y ciertos aspectos del inconsciente y la sexualidad.

Peter Pan

El cuento del británico James Matthew Barrie se convirtió con el paso de los años en una de las películas más populares de Disney. Además, ha dado nombre a uno de los síndromes psicológicos más aceptados a nivel popular, aunque no esté reconocido dentro de los manuales profesionales de trastornos mentales.

Como bien sabemos, Peter Pan vivía en El País de Nunca Jamás y se caracterizaba por no querer crecer. Pues bien, fuera del mundo de la ficción, el Síndrome de Peter Pan se traduce en personas que viven ancladas a su niñez y se resisten a madurar en algunos aspectos personales y sociales. Un grupo de personas que también han sido denominados kidults (kids + adults) y que prefieren permanecer fuera de las preocupaciones que puedan surgir en el mundo de los adultos.

Billy Elliot

Si quieres, puedes. Esta es una de las frases que probablemente más hayamos escuchado en el colegio y de boca de nuestra madre cada vez que nos veníamos abajo y nos creíamos incapaces de lograr algo. Pues bien, esa es precisamente la esencia de Billy Elliot, una de esas películas que por mucho que pase el tiempo nunca nos cansamos de ver. ¿Por qué? Aparte de que su historia nos enternece completamente el corazón, la fuerza de voluntad de Billy nos sigue sorprendiendo y animando a ser mejores personas cada vez que visionamos su historia.

Como sabes, este film transcurre en un pequeño pueblo minero de Reino Unido a mediados de los ochenta. En una familia de mentalidad conservadora, Billy sueña con convertirse en un bailarín profesional. Pese al rechazo de su padre y su hermano y el bullying sufrido por algunos de sus compañeros de clase, él nunca se rinde y pelea por su sueño hasta sus últimas consecuencias. Una historia de superación que nunca pasará de moda.

Shutter island

Este film de suspense protagonizado por Leonardo di Caprio (Teddy) nos habla también del desequilibrio mental que llega tras la pérdida de un ser querido. En el caso de esta película, el caos mental representado es tal que incluso al espectador le cuesta ver la diferencia entre la realidad y la ficción. Sin desvelar un detalle de lo que ocurre en la película, sí que podemos decir que se desarrolla en una prisión de alta seguridad para enfermos mentales.

Si bien al principio de la película vemos una diferencia clara entre esos enfermos y la gente que está sana, a medida que avanza la trama los límites se difuminan y dejamos de tener tan clara esta división. Una muestra de que, a veces un solo un hecho traumático puede desencadenar un problema mental.

Además, esta película que se sitúa a mediados de la década de los 50 y nos muestra las crueles herramientas con las que se trataba a los enfermos mentales en aquellos años: desde el aislamiento en condiciones míseras hasta las lobotomías.

La naranja mecánica

¿Qué podemos decir sobre una de las películas más conocidas en la trayectoria de Kubrick? El personaje creado por el afamado director norteamericano se define por sus placeres: la música clásica (especialmente la de Bethoveen), la violación y la ultraviolencia. A partir de estos datos, está claro que estamos hablando de un verdadero criminal sociópata.

La novela homónima en la que se basa esta película constituye una crítica a los principios enunciados por Paulov. El protagonista, Alex, es un joven que, tras ingresar en prisión, se somete a un tratamiento basado en los estudios del médico alemán y su teoría conductista: le meten en una sala de proyección y le obligan a ver imágenes violentas mientras le suministran una sustancia que le produce nauseas, así asocia la sensación de asco a la violencia y se supone que eso le curará.

Con el tiempo se demostraría que cuando una acción se sucede de un dolor inmediato, el rechazo no llega a producirse sino que tiene que pasar cierto tiempo entre la acción y sus consecuencias para que el cerebro establezca esta relación y, por lo tanto, lo asimile como conducta negativa.

Bambi

Por sorprendente que te parezca, esta película de Disney también sirvió para dar nombre a un síndrome psicológico aceptado popularmente. El síndrome de Bambi lo padecen aquellas personas que tienen una sensibilidad y una compasión excesiva por todo lo relacionado con la vida silvestre.

