Inicio / Belleza / Tratamientos / Consejos para tener unos dientes más blancos

Consejos para tener unos dientes más blancos

Patricia Álvarez Publicado por Patricia Álvarez
Publicado en 29 de febrero de 2016

Los dientes nos ayudan a masticar, hablar y sonreír, pero si no los cuidamos bien, pueden arruinar nuestro rostro. Te damos los mejores consejos sobre cómo mantenerlos saludables y relucientes.

Aunque el oscurecimiento de los dientes es un proceso natural del que no se libra nadie, a todos nos gusta tener los dientes blancos. Y no es para menos, tanto los hombres como las mujeres se sienten más atraídos por las personas con una dentadura más blanca. Los dientes de cada persona son, en origen, de un color distinto y con el tiempo todas las dentaduras se van oscureciendo, pero hay elementos que aceleran el proceso. De ello nos habla la Dra. Ana Martín Castaño, del departamento de odontología estética y restauradora de Clínicas Ceta, que nos dará todos los trucos para conseguir una sonrisa de celebrity.

1. Consumir bebidas como el té, el café o el vino tinto, y otros alimentos con un alto contenido en colorante

Cepíllate inmediatamente después de comer o beber alimentos de color oscuro, y usa un buen blanqueador dental casero o acude al dentista. Come alimentos “detergente”: los alimentos de consistencia firme o crujiente ayudan a limpiar la dentadura mientras se mastican, como por ejemplo las manzanas, las zanahorias, etc.

2. Tabaco

El tabaco oscurece gradual y significativamente los dientes contribuyendo directamente al desarrollo de enfermedades de la boca tales como la gingivitis y periodontitis, y ocasionando a los fumadores problemas muy desagradables y visibles.

Para evitar la aparición de estas manchas, cepilla escrupulosamente los dientes después de cada comida durante al menos tres minutos. La higiene es clave para mantener una sonrisa blanca y bonita. Haz gárgaras con vinagre de manzana. Hazlo por la mañana, y luego cepíllate como de costumbre. El vinagre ayuda a quitar las manchas, blanquea los dientes y elimina las bacterias de la lengua y las encías.

3. Las caries, los empastes y el sarro

Realiza una visita anual al dentista para hacerte una revisión y evitar la aparición de caries y/u otros problemas bucodentales. Es recomendable también realizarse una tartrectomía o higiene dental cada 6-12 meses.

¿Un consejo de experto? Limpia tu lengua. Utiliza un raspador de lengua todas las mañanas para remover la placa bacteriana que se forma en ella durante la noche. Cambia tu cepillo de dientes, de lo contrario, lo único que lograrás es transferir bacterias a tu boca.

4. Golpes

Si te das algún golpe fuerte en los dientes, éste puede que afecte los nervios y los vasos sanguíneos, lo que hace que el diente adopte una tonalidad oscura con el paso del tiempo. En caso de duda, ante cualquier accidente acude al dentista. Puede ayudar a disimular mediante materiales estéticos los pequeños defectos de color. Además existe la técnica de blanqueamiento interno sólo para dientes sin nervio.

5. Medicamentos

Algunos medicamentos, como la tetraciclina, pueden favorecer la formación de manchas en los dientes. Para disimularlas, prueba con una simple barra de labios. ¿Cómo? Elige uno de color coral medio o rojo claro. Estos tonos hacen que los dientes se vean más blancos, mientras que los lápices labiales de tonos más claros tienden a resaltar el color amarillento de los dientes.

¿Qué opciones tengo para blanquear mis dientes?

Actualmente se ofrecen una gran variedad de productos que prometen blanquear nuestros dientes, pero ¿funcionan? Los dentífricos y otros productos blanqueadores contienen el mismo principio activo, el peróxido de hidrógeno, un compuesto químico que se usa como blanqueador en toda la industria, y que también utilizan los dentistas en sus tratamientos para blanquear. Lo que varía notablemente entre un producto y otro es la concentración de este. Estos son los más habituales:

Pastas de dientes: Las pastas de dientes blanqueadoras suelen contener entre un 1% y un 1,5% de peróxido de hidrógeno. Esta cantidad es suficiente para limpiar las manchas superficiales del esmalte, pero no sirve de nada contra la suciedad que se va acumulando en el interior de los dientes.

Geles y tiras blanqueadoras: Los geles y tiras blanqueadoras que se pueden encontrar en cualquier farmacia son más potentes que los dentífricos (y también más caros). Su concentración de peróxido de hidrógeno está entre el 6% y el 10%. Su efecto es más potente pero si la suciedad es más profunda, no logrará eliminarla. También tenéis que recordar que ni dentífricos, ni geles, ni tiras funcionan en los empastes. Debido a su mayor eficacia, hay que tener cuidado al utilizarlos si queremos que el resultado sea uniforme.

Blanqueamiento en la clínica dental: Todas las clínicas dentales ofrecen tratamientos estéticos para blanquear los dientes, mucho más eficaces que los citados anteriormente. Existen varios métodos principales que suelen combinarse:

  • Blanqueamiento dental con luz fría o fotoactivación. Se trata de un tratamiento en consulta en el que el dentista aplica en los dientes peróxido de hidrógeno o peróxido de carbamida a una concentración de hasta el 35%, aplicando después lo que se conoce como luz fría para fortalecer su efecto.
  • Blanqueamiento dental en casa. Este tratamiento se suele aplicar antes o después de la sesión de luz fría. El dentista realiza un molde de la dentadura del cliente y fabrica unas fundas creadas a medida en las que se aplica el mismo producto blanqueador durante dos semanas. Este tratamiento suele dejar los dientes totalmente blancos. Los profesionales se encargan de que todo salga bien, aunque debemos tener cuidado en no pasarnos blanqueando los dientes, pues un uso excesivo del peróxido de hidrógeno podría acabar dejándonos unos dientes traslúcidos.
  • Blanqueamiento dental mixto. Este tratamiento combina las técnicas de fotoactivación y tratamiento en casa. En clínica se aplica la tecnología avanzada que se refuerza con el tratamiento a realizar en casa compuesto por un gel recuperador dental y un gel blanqueador. Es la técnica de blanqueamiento dental que ofrece los resultados más espectaculares en estética dental si se combina con el tratamiento con férulas.
  • Blanqueamiento interno. El blanqueamiento interno está indicado para los dientes que se han oscurecido tras una endodoncia (matar el nervio) y su objetivo es devolver la tonalidad a un diente en concreto respecto a la totalidad. Sólo se puede hacer en dientes desvitalizados y se realiza en varias sesiones en la clínica con un procedimiento indoloro que no necesita de anestesia.

Efectos secundarios tras un blanqueamiento

En la mayor parte de los pacientes no hay efectos secundarios, pero algunos pueden tener sensibilidad. Ésta va desapareciendo después de varias horas. Para evitar la sensibilidad, se recomienda tomar un antiinflamatorio antes del tratamiento y que comenzar a usar pasta de dientes desensibilizante una semana antes.

Visita al dentista para mantener los dientes blancos, así podrás utilizar el tipo de blanqueamiento más acertado en cada ocasión y obtendrás los mejores consejos para mantener tus dientes bonitos y sanos.



Y además:
Ortodoncia estética para adultos
¿Sonrisa perfecta? ¡Consíguela con estos sencillos trucos!

Puede interesarte

Comentarios