¿Es necesario ducharse siempre después de bañarse en el mar o en la piscina? Un especialista lo explica
Cada verano surge la misma duda: ¿es necesario ducharse después de bañarse en el mar o en la piscina? Para el Dr. Benassaia, consultado por el programa Allodocteurs, la respuesta es clara: sí, conviene aclararse el cuerpo con agua dulce nada más salir del agua.
La sal del mar, si permanece varias horas sobre la piel, puede resultar agresiva. Combinada con el sol, el viento y las altas temperaturas, favorece la deshidratación cutánea y reseca la piel, explica el especialista. Sin embargo, un simple aclarado con agua, sin necesidad de utilizar jabón, suele ser suficiente para reducir estos efectos.
Ducharse después del mar: ¿por qué algunas personas toleran peor el agua salada?
Hay personas muy sensibles al agua del mar. Según el dermatólogo, quienes padecen eccema o tienen la piel seca suelen tolerar peor la sal. Lo mismo ocurre con algunas sustancias presentes en las piscinas, como el cloro o el bromo, que también pueden irritar la piel.
En estos casos, recomienda enjuagarse cuanto antes tras el baño y limitar la exposición al sol, especialmente si se tiene previsto bañarse ese mismo día. Una precaución que a menudo se pasa por alto, ya que la crema solar por sí sola no siempre basta para proteger una piel sensibilizada por la sal.
Ducharse al salir del agua: el cuero cabelludo también necesita cuidados
La piel no es la única que sufre los efectos del agua salada. Permanecer mucho tiempo en el mar o en la piscina también puede resecar el cabello y, si no se lava con cierta frecuencia, aumentar el riesgo de sufrir infecciones bacterianas en el cuero cabelludo, según el especialista.
Por ello, recomienda aclarar también el cabello después de cada baño. Además, aconseja secar bien los pliegues de la piel, especialmente entre los dedos de los pies y detrás de las orejas, para evitar la humedad acumulada, las irritaciones y las rozaduras.
Bañarse sin aclararse después: un riesgo que conviene tener en cuenta
El dermatólogo también advierte de otro aspecto importante: bañarse con una herida abierta puede aumentar el riesgo de infección. Por eso, aconseja protegerla con un apósito impermeable antes de entrar en el agua.
Asimismo, señala que ducharse antes del baño también puede ser una buena idea. Este sencillo gesto ayuda a eliminar el sudor, los restos de crema solar y otras impurezas, preparando la piel para el contacto con la sal o el cloro. Según el Dr. Erwin Benassaia, esta rutina puede ayudar a prevenir irritaciones, picores y descamación, además de eliminar células muertas y mantener limpias las pequeñas heridas o rozaduras.
En definitiva, un rápido aclarado con agua dulce antes y después del baño puede ser una medida sencilla para proteger la piel y el cabello durante los meses de verano.
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