Puesto que no se trata de un síndrome reconocido de forma oficial, dentro de él entran muchas variantes y se podría englobar desde personas que tienen un comportamiento más obsesivo hasta otras que simplemente se decidan por el respeto absoluto a los animales, convirtiéndose a una dieta vegana o adoptando animales que encuentran abandonados en la calle, por ejemplo.

El lado bueno de las cosas

Esta es, sin duda, una de nuestras películas favoritas por lo bien que retrata la inestabilidad mental de sus personajes. La sublime interpretación de Bradley Cooper y Jennifer Lawrence nos hace ver en acción a dos personas con cierta tendencia al desequilibrio psicológico. Él acaba de salir de un sanatorio mental después de un ataque de ira que le lleva a agredir al amante de su mujer. Ella, por su parte, sufre una profunda depresión después de que su marido muriese repentinamente.

Se trata de personas diametralmente opuestas pero que comparten su posición en esa fina línea que separa la locura y la cordura. Una película que, sin embargo, nos muestra cómo las personas que hay en nuestro entorno nos pueden ayudar a salir de estas situaciones críticas y que, con ganas, la colaboración del experto y el cariño de quien tenemos alrededor, podemos llegar a ser felices y volver a encontrar ese equilibrio que habíamos perdido.

Precisamente, su brillante interpretación le valió a Jennifer Lawrence el Oscar a Mejor Actriz. Aprovechamos ahora para recordar algunas de las películas más premiadas. Algunas de ellas están en esta lista. ¡Descúbrelas!

Memento

En esta película Chistopher Nolan creó un protagonista que padecía amnesia anterógrada fruto de un fuerte trauma, es decir, una imposibilidad para almacenar recuerdos. Sin embargo, Leonard, que así se llama este personaje, tiene una gran memoria sensorial y recuerda perfectamente cómo realizar tareas cotidianas. Por ello, durante toda la película trata de averiguar las causas de la muerte de la esposa.

La película no solo nos muestra más sobre los problemas mentales que padece el protagonista, sino que además nos obliga a hacer un ejercicio de concentración importante para comprender bien la trama. Los saltos en el tiempo son constantes y las imágenes se desvanecen, como ocurre en la mente del protagonista.

Transpoitting

A mediados de los 90 en Edimburgo un grupo de heroinómanos tiene una declaración de intenciones que dar a conocer al resto del mundo: ellos han elegido vivir como drogadictos y así va a ser hasta el final de sus días. Todos ellos son amigos y a lo largo de la película, cada uno por su lado va intentando desengancharse de su adicción con poco éxito. La película es una visión bastante evidente de los efectos de las drogas sobre la mente humana.

Alucinaciones, delirios y terribles pesadillas son las consecuencias de un síndrome de abstinencia que consigue traspasar la pantalla y crear en el espectador esa sensación de agobio y malestar. Una muestra de la fina línea de equilibrio de nuestra mente y del escaso poder que tenemos sobre nuestro cerebro cuando las sustancias alucinógenas entran en juego.

Las horas

La depresión también ha tenido su hueco en la gran pantalla. Uno de sus ejemplos clave es la películas Las Horas, protagonizada por Nicole Kidman, Meryl Streep y Juliane Moore. Tres mujeres en tres épocas diferentes y con tres problemas de personalidad, además de dificultad para comprender sus sentimientos y a sí mismas.

Nicole Kidman representa a la escritora británica Virginia Wolf e interpreta a la perfección el trastorno bipolar que padecía, esa personalidad obsesiva y desequilibrada que hemos oído asociar con la escritora. Por otro lado, encontramos a Laura Brown (Juliane Moore), un ama de casa que después de la Segunda Guerra Mundial vive sumida en la profunda depresión que le produce dedicar su vida a su familia y no desarrollarse como mujer. Por último, Meryl Streep es Clarissa Vaughan, una mujer de nuestro tiempo que vive en un estado de dependencia absoluta respecto a su amor platónico, un hombre enfermo de SIDA.

Esta película es, además, una oda a la figura de la mujer en tres puntos diferentes de la historia y este enfoque también la convierte en una de las películas que más solemos recomendar.

