Inicio / Pareja / Sexualidad / Las hormonas sexuales: ¿qué son y cómo actúan?

Pareja

Las hormonas sexuales: ¿qué son y cómo actúan?

por Redacción enfemenino Publicado en 14 de marzo de 2017

De las hormonas sexuales dependen aspectos como la fecundidad, el embarazo, el deseo sexual o el desarrollo de nuestro cuerpo.

Las hormonas sexuales son sustancias producidas por los órganos sexuales, es decir: los ovarios en el caso de la mujer y los testículos en el del hombre. Aunque se crean en estas partes del cuerpo, es el cerebro quien se encarga de controlar su liberación. Las hormonas sexuales residen en nuestro cuerpo desde la infancia, pero no es hasta la pubertad cuando éstas alcanzan su mayor producción. Dependiendo del sexo, las hormonas reciben un nombre y función diferente:

- En la mujer, los estrógenos y la progesterona son secretados por los ovarios. El aumento de su índice en la sangre comporta el desarrollo de la vellosidad (pubis, axilas…), el crecimiento de los pechos y el ensanchamiento de las caderas. También influyen en la construcción del esqueleto, en el desarrollo del sistema cardiovascular y en el tejido adiposo.

- En el hombre, hablamos de andrógenos (de los que la testosterona es el principal representante), y son producidos por los testículos. La testosterona hace crecer el vello, aumenta la masa muscular y el tamaño de los órganos sexuales, y hace cambiar la voz.

Estrógenos y progesterona, hormonas de la fecundidad

Las hormonas sexuales femeninas son segregadas por turnos, según un esquema que se repite cada 28 días. Por eso hablamos de ciclos. Los estrógenos se producen durante la primera mitad del ciclo: permiten que el óvulo madure hasta su expulsión, estimulan la producción de moco cervical y una ligera dilatación del cuello uterino, para facilitar el acceso a los espermatozoides.

​Después de la ovulación, es la progesterona la que toma el relevo. Prepara el útero para la implantación del óvulo fecundado, mantiene el cuello del útero cerrado y asegura el desarrollo de las glándulas mamarias (es, por lo tanto, responsable de las tensiones que se siente en el pecho antes de la regla).

La testosterona, la hormona de la virilidad

A diferencia de las hormonas sexuales femeninas, la testosterona se produce de forma contínua por los testículos. Es responsable de la aparición de los caracteres sexuales secundarios y regula las funciones reproductoras del hombre, asegurando la producción de espermatozoides. En la mujer, los ovarios también producen testosterona aunque en menor cantidad. Por eso se produce la menopausia: cuando el índice de hormonas desciende de manera importante, no es lo suficientemente elevado como para contrarrestar los efectos de la testosterona, por lo que no resulta extraño una vellosidad más importante (a menudo en la mandíbula), y a veces una modificación de la voz hacia sonidos más graves. Pero la testosterona también es la hormona de la fuerza física. Llamada hormona esteroide, los deportistas la utilizan como dopaje para desarrollar su masa muscular.

Las hormonas químicas

Las hormonas sexuales son producidas por el cuerpo de forma natural. Pero puede ocurrir que su índice necesite una intervención exterior para regularlas de manera satisfactoria. Esto ocurre, por ejemplo, con la menopausia, en la que a veces se utilizan hormonas químicas o de síntesis para mantener un índice ideal de estrógenos y de progesterona en la mujer. Modificar el índice de las hormonas sexuales en la sangre también permite influir en las funciones reproductoras. Es el modo de acción de numerosos métodos anticonceptivos, particularmente la píldora. Así, se puede suspender la ovulación o incluso impedir el desarrollo de la mucosa uterina, por lo que ningún embrión podrá depositarse y desarrollarse correctamente.

Hormonas y humor

Cambios bruscos de humor, cansancio, ánimo cambiante… Todo esto se debe, en parte, a las hormonas, y sobre todo a las hormonas femeninas: al secretar testosterona de manera constante, los hombres no suelen sufrir tantos cambios debidos a estas variaciones. Además de su papel en la reproducción, los estrógenos también participan en el desarrollo del sistema nervioso central. La alternación de picos y caídas del índice de estas hormonas influye sobre la sensibilidad nerviosa. Además, la progesterona tiene un ligero efecto sedante, lo que puede comportar estados de letargo leve y pasajero, especialmente antes o durante la menstruación.

Hormonas y libido

Del mismo modo, las hormonas sexuales influyen en el deseo y por lo tanto en la libido. Y una vez más, son las mujeres las más afectadas por las fluctuaciones hormonales. Es más notable en la menopausia, ya que la disminución sensible del índice de hormonas sexuales también afecta psicológicamente a los órganos genitales. Así pues, a la bajada del deseo, también hay que añadir una desecación de la mucosa vaginal, así como una atrofia ligera de la vulva. Pero gracias a los tratamientos hormonales de sustitución, actualmente es posible reducir considerablemente estas molestias.


Y además:
Cómo mejorar tus relaciones sexuales: 5 claves que te abrirán las puertas del paraíso
Preliminares: las paradas (casi) obligatorias antes de mantener relaciones sexuales

por Redacción enfemenino

Puede interesarte