Marjane Satrapi, autora de Persépolis, muere a los 56 años un año después de la muerte de su marido

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Marjane Satrapi, autora de Persépolis, muere a los 56 años un año después de la muerte de su marido © Shutterstock

Marjane Satrapi ha fallecido a los 56 años. La noticia fue anunciada este jueves 4 de junio de 2026 por su entorno, provocando una gran conmoción. Durante más de veinte años, su nombre estuvo inseparablemente ligado a Persépolis, la obra autobiográfica que se convirtió en un fenómeno internacional. Gracias a ella, millones de lectores pudieron descubrir la historia reciente de Irán a través de los ojos de una joven enfrentada a la revolución islámica, el exilio y la búsqueda de la libertad.

Pero detrás de la creadora también había una mujer profundamente marcada por las dificultades personales. En el comunicado enviado a la AFP, sus allegados explican que su fallecimiento se produjo en un contexto de profundo dolor. Afirman que Marjane Satrapi «murió de tristeza, poco más de un año después del fallecimiento de Mattias Ripa, su marido y el amor de su vida».

Productor, actor y guionista, Mattias Ripa falleció en abril de 2025 tras una larga enfermedad. Su historia de amor se había prolongado durante más de tres décadas y quienes los conocían los describían como una pareja especialmente unida.

Había perdido «al amor de su vida»

En las redes sociales, la artista había dejado entrever su sufrimiento tras la pérdida de su esposo. Varias publicaciones reflejaban el inmenso dolor que seguía sintiendo, especialmente un mensaje muy emotivo en el que escribió: «He perdido al amor de mi vida».

La muerte de Marjane Satrapi se produce mientras varios de sus allegados hablaban de un estado de salud cada vez más frágil en los últimos meses. Azadeh Kian, socióloga y amiga de larga data de la artista, declaró a Franceinfo que Satrapi estaba «muy enferma» y profundamente afectada por la muerte de su esposo. Según ella, la creadora de Persépolis ya no era la misma desde aquella tragedia. «Se dejó morir desde la muerte de su marido, a quien adoraba». […] Me decía: «Dejo de luchar, quiero irme”», confesó su amiga.

Una infancia marcada por el exilio

Mucho antes de convertirse en una artista reconocida internacionalmente, Marjane Satrapi fue una niña iraní. Nacida en 1969 en una familia culta y comprometida, creció en Teherán en un país en plena transformación. Su infancia quedó profundamente marcada por la revolución islámica de 1979 y posteriormente por la guerra entre Irán e Irak.

Ante un contexto cada vez más opresivo, sus padres tomaron una difícil decisión: enviarla a Europa para continuar sus estudios y protegerla. Con tan solo 14 años abandonó Irán para trasladarse a Austria. La experiencia del exilio marcaría profundamente su vida y alimentaría más tarde gran parte de su obra artística. Tras varios años en Viena, regresó brevemente a Irán, pero pronto comprendió que el país que encontraba ya no era el de su infancia.

En 1994 decidió instalarse definitivamente en Francia, donde desarrollaría la mayor parte de su carrera.

Marjane Satrapi: una artista comprometida hasta el final

Fue en París donde su destino cambió para siempre. Animada por varios autores de cómic, emprendió la tarea de contar su propia historia en forma de novela gráfica.

Entre 2000 y 2003 se publicaron los cuatro volúmenes de Persépolis. El éxito fue inmediato. Gracias a un dibujo en blanco y negro de gran fuerza expresiva y a un relato que combinaba humor, emoción y reflexión política, la obra trascendió ampliamente el ámbito del cómic.

Traducido a numerosos idiomas, el libro se convirtió rápidamente en una referencia mundial. Su reconocimiento aumentó aún más cuando la propia autora adaptó la obra al cine junto a Vincent Paronnaud. Estrenada en 2007, la película de animación obtuvo el Premio del Jurado en el Festival de Cannes y posteriormente varios premios César.

Incluso después de alcanzar fama internacional, Marjane Satrapi nunca dejó de pronunciarse sobre la situación política de su país natal. Su compromiso iba mucho más allá de su trabajo artístico. En 2025 volvió a ser noticia al rechazar la Legión de Honor francesa, una decisión poco habitual que justificó por sus convicciones personales. En aquel momento explicó: «No puedo ignorar lo que percibo como una actitud hipócrita de Francia hacia Irán».

Una postura que generó numerosos debates, pero que demostraba su fidelidad a sus principios. Paralelamente a su trabajo como autora, Satrapi desarrolló una prolífica carrera cinematográfica. Tras Persépolis, adaptó Pollo con ciruelas, obra premiada en el Festival de Angulema, y dirigió posteriormente varios largometrajes que recibieron elogios de la crítica.

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