Cisne negro

La brillante interpretación de Natalie Portman en Cisne negro nos transporta directamente a un estado mental que nos perturba. La presión y el estrés al que se ve sometida Nina para ser la mejor bailarina, hace que comience a padecer un agotamiento nervioso y una incapacidad mental que le impide distinguir la realidad de la ficción.

Así, a medida que avanza la película, la situación de Nina empeora: desde comenzar a imaginar cosas que no suceden hasta infringirse daño físico debido a la presión. La película retrata a la perfección el daño mental que sufren este tipo de personas. De hecho, resulta casi imposible distinguir lo que ella tiene en la cabeza y lo que realmente sucede cuando estamos viendo el film, una forma muy real de meternos en su piel.

Stockholm

En esta lista no podía faltar una película española que nos sorprendió en el año 2013 con la brillante interpretación de Aura Garrido y Javier Pereira. En un principio parece ser la típica historia de chico conoce a chica una noche de fiesta y, después del clásico tonteo, terminan en la cama. Hasta aquí podría ser cualquier película romántica, pero Stockholm lleva a la gran pantalla el desequilibrio mental de su protagonista femenina.

Además de ser un reflejo de cómo las relaciones humanas avanzan de forma rapidísima en la sociedad actual, en este film podemos ver cómo los problemas mentales de la joven provocan una situación límite y violenta que nada tiene que ver con el momento en el que se conocen, cuando todo entre ambos era divertido y relajado. Ella imagina que habrá una relación más allá de una noche de pasión y él busca todo lo contrario. A partir de ahí, se desvelan los problemas mentales de los que hasta entonces no nos habíamos percatado.

Rebeca

Alfred Hitchcock dirigió en el año 1940 una película basada en la novela Rebeca de Daphne du Maurier, titulada con este mismo nombre. Su argumento dio lugar a denominar de forma popular el Síndrome de Rebeca, una patología que padece aquella persona que se obsesiona con la ex pareja de su actual compañero/a.

En la película podíamos ver cómo una mujer se obsesiona con Rebeca, la mujer ya fallecida de su actual marido. A lo largo del film somos testigos de su gran complejo de inferioridad respecto a la primera mujer y en cómo su vida se convierte en un infierno en el que la sombra de su odiada Rebeca está siempre presente.

Si extrapolamos esta historia a la vida real, posiblemente muchas de nosotras conozcamos a gente que, en mayor o menor grado, sienta estos celos obsesivos por el ex de su pareja, ¿verdad?

Inocencia interrumpida

En un sanatorio mental se reúnen un buen número de enfermas mentales. Desde Susan, una joven de personalidad borderline que no puede evitar hacerse daño y hacérselo también a las personas que están a su alrededor. Pero además de esto, en este centro se dan cita otros tipos de patologías.

Desde una mentirosa compulsiva hasta una enferma de anorexia u otra joven con tendencia a autolesionarse. En este contexto, somos testigos de los diferentes problemas mentales de las jóvenes y, además, vemos cómo acuden a terapia, cómo evolucionan sus comportamientos y cómo acaba siendo la relación entre todas ellas. Una historia que se basa en la novela de las vivencias personales de la autora estadounidense Susanna Kaysen.

Up

No podíamos terminar esta lista de otra manera: recordando Up. Y es que detrás de esta película infantil se esconden un buen número de enseñanzas que bien podríamos aplicar a nuestra vida. Carl, el tierno anciano que protagoniza Up padece una depresión tras la muerte de su esposa, un acontecimiento que le entristece y agria su carácter.

Algo que cambiará en el momento en el que eche a volar dentro de su casa, con un montón de globos y el pequeño Russel a bordo. Una muestra de que después de los momentos tristes, la vida nos recompensa con algo bueno. Tal y como nos enseñaba Del revés: hay que vivir los malos momentos para saber aprovechar los buenos.

Al fin y al cabo todas estas películas nos hacen ser más comprensivas con nosotras mismas y más empáticas con el resto. ¿Quieres comprobar con nuestro test cuál es tu nivel de empatía?

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