Por qué caminar 20 minutos y otros 3 gestos diarios pueden ser más significativos a partir de los 50, según los expertos
© Shutterstock
A partir de los 55 años, los entrenadores hablan de una “dosis mínima” de movimiento diaria que cambia huesos, ánimo y equilibrio sin pisar un gimnasio. Aquí marcan el listón.
A partir de los 55 años, el cuerpo no responde igual : cuesta más subir escaleras, el equilibrio falla a veces y los músculos se cansan antes. Muchas personas creen que la solución pasa por apuntarse a un gimnasio o correr, y eso puede frenar.
Según datos de la Encuesta de Hábitos Deportivos del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, alrededor del 4 % de la población empieza a hacer deporte a partir de los 55 años. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda entre 150 y 300 minutos semanales de actividad moderada, pero los expertos han destilado una fórmula mínima que encaja en la rutina diaria. Y es más fácil de lo que parece.
Por qué el ejercicio diario a partir de los 55 años es importante
Con la edad disminuye la masa muscular, se pierde densidad ósea y el sistema cardiovascular trabaja peor. En las mujeres, la menopausia acelera este proceso y aumenta el riesgo de osteoporosis y caídas. Programas de ejercicio diario a partir de los 55 años que combinan caminar, algo de fuerza, equilibrio y flexibilidad han mostrado, en estudios españoles, mejoras en fuerza, huesos, azúcar en sangre y también en el estado de ánimo.
Caminar 20 minutos, usar las escaleras y estirar: la dosis mínima que recomiendan los entrenadores
Los entrenadores lo resumen en una frase : «A partir de los 55 años, hay que caminar todos los días al menos 20 minutos, preferir las escaleras, hacer estiramientos suaves y trabajar el equilibrio». Esa caminata diaria puede hacerse de una vez o en dos bloques de 10 minutos, y estudios citados por el diario El País relacionan esos pequeños paseos con mejoras en azúcar y grasa corporal.
Dar preferencia a las escaleras también cuenta. A esto se le deben sumar unos minutos de estiramientos suaves y ejercicios de equilibrio sencillos, por ejemplo mantenerse sobre un pie sujetándose a una silla o caminar de talón a punta por el pasillo, realizados varios días a la semana.
Cómo encajar estos cuatro gestos en un día normal a partir de los 55
Una rutina básica puede organizarse sin horarios complicados. Por la mañana, al levantarte, bastan unos minutos para mover cuello, hombros y espalda y hacer algunos ejercicios de equilibrio cerca de una mesa. Durante el día, el objetivo es caminar 20 minutos al día a partir de los 55 años : camino al trabajo o al mercado, en un paseo específico, y aprovechar las escaleras siempre que las articulaciones lo permitan.
Por la noche, unos estiramientos de caderas y piernas ayudan a relajar la espalda y facilitan el sueño. Estudios sobre bloques cortos de actividad indican que repartir el movimiento en varias tandas tiene un impacto positivo siempre que se alcance el volumen semanal recomendado.
Suscríbete para no perderte ninguna novedad