Inicio / Belleza / Tratamientos / Aceites esenciales: todo lo que tienes que saber

Belleza

Aceites esenciales: todo lo que tienes que saber

Miriam Aguilar
por Miriam Aguilar Publicado en 3 de noviembre de 2015
795 compartidos

Los aceites esenciales, poderosos concentrados de energía vegetal, son un auténtico elixir de bienestar. Su uso aporta tranquilidad y equilibro gracias a su aroma, al tiempo que sus propiedades purifican e hidratan la piel, despertando su resplandor natural. No todos los aceites son iguales ni se utilizan de la misma forma. Para saber más sobre el tema, hemos hablado con los investigadores de Darphin, expertos en la materia desde 1958.

Aceites esenciales: ¿Qué son?

Parece una pregunta sencilla, pero... ¿sabrías diferenciar los aceites esenciales de los vegetales? Contrariamente a lo que se suele pensar, no son lo mismo. Si hablamos en términos genéricos, los aceites son "sustancias orgánicas afines a nuestra piel", explica Hemely Varela, directora de formación de Darphin. Pueden provenir de flores, frutas, cortezas, semillas o incluso raíces. ¿Y qué es lo que hacen? "Nos ayudan a equilibrar nuestra piel, ya que aportan lípidos esenciales. En general, los aceites protegen, hidratan y aportan flexibilidad y luminosidad a nuestra piel. También tienen un comportamiento antiedad, puesto que afinan y suavizan líneas de expresión".

Aceites esenciales y aceites vegetales. ¿Son lo mismo?

"En absoluto", nos cuenta la experta. Los aceites esenciales son molecularmente distintos de los vegetales. "Los aceites vegetales son sustancias extraídas de las partes grasas de las plantas, conocidas como triglicéridos. Un aceite vegetal tiene una estructura molecular grande, pesada, que activa la piel y aporta ácidos grasos esenciales y no esenciales. Los esenciales son aquellos que necesitamos consumir o aplicar en la piel porque nosotros no los sintetizamos".

Los ácidos grasos tienen vitaminas del grupo A, E, D y B por lo general. Además son ricos en antioxidantes, lo que les dota de un efecto antiedad.

Los más conocidos son los aceites de almendra, argán, jojoba, oliva... Han sido usados en cosmética desde la antigüedad y se clasifican dependiendo del tamaño de sus moléculas. Y es que su poder de penetración depende de su tamaño. Así, el aguacate tiene menor poder de penetración porque su estructura es más grande y el aceite de girasol penetra más profundamente en la epidermis por su estructura pequeña.

En cualquier caso, los aceites vegetales en general son muy nutritivos y tonifican las membranas de la dermis, aportando elasticidad.

Los aceites esenciales, fuente de bienestar

"Son mal llamados aceites, su estructura molecular no tiene nada que ver con la de los vegetales", expone Hemely Varela. "Los aceites esenciales son sustancias no grasas muy volátiles. Se han utilizado durante años para proporcionar placer o bienestar, tanto físico como psicológico. Además, penetran en la piel a nivel mucho más profundo que los vegetales, gracias a su pequeña estructura orgánica. Por otra parte, su proceso de destilación y obtención es muy distinta a la de los vegetales".

Para obtener un litro de un aceite esencial se necesitan grandes cantidades de su materia prima. "Por ejemplo necesitamos 400 Kg de lavanda, recogida a mano, para obtener un sólo litro de aceite esencial. Si hablamos de rosas necesitaríamos 4 toneladas y de jazmín 1 millón de Kilos, recogidos a mano. Además, la recolección no se puede hacer a cualquier hora del día, sino que hay que ver el punto en que la flor tiene todas sus propiedades (a veces de madrugada o por la noche)". Este hecho junto al proceso empleado para obtenerlos explica no sólo la potencia de estos aceites, sino también su precio, a menudo elevado.

Aceites esenciales: Proceso de creación

Proceso de Destilación © Linarom Se pueden obtener aceites esenciales a través de varios procesos. El más usado es proceso de destilación. Se colocan en un alambique todas las flores recogidas a mano, se agrega agua y se calienta el recipiente poco a poco. En este caso hay que tener un control exhaustivo de la temperatura: si se excede en un grado podríamos perder algunas propiedades. De este proceso obtenemos el agua floral por un lado y el aceite esencial por otro.

