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El drenaje linfático

Publicado por Elena Bonet
Publicado en 9 de junio de 2009

El drenaje linfático es un masaje suave que favorece la mejora de la circulación y permite que la linfa ascienda, evitando así su acumulación y que la celulitis empeore.
Principio. La celulitis no sólo se debe a la acumulación de grasa, pues el aspecto piel de naranja aumenta también por los problemas circulatorios y, sobre todo, por la circulación linfática. El sistema linfático está formado por un líquido, la linfa, y los conductos por los que ésta circula: los conductos linfáticos y los conductos de los órganos anexos. Este sistema cumple varias funciones: drena el líquido intersticial, en el que se «bañan» nuestras células; transporta grasas alimenticias; elimina desechos y protege el organismo de cuerpos extraños, de ahí que tarde 48 horas en realizar todo el recorrido. Por lo tanto, se puede decir que el drenaje linfático es una función orgánica psicológica y automática. Cuando este drenaje natural es insuficiente, un masaje suave realizado por un quinesioterapeuta puede ayudar a que los pequeños conductos linfáticos hagan que la linfa suba hasta las venas y el corazón y que, con esto, la circulación de muslos y piernas se desobstruya.
A fondo. El drenaje linfático se lleva a cabo en la consulta de un quinesioterapeuta. Éste se puede centrar únicamente en las extremidades inferiores, si queremos insistir en las zonas con celulitis, o también en el resto del cuerpo. El masajista ayuda a que la linfa suba hacia el corazón gracias al masaje y a las pequeñas presiones y depresiones que realiza con las manos en la red linfática. De algún modo, bombea para activar toda la linfa. El resultado es una aceleración de la circulación. La linfa acumulada en el tejido provoca pesadez e hinchazón, pero, de repente, tras el drenaje linfático nos aborda una sensación de bienestar y ligereza debido a que la linfa se ha drenado hacia las venas y el corazón. También nos dan ganas de orinar, pues se ha estimulado la circulación linfática y hay que evacuar las toxinas.
Importante. El drenaje linfático suele ser largo (dura una media de 1 h o 1 h y 30 min.). - Es beneficioso para la circulación venosa, alivia los edemas, las inflamaciones causadas por traumatismos, las cicatrices, las úlceras, las disfunciones del sistema linfático y todos los problemas de retención de líquidos. - Se desaconseja someterse a este tratamiento en caso de infecciones en fase acuosa o sospecha de tumores malignos. - Tampoco es recomendable en pacientes que sufren insuficiencia renal, cardíaca, asma o hipertiroidismo. - Una sesión de drenaje linfático cuesta entre 40 y 90 € y no lo cubre la Seguridad Social, exceptuando los casos en que esté indicado por prescripción médica.

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