Los psicólogos se ponen de acuerdo: estas son las heridas emocionales que pueden esconder las personas muy independientes

Publicado el Por El equipo editorial
Los psicólogos se ponen de acuerdo: estas son las heridas emocionales que pueden esconder las personas muy independientes © Shutterstock

Desde la infancia, aprender a desenvolverse por uno mismo representa una etapa importante. Comer, vestirse y tomar sus propias decisiones forman parte de este aprendizaje. Esta autonomía suele ser fomentada por los padres y valorada por el entorno. Sin embargo, algunas personas desarrollan una independencia llevada al extremo. Entonces intentan gestionarlo todo solas, sin recurrir a quienes las rodean. Esta actitud puede parecer una muestra de confianza y fortaleza. Sin embargo, los psicólogos distinguen esta autonomía de una forma mucho más extrema, según Psychologies. La hiperindependencia puede llevar a rechazar sistemáticamente cualquier ayuda externa. Detrás de esta voluntad de no depender de nadie pueden esconderse experiencias difíciles.

Una persona hiperindependiente busca, en particular, demostrar que no necesita a nadie. También puede temer que los demás la perciban como alguien que necesita ayuda. «Una buena dosis de independencia es indispensable para permitirnos funcionar como adultos. Sin embargo, a veces podemos llevarla al extremo y volvernos hiperindependientes, lo que a menudo provoca dolores y decepciones no resueltos», explica Bobbi Banks, terapeuta y neurocientífica, en una publicación de Instagram. Katrina Leggins, terapeuta, también habla de este miedo para Well+Good. Varios signos pueden acompañar esta tendencia, como la desconfianza o la dificultad para aceptar ayuda.

Los signos que pueden revelar una hiperindependencia, según los psicólogos

Una persona que presenta esta característica puede preferir trabajar sola en lugar de hacerlo en grupo. También puede mostrarse desconfiada con quienes intentan conocerla. El perfeccionismo también puede acompañar esta forma de funcionar. Otras personas sienten la necesidad de estar constantemente ocupadas. Pueden tener dificultades para expresar sus necesidades o mostrar su vulnerabilidad. Confiar en los demás también puede resultar complicado. Según Psychologies, estos elementos pueden apuntar a una posible hiperindependencia.

Bobbi Banks también menciona varias experiencias que pueden esconderse detrás de esta reacción. En particular, presenta siete frases que podrían expresar de otra manera «No necesito a nadie». Entre ellas se encuentran: «Me han decepcionado demasiadas veces» y «Traicionaron mi confianza». Otra frase expresa la sensación de haber tenido que arreglárselas siempre por sí mismo: «Tuve que salir adelante por mi cuenta». El dolor del rechazo y del abandono también aparece: «Conozco el dolor del rechazo y del abandono». Otras dos expresiones aluden a la falta de apoyo: «No tenía a nadie en quien pudiera confiar» y «Siempre he tenido que ser fuerte y fiable». Por último, una frase resume esta desconfianza: «La gente no está ahí cuando la necesito».

Una independencia que también puede debilitar las relaciones

Esta forma de funcionar puede tener consecuencias en la vida cotidiana. Amy Marschall, psicóloga clínica, advierte especialmente sobre la dificultad para pedir ayuda en Verywell Mind. Las personas hiperindependientes pueden privarse del apoyo de los demás incluso cuando su equilibrio y bienestar dependen de ello. Esta actitud también puede afectar a las relaciones con quienes las rodean. Al negarse a mostrar su vulnerabilidad, pueden tener mayores dificultades para crear vínculos sanos y satisfactorios. El miedo a la intimidad también puede reforzar esta distancia con los demás.

«La hiperindependencia puede generar vergüenza, soledad y una baja autoestima. Las personas hiperindependientes pueden, sin querer, alejar a sus seres queridos o descuidar relaciones esenciales. A menudo sienten una fuerte presión interna por “tenerlo todo bajo control”, lo que perpetúa la ansiedad y el perfeccionismo», advierte Silvi Saxena, terapeuta, para Choosing Therapy. Por tanto, la independencia no es necesariamente problemática en sí misma. Es cuando se convierte en algo sistemático cuando puede impedir aceptar el apoyo de los demás. Detrás de esta voluntad constante de gestionarlo todo por uno mismo pueden esconderse heridas del pasado.

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