Una maquilladora desvela el color de sombra de ojos que más marca las arrugas después de los 50
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A medida que la piel envejece y las arrugas se vuelven más visibles, maquillarse los ojos puede resultar más complicado. Además de los párpados caídos, que pueden hacer que la mirada parezca más cerrada, muchas mujeres dudan sobre qué productos seguir utilizando y cuáles es mejor dejar de lado para conseguir un maquillaje favorecedor.
Los tonos que elegimos también juegan un papel importante. Algunas sombras que antes resultaban favorecedoras pueden dejar de serlo cuando la piel del párpado presenta arrugas o pérdida de firmeza. Aunque muchas personas recurren a ellas para ofrecer luminosidad y frescura a la mirada después de los 50, Jamie Greenberg asegura que hay una familia de colores que conviene evitar: los tonos pastel.
El color de sombra de ojos que envejece la mirada y marca las arrugas después de los 50
A simple vista, los tonos pastel parecen una buena elección. Ofrecen color sin resultar estridentes y, al ser claros, se asocian con la luminosidad. Sin embargo, según la experta, no son la opción ideal para unos párpados con arrugas o signos de flacidez. Como explica Greenberg, “los tonos pastel mates y planos, sin dimensión, crean un fuerte contraste con los signos de la edad”.
Y precisamente eso es lo que muchas mujeres intentan evitar cuando buscan un maquillaje favorecedor a partir de los 50 años. La maquilladora afirma que este tipo de sombras tienden a llamar la atención sobre las irregularidades de la piel en lugar de realzar la belleza natural.
Amarillo suave, azul bebé o rosa chicle: el problema es el mismo. Cuando estos tonos tienen un acabado mate, pueden resaltar notablemente las arrugas del párpado. Además, si la sombra tiene una textura muy pulverulenta, es más fácil que se acumule en las líneas de expresión, haciendo que la mirada parezca más pesada y acentuando el efecto de los párpados caídos. Según la experta, este tipo de sombras pastel mates y polvorientas pueden hacer que la mirada parezca más envejecida de forma inmediata.
Maquillaje después de los 50: los tonos pastel pueden envejecer todo el rostro
El problema no se limita a los ojos. Las sombras pastel no solo pueden destacar las arrugas del contorno ocular, sino que también pueden hacer que el rostro en conjunto parezca más apagado.
Con el paso de los años, la piel madura pierde parte de su luminosidad natural y de los matices rosados que aportan un aspecto saludable. En este contexto, los colores pastel, especialmente los más apagados, pueden intensificar la sensación de falta de vitalidad y dar un aspecto más cansado. El resultado es una apariencia menos luminosa y, en muchos casos, una imagen que puede parecer de mayor edad.
Las peores sombras de ojos para llevar después de los 50
Los tonos pastel mates no son las únicas sombras que conviene evitar cuando los párpados presentan arrugas o flacidez.
La maquilladora también señala que algunas sombras nude con acabados excesivamente brillantes pueden convertirse en una mala elección. Aunque suelen considerarse una apuesta segura, el exceso de brillo puede destacar las arrugas y la textura de la piel. En su lugar, recomienda optar por tonos nude con acabados ligeramente satinados, mucho más favorecedores.
Asimismo, muchas mujeres intentan intensificar la mirada utilizando sombras muy oscuras tanto en el párpado superior como en el inferior. Aunque esta técnica puede resultar espectacular en una piel joven y tersa, después de los 50 suele endurecer las facciones, apagar el rostro y acentuar los signos de cansancio. Por ello, los expertos recomiendan apostar por tonos que aporten luz y dimensión sin exagerar los contrastes, favoreciendo así una mirada más fresca y luminosa.
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