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La sardina

por El equipo editorial Creado en 4 de abril de 2010

La sardina, un pequeño pez que puede medir hasta 25 cm, forma parte de la familia de los clupeiformes. Con el dorso azul-verde y los costados y el abdomen plateados, podríamos decir que se trata de la prima del arenque. Su tierna y sabrosa carne se puede degustar de julio a septiembre. Pruébala y añádela a todas tus comidas.

Historia de la sardina
En la edad media las sardinas bretonas se salaban o prensaban. Ya en el siglo XIX empezaron a aparecer las primeras conserveras. Fue entonces cuando la Bretaña y el País Vasco empezaron a explotar su actividad.


Las variedades

Sardina pequeña de Italia:

Entre 12-15 cm de largo, no es grasa y se seca con facilidad. Está exquisita si se fríe.

Sardina mediana:

Entre 18-20 cm, de carne firme y muy sabrosa. Frita o asada queda riquísima.

Sardina grande de Bretaña:

Puede llegar a medir hasta 25 cm. Está deliciosa asada en su propia grasa.


¿Cómo elegirla?
Si la compras fresca, tiene que ser rígida, firme, brillante y sin un olor particular. En cambio, si pierde escamas, si su cuerpo está flácido o sus ojos son vidriosos, mejor no la cojas. Si ves que en el abdomen tiene una raya oscura o una mancha, ¡huye!

¿Cómo conservarla?
>Fresca. Consúmela en seguida o guárdala como máximo dos días en un lugar fresco. Importante: hay que manipularla con cuidado porque se deshace al tacto.
>En conserva. Mantenla en un armario, resguardada de la luz del sol y a una temperatura que no supere los 20 °C. De este modo puedes conservarla durante años. No la metas en la nevera porque el aceite se solidificaría. Ahora bien, si has empezado una lata, guarda las sobras en un recipiente hermético y apto para meter en la nevera. Consúmelas durante los siguientes dos días.

¿Cómo prepararla?
La pequeña sólo hay que lavarla con agua y secarla con papel absorbente antes de freírla. Si quieres preparar la mediana y la grande a filetes, raspa las escamas debajo del grifo. Córtale la cabeza y las entrañas. Ábrela por la mitad, por el vientre, vacíala y retira la espina central. Aparta los filetes con cuidado, acláralos y sécalos con papel absorbente.

Enfoque nutrición
La sardina se incluye en el grupo del pescado azul, es rica en ácido graso omega-3 y, por tanto, protege contra las enfermedades cardiovasculares. También es una buena fuente de vitamina B 3. Ahora bien, si la consumimos en conserva, con aceite, su aportación energética se dispara.

¿Cómo cocinarla?
La sardina es seguidora de la sencillez.
>Hazla en la sartén y sírvela con un poco de mantequilla y una rama de perejil.
>Marínala y preséntala con verduritas y limón.
>Rebózala, fríela en la sartén o ásala. Queda crujiente y deliciosa.
>¿Gratinada? Pruébala con salsa de tomate o espinacas.
>En papillote o rellena queda jugosa y con un toque de distinción.
>En conserva o en escabeche sobre una tostada y con un poco de zumo de limón.
¡Pruébalas todas!

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