La cantidad de agua que se extrae siempre es mucho mayor que la de aceite. "El punto negativo de este sistema es que hay que trabajar a altas temperaturas. Además, es importante ver el peso molecular: cuando esa sustancia cambia de líquido a vapor. Por ejemplo, las sustancias cítricas tienen un punto más bajo, por lo que se transforman más rápido de líquido a vapor. De ahí que los cítricos en aroma sean las primeras notas de salida de un perfume" dice Varela.

Otro proceso utilizado para obtener aceites esenciales es el enflorado: se extrae la parte grasa de la planta para hacer el aceite esencial por difusión. Se usa desde la antigüedad, pero era un método largo. Se tardaban días en obtener el producto. En la actualidad se ha mejorado gracias a la extracción por solvente. El solvente circula, y de él se extrae la sustancia esencial.

Maceración. Se introduce la planta durante algún tiempo en otro líquido hasta que éste captura sus propiedades. Cuando la maceración se hace en aceites vegetales se llama oleato; si se hace en alcohol, hablamos de tintura.

Otro sistema es el Cero 2 Super Cítrico. Gracias a una acción líquido-gas se puede extraer la sustancia a bajas temperaturas, sin usar solventes.

¿Cómo llegan los aceites esenciales a nuestro organismo?

© iStock Vía tópica (a través de la piel)
Al ser ricos en vitaminas y en ácidos grasos insaturados, hidratan y nutren la piel en profundidad, y permiten la penetración de los activos benéficos en la dermis y en la epidermis. Contrariamente a lo que pueda parecer, se trata de sustancias que no dejan una sensación grasa en la piel. Por eso se les llama comúnmente aceites secos. La piel queda aterciopelada y resplandeciente en cuestión de segundos.

​Vía respiratoria (a través del olfato)
Fue una mujer, la eminente bioquímica Margueritte Maury (1895-1968) quien impulsó la aromaterapia y el uso de los aceites esenciales en los masajes terapeúticos. Hoy en día, es bien conocido el efecto relajante de los aceites esenciales. "Cuando un aroma entra por la cavidad nasal se activa el sistema límbico de nuestro cerebro. Se trata de la parte relacionada con la memoria y las emociones. El 70% de nuestras emociones se generan gracias a los aromas que nos rodean", comenta Varela.

Vía oral (a través del sistema digestivo)
En efecto, podemos tomar los aceites esenciales en forma de píldoras. Eso sí, se aconseja que sea un especialista el que recomiende su prescripción y posología. Los más conocidos en este sentido son los famosos Omegas: 3, 6 y 9.

¿Cómo se usan los aceites esenciales?

Podríamos decir que su uso más sencillo es a través de la aromaterapia. ¡Simplemente tienes que olerlos! Por otro lado, su aplicación a través de la piel es sencilla, si bien debemos tomar ciertas precauciones ya que se trata de sustancias muy concentradas. Es por ello que los aceites esenciales siempre han de usarse diluidos en sustancias conductoras, como en aceites vegetales o arcillas. Sólo los aceites esenciales de lavanda, manzanilla y árbol de té pueden aplicarse directamente sobre la piel. En cuanto a su uso oral, las cantidades dependerán de cada persona. En este sentido, lo mejor es consultarlo con un profesional.

Rostro: los aceites esenciales, verdaderos reanimadores de la piel, bloquean ciertos procesos de degradación de las células. Un masaje diario, antes de la aplicación de la crema de cuidado, fomenta la renovación celular y devuelve el resplandor y la flexibilidad a la piel. Con 5 gotas tendrás más que suficiente: "una en la frente, una en cada mejilla, otra en la barbilla y otra en el cuello. Sólo hay que extender estas gotas desde el interior hasta el exterior del rostro con movimientos descendentes", comenta Varela.

Cuerpo: los aceites esenciales se masajean sobre ciertas partes del cuerpo para tratar problemas precisos, estimular la microcirculación y facilitar la pérdida de agua (celulitis, piernas pesadas), o sobre toda la silueta para mejorar la elasticidad y la firmeza de la piel.

Cabello: el uso de aceites esenciales, calmantes y estimulantes, activa la microcirculación, relaja el cuero cabelludo y devuelve el tono y la hidratación al cabello.

