Hilos tensores

Publicado por Maren Agirregomezkorta
Publicado en 6 de noviembre de 2007

Ya es posible luchar contra las arrugas sin recurrir al lifting o a una operación, gracias a los hilos tensores. Se introducen bajo y corrigen la flacidez y rejuvenecen el rostro. Además, no se necesita hospitalización.

¿Qué es?

Con la edad, la piel de la cara se vuelve flácida. Los hilos tensores ofrecen una resistencia a la flacidez y permiten que la piel recupere su firmeza. Existen varios tipos de hilos tensores: hilos de oro, hilos dentados en polipropileno incoloros no reabsorbentes o hilos dentados reabsorbentes. Miden entre 0.3 y 0.5mm de diámetro y 8 y 20 cm de largo. Los hilos dentados comportan múltiples asperezas y “se enganchan” bajo la piel. Los hilos reabsorbentes desaparecen de debajo de la piel en algunas semanas tras haber realizado su trabajo: “hacer que la piel se reafirme”.

Proceso

En primer lugar, el especialista dibuja sobre el paciente en posición vertical las líneas de tensión cutánea. Bajo el efecto de la anestesia local, y sin necesidad de ser hospitalizada, introduce con una aguja el hilo que forzará a la piel a que se tense según unas direcciones muy precisas.

Para poder realizar esta intervención es indispensable conocer a la perfección la anatomía de la cara: nada de lesionar nervios o vasos. El hilo se corta por ambos lados y éstos se ocultan bajo la piel. De esta manera se pude visualizar de inmediato la tracción deseada.

Una vez colocados los hilos (en 2 o 3 partes al mismo tiempo), el especialista aplica hielo en la zona que se ha tratado para evitar que salgan moretones. Este proceso se realiza en menos de 2 horas.

A saber

-Este proceso requiere una asepsia rigurosa, como cada vez que se introduce un cuerpo extraño en el organismo.

-Además de los efectos inmediatos, el resultado final tarda unos 3 meses en llegar y dura varios años, entre 7 y 8 como mínimo.

-Los hilos tensores están preconizados para tensar la parte inferior del rostro, los pómulos, la zona de la sien y luchar contra la flacidez del cuello. Una vez "tensados" los tejidos, éstos permiten restaurar el óvalo del rostro.

-Generalmente, los hilos tensores no generan ningún tipo de alergia ni de rechazo y se adaptan a todo tipo de pieles.

-Una sesión puede tener un coste de entre 800 y 3000 € según el número de zonas a tratar y la cantidad de hilos utilizados.

Tras el tratamiento

-Esta técnica no deja cicatrices. Sin embargo, es posible que aparezcan algunas equimosis o un ligero edema tras la intervención.

-El tratamiento es prácticamente indoloro. Los días siguientes a la intervención la piel puede estar sensible. Las 3 semanas siguientes tienes que lavarte la cara con cuidado para no atenuar la calidad del resultado.

-Tras la intervención, los pacientes pueden volver a la vida diaria de inmediato, a pesar de no poder practicar deporte durante las 3 semanas.