Los expertos dictan sentencia: este es el ejercicio que más recomiendan para mimar tu corazón y la circulación
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Mientras muchas mujeres se esfuerzan corriendo o en bici para cuidar su corazón, los cardiólogos señalan cada vez más hacia la piscina como aliada clave para la circulación.
Muchas mujeres que quieren cuidar su corazón piensan primero en salir a correr o en subirse a la bicicleta. Ambas opciones ayudan a moverse, pero no siempre son sencillas si hay sobrepeso, dolor de rodillas o cansancio al final del día. Para proteger el sistema cardiovascular y favorecer una buena circulación, existe un tipo de ejercicio que trabaja todo el cuerpo con suavidad, sin castigar las articulaciones.
Los cardiólogos la recomiendan cada vez más la natación ya que, aseguran, se ha consolidado como uno de los mejores entrenamientos para fortalecer el corazón. Según la Cleveland Clinic, es un ejercicio aeróbico que mueve a la vez brazos, piernas y tronco, mejora la función de los pulmones y, gracias a la flotación, reduce el impacto del peso corporal. Ahí es donde el agua puede convertirse en una aliada inesperada.
Por qué correr o ir en bici no siempre es lo mejor para tu circulación
Correr y montar en bicicleta son actividades clásicas de ejercicio cardiovascular. Elevan las pulsaciones, ayudan a controlar el peso y mejoran el ánimo. El problema aparece cuando hay artritis, problemas de espalda o una vida muy sedentaria previa : el impacto repetido o las largas sesiones sentado sobre el sillín pueden irritar articulaciones y espalda antes de que el corazón se beneficie.
En el agua la historia cambia. La combinación de resistencia y flotabilidad disminuye el peso que soportan rodillas, caderas y columna, pero mantiene activo el sistema cardiovascular. Cada brazada y cada batida de piernas movilizan muchos músculos sin golpes secos, algo clave para mujeres con sobrepeso, varices o dolor articular que se sienten más seguras en una piscina que en una pista de atletismo.
Natación: el entrenamiento que mima tu corazón y tu circulación sanguínea
La natación es un tipo de ejercicio cardiovascular continuo : el corazón late de forma rítmica para enviar sangre a músculos que no dejan de trabajar. Mover todo el cuerpo contra la resistencia del agua también favorece la circulación sanguínea. El corazón debe bombear de forma más eficiente, el flujo hacia brazos y piernas aumenta y mejora el retorno venoso. Con el tiempo eso se traduce en menos sensación de piernas cansadas, tobillos hinchados y una mayor capacidad pulmonar. El entorno acuático incluso se usa como ejercicio supervisado en algunas personas que se recuperan de problemas cardíacos.
Cómo incorporar la natación a tu rutina
Si llevas tiempo sin hacer deporte o tienes hipertensión, diabetes o antecedentes cardíacos, conviene consultar primero con tu médico. Después, la Organización Mundial de la Salud aconseja acercarse poco a poco a unos 150 minutos semanales de actividad moderada como la natación o el aquagym.
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