La ninfomanía

Publicado por mvega
Publicado en 27 de junio de 2008

No es raro ver como a una mujer que vive libremente su sexualidad y tiene muchas parejas se la califica de ninfómana. ¡Como si eso fuera un insulto! De hecho, este término describe un trastorno psicológico cuya definición todavía es imprecisa y que puede vivirse como un gran sufrimiento.

No es raro ver como a una mujer que vive libremente su sexualidad y tiene muchas parejas se la califica de ninfómana. ¡Como si eso fuera un insulto! De hecho, este término describe un trastorno psicológico cuya definición todavía es imprecisa y que puede vivirse como un gran sufrimiento.

¿Qué es?
El término viene de “ninfa” (divinidad femenina de la mitología y/o labios menores de la vulva) y de “manía” (mania en latín significa locura). Según el diccionario de la Real Academia Española, la ninfomanía es el “deseo violento e insaciable en la mujer de entregarse a la cópula”. Es un trastorno bastante raro.

Une noción vaga
Dado que los criterios de normalidad en materia de sexualidad siguen regidos por convenciones sociales y porque las necesidades difieren según los individuos, es muy delicado determinar qué exactamente es la ninfomanía.
Según los psicólogos y los psiquiatras, se trata de un sufrimiento vinculado a un deseo sexual desenfrenado e insatisfecho, a pesar de la multiplicación de las relaciones, o un consumo compulsivo de soportes pornográficos. ¡No hay que confundirlo con un apetito desarrollado por los placeres carnales!
Esta búsqueda insatisfecha es como una dependencia, y necesita tratamiento. Por otra parte, ahora se habla de adicción sexual o hipersexualidad, y no de ninfomanía.

Los remedios
> Una psicoterapia: acudir a un profesional para determinar el origen del comportamiento puede ayudar a desprenderse de la adicción sexual y a desculpabilizarse.
> Grupos de apoyo: del mismo modo que los alcohólicos, los bulímicos y los toxicómanos tienen su asociación de ayuda, las personas que sufren hipersexualidad también tienen la suya.
Bajo la batuta de un terapeuta, se propone un programa en 12 etapas para liberarse, así como conversaciones con otros participantes. Todo es gratuito y siempre con el respeto de sacrosanta regla del anonimato.
A saber: se propone un cuestionario para determinar el grado de adicción.
> También puede prescribirse un tratamiento médico con el fin de regular el humor del paciente si está en estado depresivo.

¿Lo sabías?
• El masculino de ninfomanía es satiriasis, que viene del término sátiro, un semidiós de la mitología griega.
• En el siglo XIX, le barón Richard Von Kraftt Ebing, psiquiatra austro-húngaro, no dudaba en hablar de la ninfomanía como una enfermedad grave, e incluso fatal.
• En la época, las mujeres que sufrían de apetito sexual, juzgado como demasiado feroz por las normas de la sociedad, podían ser internadas, sexualmente mutiladas y desterradas por la comunidad.

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