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¿Cuáles son los accesorios más seguros para proteger a tu bebé en la piscina?

por Blanca Nieto Creado en 6 de junio de 2019
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¿Cuáles son los accesorios más seguros para proteger a tu bebé en la piscina?© GettyImages

Llega la temporada de piscina y playa y la seguridad de los más pequeños vuelve a ser la prioridad para nosotros. Flotadores, manguitos, cinturones...las opciones son infinitas, pero ¿sabes cuál es el método más seguro?

Si tu hijo aún no ha aprendido a nadar correctamente, la atención que debes prestarle en los dias de playa y piscina debe ser máxima. Además, la elección de un buen sistema de flotación es fundamental para garantizar su total seguridad. Flotadores, manguitos, burbujas...las opciones son innumerables, pero ¿sabes realmente qué sistemas son realmente seguros y cuáles pueden suponer un riesgo para tu bebé? Te contamos todos los pros y contras de cada uno de los accesorios infantiles para que los más pequeños disfruten de un verano sin riesgos.

Video por Diamar Dominguez

Los flotadores, no sin supervisión

Los flotadores, como su propio nombre indica, son un buen método para evitar que tu hijo se surmerja en el agua y se mantenga a flote mientras está jugando en la piscina o en la playa, pero es un accesorio que no ofrece una protección total, por lo que su uso solo está recomendado bajo la vigilancia de un adulto.
El material del que están hechos los flotadores puede pincharse fácilmente, si eso ocurre, el niño puede estar en riesgo. Además, el calor o el cloro pueden deteriorar el flotador, perdiendo eficacia y seguridad. Otra desventaja de los flotadores es que el niño puede colarse por el agujero o darse la vuelta mientras juega, es por ello que es imprescindible mantener la vigilancia total si tu hijo está usando uno de ellos mientras está en el agua.
Si vas a optar por un flotador como método de seguridad para tu pequeño, te recomendamos elegir uno que contenga una braguita para evitar que el niño se salga del flotador.

Los manguitos, pros y contras

Los manguitos tienen la misma desventaja que los flotadores, su material puede pincharse o desinflarse fácilmente perdiendo su función, por lo que deben usarse siempre bajo la vigilancia de un adulto. Son más estables que un flotador, ya que se fijan mejor al brazo del pequeño y es más difícil que se decoloque, eso sí, asegúrate de que el tamaño del manguito se adecúa al del brazo del niño.
Los manguitos no son recomendables cuando tu pequeño está aprendiendo a nadar, ya que dificultan sus movimientos, aunque son una opción buena para pasar un rato divertido en en el agua, eso sí, simbre bajo vigilancia.

Si vas a optar por unos manguitos como método de seguridad para tus hijos, te recomendamos elegirlos de espuma, para evitar que el plástico se pinche o desinfle.

Tablas, churros o pull boys, solo para las clases de natación

Aunque estos accesorios son muy útiles y prácticos para que los niños aprendan a nadar, se desaconseja su uso para jugar en el agua si tu hijo aún no ha aprendido lo suficiente. Se trata de objetos que no se sujetan al cuerpo, por lo que hay mucho peligro de que al niño se le escapen de su alcance y deje de flotar. Evita usarlos con fines lúdicos si tu hijo aún no ha aprendido a nadar y reserva su uso para las clases de natación.

Burbujas y cinturones, una opción segura

Las burbujas o cinturones de flotación son bastantes seguras para los niños, ya que se ajustan a la cintura y le permiten flotar y, además, están hechas de espuma, un material que se mantiene estable a pesar de los cambios de temperatura y que no tiene peligro de pincharse o desinflarse. Es una buena opción cuando el niño está aprendiendo a nadar, ya que no dificulta el movimiento de brazos y piernas. Si debemos elegir, nos quedamos con el cinturón, ya que la espuma está repartida por la cintura del pequeño y facilita la movilidad.

El chaleco no inchable, la opción más segura y recomendada

El chaleco flotador (no inchable) es la opción más segura para nuestros hijos, ya que no tiene los inconvenientes de los demás accesorios de seguridad. El chaleco está hecho de un material que no puede pincharse o desincharse, se adapta perfectamente al cuerpo de tu pequeño, por lo que es perfecto para nadar y moverse con total libertad en el agua.

Además, al ajustarse a su cuerpo, es prácticamente imposible que se mueva o se descoloque de tal forma que el niño deje de flotar. Un acierto para estar tranquilos mientras que los peques juegan en el agua, eso sí, la vigilancia de un adulto siempre es imprescindible para evitar cualquier imprevisto o peligro.

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