Beneficios de los distintos aceites esenciales

© iStock Los aceites esenciales tienen las propiedades específicas de las plantas de las que se obtienen. En líneas generales, todos ellos son, en mayor o menor medida:

  • Antibióticos
  • Antiinflamatorios
  • Antisépticos
  • Regeneradores celulares
  • Antivíricos
  • Relajantes
  • Tonificantes
  • Antiradicales
  • Activan la circulación sanguínea y linfática.

Beneficios de los aceites esenciales más usados

  • Lavanda: bactericida, reequilibra las pieles secas e irritadas.
  • Geranio: tonificante, fortalece las pieles sensibles.
  • Zanahoria: antioxidante, revitaliza las pieles secas y cansadas.
  • Ciprés: tónico venoso, calma las pieles congestionadas.
  • Pachuli: cicatrizante, reduce el acné.
  • Limón: astringente, purifica las pieles grasas.
  • Camomila romana: antiinflamatoria, conviene a todas las pieles.
  • Romero: tonificante, devuelve el resplandor cabellos débiles.
  • Eucalipto: antiséptico, sanea el cuero cabelludo.
  • Menta: estimulante, devuelve el vigor al cabello.
  • Salvia: tónico, facilita crecimiento del cabello.
  • Orégano: anticelulítico, afina la silueta.
  • Enebro: drenante, exfolia la celulitis.
  • Naranja: antiespasmódica, relaja el cuerpo.
  • Sándalo: estimulante, tonifica el cuerpo.
  • Tomillo: bactericida, combate todo tipo de infecciones.
  • Jazmín: estimulante, afrodisíaco, eleva el estado de ánimo.

Cómo conservar los aceites esenciales

Procura mantenerlos en sus frascos originales. Éstos poseen un sistema de cierre hermético para que el producto no se deteriore al contacto con el aire y pierda sus propiedades. Suelen guardarse en frascos de cristal (nunca de plástico) oscuros, para evitar su oxidación debido a la luz solar. Aún con todo, lo mejor es que los guardes en sitios oscuros y frescos, y que no estén expuestos a cambios bruscos de temperatura. Por supuesto, siempre tendrán que estar fuera del alcance de los niños.

Si lo conservas en estas condiciones ambientales, pueden durarte hasta cuatro años, manteniendo todas sus propiedades en perfecto estado.

Precauciones de uso

  • Cuidado con los aceites esenciales que provienen de frutos cítricos como el limón, la naranja o la bergamota, ya que tienen un efecto fotosensibilizante. Es decir, que si los aplicas en la piel y luego tomas el sol, podrían causarte manchas o leves quemaduras. Úsalos mejor en los meses de invierno y procura no tomar el sol en las siguientes horas después de haberlos aplicado.
  • Las mujeres embarazadas, bebés y ancianos deben pedir consejo a un profesional. Algunos aceites tienen propiedades como el aumento del flujo sanguíneo en el área de la pelvis, fomentando la menstruación, mientras que otros podrían subir la presión arterial o descompensar el sistema nervioso.
  • Las personas que sufren alteraciones neurológicas o coronarias también deben limitarse a la lavanda, la manzanilla o el árbol de té.
  • En caso de alergias, consulta con tu especialista.

