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La inseminación artificial

Elena Bonet
por Elena Bonet Publicado en 26 de octubre de 2009

El bebé no llega y vuestros intentos por quedaros embarazados de forma natural han sido en vano. El médico os recomienda la inseminación artificial, la más antigua de las técnicas de procreación médica asistida… Nosotros te ayudamos a que lo descubras todos sobre este método del que se han demostrado muy buenos resultados.

¿Qué es exactamente?
La inseminación artificial consiste en introducir en el útero de la mujer que desee quedarse embarazada el esperma de la pareja o de un donante con la ayuda de una pipeta durante el período de ovulación.

Diferentes tipos de inseminación
Hay que distinguir entre la inseminación artificial con semen de la pareja (IA), en la que se utiliza el esperma del compañero, y la inseminación artificial con donante (IAC), en la que el esperma del donante anónimo fecundará el óvulo de la mujer. En este caso, el recién nacido no será hijo genético del que en realidad será su padre.

¿En qué casos está aconsejada?
La IA:
-Si la esterilidad se debe a un problema de moco cervical, en el caso de la mujer, que impide que los espermatozoides trepen por las vías genitales para fecundar el óvulo.
-Si el hombre es impotente, es decir, si los espermatozoides no llegan al óvulo.
La IAD:
-Si el hombre es estéril debido a una ausencia total de espermatozoides.
-Si el hombre es portador de una enfermedad genéticamente transmisible.

Antes de la inseminación
Pueden someterse a este tratamiento parejas en las es recomendable que la mujer no haya superado los 43 años de edad. Además, es un proceso reglamentado y con el objetivo único de querer tener un bebé. La pareja deberá someterse a varias entrevistas con los médicos, de forma conjunta y, si se cree conveniente, por separado también. Se les facilitará una guía donde se explican todos los aspectos reglamentarios y técnicos del tratamiento. Y una vez sabido que éste se pondrá en marcha y cuando la pareja haya comunicado su confirmación, ésta deberá someterse a algunas pruebas.

La mujer:
-Examen clínico.
-Chequeo hormonal.
-Serología (evaluación de la inmunidad a varias enfermedades) válida durante un año
-Histerosalpinografía para garantizar la permeabilidad de las trompas uterinas.

El hombre:
-Examen clínico.
-Serología.
-Espermograma, un análisis del esperma, y un espermocitograma que determinará el porcentaje de espermatozoides normales.

La donación de esperma
Si el hombre es incapaz de producir su esperma se puede recurrir a un donante. Deberá ser menor de 50 años, ser padre de no más de seis hijos y contar con una salud de hierro a nivel físico y mental. Para llevar a cabo la donación, deberá someterse a pruebas de diagnóstico varias veces antes de la donación y durante los 6 meses posteriores. El esperma se congela a -196 °C en pequeñas píldoras. La elección del donante la realiza el médico con el objetivo de que éste se corresponda al máximo con las características de la pareja. El número de hijos por donante está estrictamente limitado a 3-5.

Desarrollo de la inseminación

La ovulación
Se puede desarrollar durante un ciclo espontáneo de la mujer, sobre todo si la infertilidad se debe a un obstáculo en las vías genitales femeninas. La ovulación se verifica controlando el pico de la hormona luteinizante (LH).
Pero, por normal general, los médicos estimulan la ovulación. Para ello la mujer debe someterse a un tratamiento inductor de la ovulación durante la primera mitad del ciclo, y a continuación, por medio de la hormona gonadotrópica coriónica, se logra reactivar la ovulación.

La recogida de esperma
Hay dos posibilidades: utilizar esperma fresco o congelado. El esperma congelado puede usarse cuando la recogida de esperma no se puede llevar a cabo el día de la inseminación (por ejemplo, en caso de recurrir a un donante, o debido a problemas de impotencia o desplazamiento, etc.).
El fresco se recoge la misma mañana, mediante masturbación, tras un período de abstinencia previo de entre 3-5 días, en un laboratorio especializado. Un médico biologista se encarga de analizar el esperma y seleccionar los espermatozoides más activos. Rápidamente se succiona con una jeringuilla y se traslada al lugar de la inseminación.

La inseminación
Tiene lugar al día siguiente de la ovulación. La mujer se estira con las piernas abiertas para recibir el esperma en el interior de la cavidad uterina, con la ayuda de un fino catéter conectado a la jeringuilla que contiene el líquido. En el caso de inseminación con donante o de insuficiencia de moco cervical, el esperma se introduce directamente en el cuello del útero. Esta técnica se utiliza menos, dado que los resultados no son tan satisfactorios.
La inseminación es absolutamente indolora.
Tras el proceso, la mujer debe permanecer entre 10-13 minutos estirada y reincorporarse con normalidad a su vida diaria. Si 15-18 días después de la inseminación no aparece la menstruación es que la mujer se ha quedado embarazada.

A saber
El porcentaje de éxito es del 10 al 15 % por ciclo de tratamiento. Se recomienda parar a los 6 intentos. Esto quiere decir que un 50 % de las parejas logran quedarse embarazadas. Además, debido a la estimulación ovárica un 15 % de las parejas tienen gemelos y un 3 % trillizos.

Aspectos prácticos
En España, la Seguridad Social no cubre las inseminaciones artificiales excepto en el caso de parejas con problemas de esterilidad demostrados. De todos modos, la cobertura no es total y varía en función de la problemática de cada pareja.
En Francia, sin embargo, la cobertura es del 100 % y para beneficiarte de ella sólo es necesario un certificado en el que se especifique tu situación médica.

Consulta también:
Asistencia médica para la procreación
Optimizar las posibilidades de quedarte embarazada

por Elena Bonet

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