El jogging

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El jogging

Si quieres hacer deporte pero siempre encuentras alguna excusa para evitarlo, no podrás negarte a dar una vuelta a pie. De hecho, se puede correr en cualquier sitio, en cualquier momento, a un ritmo propio y durante el tiempo que una quiera, sola o acompañada, y el equipamiento necesario es mínimo. De ahí el éxito del jogging hoy en día. He aquí el abecé del jogging.

Beneficios
Mejora la condición física. El jogging es el deporte de aguante de referencia. Al requerir de manera continua los sistemas cardiovascular y respiratorio, oxigena el organismo, mejora la circulación sanguínea y aumenta la capacidad del corazón y de los pulmones. A largo plazo, retrasa el proceso de envejecimiento, aumenta la densidad ósea, dinamiza el sistema inmunitario y previene enfermedades arteriales.
Favorece la pérdida de peso. Correr quema más calorías que casi cualquier otro deporte: Alrededor de 500 Kcal/h a una velocidad media de 10 Km/h. Asimismo, corriendo a 10 Km/h, con relativa facilidad respiratoria, se consume alrededor de 30% de grasa en 30 min.
Perfila la silueta. El jogging es, junto con la natación, el deporte más completo. Se utilizan todos los músculos: nuca, espalda, brazos, abdominales, nalgas, muslos, pantorrillas. Mantener la espalda recta mientras que la pelvis oscila a cada zancada constituye un buen entrenamiento para la coordinación de la postura.
Hace feliz. El esfuerzo físico requerido es incuestionable, por lo que desahoga y alivia el estrés y las angustias. Por otra parte, provoca la secreción de adrenalina y endorfinas, las cuales favorecen el tono, placer y bienestar, así como la euforia.

Inconvenientes
-Los comienzos son difíciles. Al principio, no es fácil encontrar un buen ritmo sin sofocarse o sin flato. Se cansa muy rápidamente y se respira con dificultad. Además, tras las primeras carreras las agujetas son tales que no puedes ni subir y bajar las escaleras.
-Daña las articulaciones. Cada zancada multiplica los impactos contra el suelo. La repercusión es clara en los tendones, los músculos, las articulaciones y la espalda. Cuidado con los microtraumatismos, sobre todo si tienes sobrepeso.
-Puede crear adicción. Si se corre a un nivel determinado y con una determinada frecuencia, el cuerpo se habitúa a la pérdida de peso y a la secreción hormonal que proporciona bienestar. Se puede establecer una dependencia de manera insidiosa.

Reglas para la buena práctica
-Invierte en unas buenas zapatillas. A la hora de correr, es lo más importante. Se deben elegir teniendo en cuenta los 4 criterios siguientes: la forma del pie (pronador, supinador o neutro), la amortiguación (delantera y trasera), la seguridad (suela antideslizante, robustez de los materiales) y el confort. Intenta que te aconseje un especialista y pruébate varios pares antes de decidirte.
-Practica de manera progresiva. Al principio, más vale empezar con calma, sin poner el límite muy alto. Puedes empezar andando rápido, por ejemplo, o corriendo sólo 15 minutos. No hace falta aumentar el tiempo y la intensidad más que poco a poco.
-Realiza ejercicios de calentamiento. Los músculos rígidos y fríos son traumatismos y lesiones potenciales. Antes de empezar, anda rápido algunos minutos y realiza algunos ejercicios de talones/nalgas, rodillas, saltos y rotaciones.
-No descuides la recuperación. Esta fase permite evitar las famosas agujetas. El plan: una vuelta tranquila (unos minutos andando), estiramientos precisos pero suaves y progresivos, y mucha agua.