¡De compras! Productos recomendados


  • The Renewal Oil, de La Mer. Un verdadero elixir de belleza. Se trata del primer aceite bifásico multiusos de la firma, que te hará pensar que tienes una nueva piel. Combina aceites de eucalipto y sésamo que aportan a la piel una nutrición que se nota de forma inmediata y duradera. Las líneas de expresión y pequeñas arrugas se minimizan mientras se mejora la síntesis de colágeno, ayudando a elevar el rostro. Una pócima mágica que se funde en un aroma dulce y delicado. Envase de 30 ml: 180 euros.
  • Néctar 8 flores crema-aceite. El nuevo lanzamiento de Darphin concentra, en cada frasco, 8 aceites esenciales florales en una revolucionaria crema de noche que conforta y acondiciona la piel a la vez que relaja los sentidos mientras duermes. Además de las 8 flores (perpetua, Ylang-Ylang, pachuli, azahar, rosa, lavanda, jazmín y lirio) su fórmula integra manteca de Karité, tapioca, vitaminas C y E y aceites vegetales de jojoba, macadamia y aguacate, entre otros. Al despertar, tu piel estará suave, tersa y reequilibrada. Envase 30 ml. 80 euros.
  • Cellular Swiss Ice Crystal Dry Oil. ¿Buscas una piel más clara, suave, hidratada y bien nutrida? Este aceite seco de La Prairie contiene una preciosa mezcla de aceites puros y extractos que retrasan el envejecimiento. Añade un fino y ligero aceite seco que fortalece tu piel para evitar la pérdida de humedad y mantener la piel elástica, mostrando una luminosidad natural y saludable, no grasa.
  • Daily Reviving Concentrate. Un tratamiento revitalizador de Kiehl's que te aportará una luminosidad sin precedentes. Con funciones antioxidantes, previene líneas de expresión, signos de fatiga, evita la deshidratación e inflamación, ilumina y revitaliza tu piel. Sin parabenos ni aceites minerales. Envase 30 ml: 40 euros.
  • Aceite Flexibilidad Almendra. La piel queda nutrida, firme, lisa y más suave gracias a un equilibrio ideal entre el aceite de almendra, rico en omega 6 y el aceite de camelina, rico en omega 3. Su envase en spray facilita su uso. Tras un mes, este producto de L'Occitane deja la piel más confortable, más flexible y más firme. Envase 100 ml. 35 euros.
  • Tratamiento Moroccanoil. Si te obsesiona tu cabello, prueba con él. Combinando los poderosos ingredientes de la fórmula Moroccanoil e incluyendo el aceite de argán como sello característico, este avanzado tratamiento fortalece el cabello, aumenta su elasticidad y actúa como escudo contra los efectos producidos por el medio ambiente. Es una herramienta para el acondicionado, peinado y acabado cuya absorción inmediata ayuda a conseguir un brillo inigualable y un tacto perfecto. Envase 100 ml. 45 euros.
  • Aceite Reafirmante Corporal de Clarins, con un 100% de extractos puros de plantas entre las que se incluyen variedades como el romero, el geranio o la menta. Reafirma, tonifica y mejora la elasticidad de la piel, al tiempo que disimula las estrías. Este aceite corporal de avellana impide la pérdida de hidratación y aporta a la dermis corporal una suavidad aterciopelada inigualable. Envase 100 ml. 52€
  • ​Go Organic. Farma Dorsch propone sus aceites orgánicos de argán, açai, Omega 3, 6 y 9. Son 100% natural y sin siliconas. Nutren, reparan, hidratan y aumentan el brillo en piel y pelo, sin la acción acumulativa de las siliconas. Envase de 50 ml. 42 euros.
  • Oils of life. The Body Shop ha creado un aceite facial diario que revitaliza intensamente la piel y reduce visiblemente los signos de la edad. Tiene un 99% de aceites de origen natural. Se funde fácilmente en la piel, dejando un acabado sedoso suave. Envase 100 ml. 33 euros.
  • Aceite Divino de Caudalie. Para rostro, cuerpo y cabello. Este aceite seco hidrata, nutre y embellece la piel gracias a la asociación de unos aceites excepcionales (uva, hibisco, sésamo, argán) con unos polifenoles antioxidantes. Envase 100 ml. 26,90 euros.
  • Clinique Smart Treatment Oil. Ideal para pieles maduras. Es un aceite facial ligero, nutritivo y no graso que, gracias a su infusión de ingredientes anti-envejecimiento, ayuda a condicionar profundamente la piel seca y dañada. Con aceite de Argán, vitamina C y vitamina E. Envase 30 ml: 43 euros.
  • The Organic Restructuring Fluid Potion Argán. El aceite biodegradable de My.Organics contiene altas concentraciones de aceites esenciales puros de argán y aguacate, extractos de plantas y flores para limpiar, revitalizar e hidratar el cabello. Elaborado con ingredientes 100% naturales orgánicos aporta brillo y evita las puntas abiertas y el encrespamiento. Además, protege el pelo del calor térmico. ¿Puedes pedir algo más? Si eres fan de los productos bio, no te lo puedes perder.

Y además:
Aceites esenciales: el cuidado más natural para tu piel
20 sorprendentes usos del aceite del árbol del té

por Miriam Aguilar 795 compartidos

Puede interesarte