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Las claves para proteger a tu hijo del sol, ¡evítale riesgos!

Laura Marcos
por Laura Marcos Publicado en 20 de abril de 2017

La piel de los niños tiene memoria, y guardará la información de quemaduras que se produzcan en la infancia y adolescencia. Te explicamos cómo debes cuidarles para prevenir un cáncer de piel en el futuro.

No queremos alarmarte, pero un historial de quemaduras durante la infancia y la adolescencia es un factor de riesgo en el desarrollo de un cáncer de piel. Hay muchos factores que entran en juego a la hora de sufrir una enfermedad como esta, pero un reciente estudio de la revista científica Photodermatology, Photoimmunology and Photomedicine ha concluido que el principal factor de riesgo de las personas que padecen un cáncer de piel son los malos hábitos de vida, que se aprenden en casa desde pequeños.

Sabemos que en las vacaciones ideales en familia no puede faltar disfrutar de un tiempo en la playa, en la piscina, o en excursiones en la montaña, pero todo disfrute debe realizarse siempre con cierta precaución. Aunque el sol tiene muchos beneficios para la salud, también puede convertirse en una gran enemigo para tu familia. Dado que quieres lo mejor para él, te damos las claves para proteger a tu hijo del sol adecuadamente. ¡No pierdas detalle!

© iStock

Determina cuál es su fototipo

Los niños que tienen una piel muy blanca, los ojos claros y el pelo rubio o pelirrojo tienen más riesgo de sufrir quemaduras y lesiones en la piel. Se consideran de fototipo 1, y existen hasta 4 tipos, que van de una piel más clara a una más oscura. Las pieles oscuras tienen más melanina, que es el fotoprotector natural de la piel, y es más improbable que sufran quemaduras. También debes prestar atención si tu hijo o hija tiene pecas, manchas, muchos lunares, o éstos aparecen espontáneamente.

El sol no sólo quema en la playa

La costumbre de usar protector solar está arraigada en todas nosotras cuando vamos a la playa, porque identificamos esta actividad con estar tendidos bajo el sol. Pero el astro rey también puede incidir agresivamente sobre nuestra piel y la de nuestros hijos en cualquier actividad al aire libre: en el parque, en una excursión a la montaña, en una ruta por la ciudad... Y no solamente en verano. ¡Recuerda que es recomendable que los niños usen protector solar todo el año!

Evita que tome el sol en las horas centrales del día

Entre las 12 del mediodía y las 5 de la tarde es el momento del día en el sol está en su posición más alta. Por ello, los rayos UV inciden con mayor intensidad. Esta franja horaria es la que mayor número de quemaduras produce. Si puedes, evita que tu hijo tome e sol a esas horas y, si ha de hacerlo, protégele.

¡Ponle un gorro o sombrero!

No sólo la crema de protección solar es la indicada para realizar una correcta prevención de los rayos UV. Que los niños utilicen gorra o sombrero es fundamental, especialmente para proteger sus caritas. Además, evitarás posibles golpes de calor al mantener sus cabezas aisladas.

Elige una protección solar adecuada

Existen muchas dudas respecto a la elección de un buen protector solar para tus hijos. En primer lugar, el factor de protección. Los dermatólogos consideran que un factor 30 o más es suficiente para protegerse adecuadamente. Además, es mejor que el factor de protección no sea tan alto pero que, en cambio, en la etiqueta nos aseguremos de que protege contra rayos UVA y UVB. En cuanto a las protecciones muy elevadas, como 80 o 100, "ofrecen una diferencia mínima con respecto al factor 50", según el doctor Agustín Buendía, de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). Por eso, todas ellas se engloban como factor 50+. ¡No te preocupes! Con un factor 30 tu hijo está más que protegido.

Revisa su piel de vez en cuando

Las lesiones cancerosas o precancerosas no suelen presentarse en niños pequeños, pero sí es posible que se manifiesten más adelante, en la adolescencia. Es recomendable que vigiles la piel de tus hijos, independientemente de su edad, para descartar lesiones sospechosas. ¿Quieres un truco? Es tan sencillo como el ABCDE. Observa los siguientes cambios extraños en lunares y manchas de la piel de tus hijos:

  • A: Asimetría en la forma de la mancha
  • B: Bordes irregulares
  • C: Colores diferentes
  • D: Diámetro superior a 6 milímetros
  • E: Evolución durante más de 6 meses

Ya sabes cómo proteger la piel de tus hijos para evitar lesiones en el futuro. Y, ahora, ¡no olvides cuidar la tuya también!

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