Esta es la técnica de coloración que mejor disimula las canas y evita teñir la raíz cada pocas semanas, según un experto de L'Oréal
© Shutterstock
Uno de los principales inconvenientes de teñirse el cabello para cubrir las canas es que, al crecer el pelo suele aparecer una línea muy visible de raíces entrecanas que crea un efecto poco natural. Esto obliga a tener que asistir al salón con regularidad para mantener un tono uniforme, alimentando un círculo vicioso de tintes permanentes de alta cobertura, especialmente si en algún momento se plantea dejar las canas al natural. Según el peluquero y colorista de L’Oréal Professionnel Pierrick Béringer, la nueva técnica Retouch Blending es la solución ideal para las mujeres que suelen utilizar coloraciones permanentes muy cubrientes.
Se trata de una técnica pensada para quienes ya se tiñen habitualmente para cubrir las canas, pero desean un mantenimiento más sencillo y una transición mucho más natural entre el color y las raíces. A diferencia de las coloraciones de oxidación tradicionales, más opacas y de cobertura total, este método consigue un acabado mucho más difuminado, suavizando la línea de crecimiento de las canas y realzando, al mismo tiempo, la belleza del cabello entrecano.
Una coloración que va más allá de cubrir las raíces blancas
Lejos de ser un simple retoque de raíces para ocultar las canas visibles en la raya del cabello, el nuevo servicio Retouch Blending de L’Oréal Professionnel se centra en esa zona crítica donde aparece el crecimiento del cabello, sin descuidar los largos. El objetivo es integrar ambos de forma armoniosa mediante una cobertura ligera y transparente que reduzca el contraste. Esta técnica, diseñada principalmente para las raíces demasiado marcadas, se inspira en la tendencia del French Blending, que cubre las canas sin ocultarlas completamente.
«El Retouch Blending trabaja principalmente sobre el crecimiento y las zonas con mayor concentración de canas; después, los largos se armonizan con un tono más claro o mediante un gloss», explica Pierrick Béringer. El experto añade que el trabajo sobre medios y puntas es totalmente personalizable en función del color natural y del resultado deseado. Como el objetivo es evitar un color demasiado uniforme y opaco, existen distintas opciones para conseguir un acabado con más dimensión.
«En algunos casos basta con aplicar un gloss, pero también podemos añadir algunas mechas balayage para aportar luminosidad o, por el contrario, realizar lowlights para recuperar profundidad», señala.
De este modo, el resultado no consiste únicamente en difuminar la línea de crecimiento de las canas, sino en crear un color personalizado y natural adaptado a las preferencias de cada persona.
Una coloración natural y de bajo mantenimiento para espaciar las visitas al salón después de los 50
Gracias a este servicio de coloración, cuyo objetivo es cubrir las canas de forma ligera para lograr un crecimiento mucho más suave, el mantenimiento resulta mucho más sencillo. Como explica el colorista, «se priorizan fórmulas tono sobre tono, más ligeras y transparentes, que funden las canas con el resto del cabello sin crear una línea de crecimiento demasiado marcada». Esto permite, además, espaciar las visitas al salón.
Al ir desapareciendo el color de forma progresiva en la raíz, «el crecimiento resulta mucho más discreto y, en muchos casos, permite pasar de acudir al salón cada cuatro semanas a hacerlo cada ocho o incluso diez semanas, dependiendo del porcentaje de canas y del tono elegido», precisa Pierrick Béringer. En cuanto al mantenimiento en casa, es igual de sencillo que el de cualquier coloración convencional. Basta con utilizar productos específicos para cabello teñido, que ayuden a proteger el reflejo del color y a limitar la oxidación, recomienda el peluquero.
Suscríbete para no perderte ninguna novedad