Aquagym con churro de piscina: el ejercicio del pedaleo es ideal para reforzar los músculos del abdomen en el agua, según un experto
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Además de favorecer el fortalecimiento muscular, el aquagym con churro activa la musculatura para mantener el equilibrio. Los abdominales, la zona lumbar y los músculos de la pelvis se quedan trabajando durante toda la sesión. Según los expertos del estudio de aquagym Aqua by, algunos movimientos son muy efectivos para tonificar la faja abdominal. Es el caso del ejercicio conocido como «pedaleo», un clásico de las sesiones de aquagym para quienes buscan fortalecer el abdomen.
El ejercicio del pedaleo: por qué es tan efectivo
El ejercicio en sí es muy fácil. Coloca el churro de espuma bajo las axilas o detrás de la espalda para que sostenga la parte superior del cuerpo. Una vez que los pies se despeguen del fondo de la piscina, empieza a mover las piernas como si estuvieras pedaleando en una bicicleta dentro del agua. El reto aquí consiste en mantener el tronco erguido y los abdominales contraídos durante toda la actividad. La resistencia natural del agua hace que los músculos tengan que trabajar más que fuera de ella, al tiempo que baja el impacto sobre las articulaciones.
Este movimiento no solo trabaja los abdominales. También intervienen los flexores de la cadera, los cuádriceps, los glúteos y los músculos estabilizadores. Para potenciar el trabajo de la zona abdominal, se recomienda pedalear lentamente, controlar la respiración y mantener el ombligo ligeramente hacia dentro.
Realizar varias series de entre 30 y 60 segundos ayuda a mejorar progresivamente la resistencia muscular. No obstante, aunque este ejercicio contribuye a fortalecer los músculos del abdomen, por sí solo no elimina la grasa abdominal. Para reducir el porcentaje de grasa corporal sigue siendo imprescindible mantener una alimentación equilibrada y practicar ejercicio físico de forma regular.

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Variantes del ejercicio del pedaleo para un vientre plano
Una primera variante consiste en alternar fases de pedaleo a ritmo constante con aceleraciones de unos segundos. Este cambio aumenta la intensidad cardiovascular y obliga a trabajar con mayor intensidad la musculatura del tronco. Otra opción es pedalear llevando alternativamente las rodillas hacia el pecho, un movimiento que pone un mayor énfasis en la parte inferior de los abdominales.
Para quienes tienen más experiencia, realizar pequeños movimientos circulares con las piernas mientras se mantiene la pelvis estable supone un excelente ejercicio de estabilidad y fortalecimiento del core. Además, existen otros ejercicios con churro de piscina que permiten variar el entrenamiento. Los batidos de piernas en posición tumbada, las rotaciones del tronco con las piernas elevadas o las elevaciones de rodillas en suspensión resultan especialmente interesantes para reforzar la faja abdominal. Combinar estos movimientos con el ejercicio del pedaleo dentro de una misma sesión permite trabajar la musculatura desde diferentes ángulos y evitar la monotonía en el entrenamiento.
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