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¡Los niños ya no vienen de París! Guía para hablar de sexo con tus hijos

por Redacción enfemenino Publicado en 11 de julio de 2017

¡Eso de que a los niños los traen las cigüeñas se ha acabado! Es preferible que la educación sexual comience a una edad temprana y se lleve con naturalidad. Te mostramos una pequeña guía para abordar eficazmente las cuestiones sexuales con tu hijo, sea cual sea su edad.

Para muchos padres es complicado hablar de sexo con sus hijos, pero lo cierto es que lo mejor es abordarlo con naturalidad. Nora Rodríguez, pedagoga y autora del libro Atrévete a hablar de sexo con tu hijo, considera que hoy, con Internet y el exceso de información, es especialmente importante orientar a los más pequeños. "La necesidad de una educación sexual nunca ha sido tan urgente como ahora. Los padres serán los encargados de aliviar el significado de sus cambios corporales, de enseñar a sus hijos el modo en que deben respetar su propio cuerpo y el de los demás", explica.

Antes o después, tus hijos harán preguntas sobre sexualidad y es mucho mejor que seáis vosotros, sus padres, quiénes resolváis sus dudas de forma adecuada. Antes de continuar y para ponerle un toque de humor al tema, te dejamos un vídeo con 11 maneras divertidas de reaccionar ante la famosa pregunta "¿de dónde vienen los niños?". Échale un vistazo y toma nota de lo que NO se debe hacer.

Descubriendo su cuerpo

Hacia los 18 meses, el niño comienza a tomar conciencia de su cuerpo. Lo toca, lo explora… Así es como construye su identidad. Es el momento de decirle que es una niña o un niño, y explicarle simplemente la diferencia entre los dos. El aprendizaje sexual se hace entonces por medio del lenguaje. Lo ideal es evitar los apodos para las zonas genitales y llamar a cada parte del cuerpo por su nombre, al igual que el brazo es el brazo, el pene es el pene. De este modo crearás naturalidad.

A los tres años, el niño está cada vez más intrigado por las diferencias entre su cuerpo y el de los otros. Las cuestiones florecientes son del tipo: “¿Por qué las niñas hacen pipí sentadas y los niños de pie?". Lo ideal es explicar las diferencias entre los sexos para que lo entienda.

¿Cómo se hacen los bebés?

A partir de los 4 años, los niños comienzan a hacer preguntas sobre la concepción. Primero, a través de los animales, después con cuestiones que conciernen directamente a papá y mamá. Lo que les interesa por encima de todo es el origen de su existencia, menos que la relación sexual. Los padres tienen entonces que subrayar la doble función de los órganos genitales: hacer bebés / dar y recibir placer. Es importante para el niño tomar conciencia del acto del amor en el origen del nacimiento.

No dudes tampoco en evocar el problema de los abusos sexuales, de manera simple, que le quede claro que esto no debe ocurrir. Así le protegerás y si en algún momento le ocurriera algo, te lo comunicaría.

¿Quién tiene que responder: papá o mamá?

Los niños a menudo necesitan más de una fuente de explicaciones para satisfacer su curiosidad, por eso no importa si lo hace uno u otro, o los dos a la vez. Depende de cada uno responder en función de lo que es y lo que quiere transmitir.

La actitud que hay que adoptar: ¡natural!

Los niños hacen preguntas francas y de manera simple. Tu pareja y tú debéis ser también naturales. La peor actitud consiste en evitar sistemáticamente el tema o aplazar las respuestas. El niño sentirá malestar y correrá el riesgo de no volver a hacer preguntas. Desecha el viejo método de: “¡ya lo aprenderás cuando seas mayor!” Al contrario, el niño necesita obtener respuestas para sentirse que existe.

¿Cómo comportarse ante la masturbación?

En efecto, muchos niños se masturban desde muy pequeños, antes incluso de haber aprendido a andar. Para ellos, es una actividad normal. Una manera de descubrir su cuerpo, así como las zonas erógenas. Entre los 15 y los 19 meses, se masturban a menudo en público. Hacia los 2 años, la mayoría otorgan un carácter privado a esta actividad. Sea como fuere, no hay que prohibírselo nunca ni criticarlo, pues se corre el riesgo de que crean que el goce es algo prohibido. Explícales, simplemente, que este placer es normal pero que está reservado para la intimidad.

¿Y si no hace preguntas?

Esto no quiere decir que no se interese en el tema sino que, quizá, ha percibido algo molesto por parte de su entorno cuando ha abordado esta pregunta anteriormente, y ya no se atreve a volver a hablar. Acecha entonces con preguntas indirectas: “¿De dónde vienen los bebés perritos?”... Si no, abordad vosotros mismos los temas eligiendo las palabras adecuadas a su edad o ayudándote con un libro de educación sexual. Es una herramienta muy eficaz y está concebida para cada rango de edad, permitiendo abordar tanto las nociones de procreación como del placer sexual.

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por Redacción enfemenino

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