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Mi hijo está gordito: ¿debo preocuparme?

Publicado por Terry Gragera
Publicado en 4 de abril de 2016

Ver a un niño gordito puede resultar tierno y hasta gracioso, si no fuera porque el sobrepeso y la obesidad infantil suponen un grave peligro de salud tanto en el presente como en el futuro. En España, uno de cada cuatro niños sufre exceso de peso. ¿Qué puedes hacer para evitar que tu hijo empiece a tener problemas con la báscula desde tan temprana edad?

Tu hijo devora: le encantan la pasta, las patatas fritas, los dulces, e incluso los guisos de la abuela. Es bueno que los niños tengan apetito y se nutran bien... pero no lo es tanto que se alimenten en exceso. Y esto es, precisamente, lo que está ocurriendo en los últimos años. Cada vez hay más niños gorditos a los que ese peso de más les está ocasionando distintos problemas de salud, como la diabetes tipo 2. Porque, además, las tasas de sedentarismo están aumentando también peligrosamente, con lo que no tienen oportunidad de quemar las calorías de más que ingieren.

¿Sabes si tu hijo tiene sobrepeso? Aquí tienes la calculadora del Índice de Masa Corporal en Niños para descubrirlo.

¿Cuándo hay más riesgo?

El exceso de peso en los niños no solo depende de la comida y de la falta de ejercicio físico y los hábitos sedentarios. Hay otros factores que también influyen en que los más pequeños tengan problemas con la báscula. Son los siguientes:

  • No desayunar cada día.
  • Tener televisor o reproductor de DVD en el dormitorio.
  • Ver la televisión más de dos horas al día.
  • Dormir menos de ocho horas diarias.
  • Padres fumadores (especialmente si ambos lo son).
  • Bajo nivel educativo de los padres.
  • Bajo nivel de ingresos familiares.

La obesidad infantil en España

En España, el 43% de los niños de 7 y 8 años tiene un peso excesivo para su edad, según el Estudio Aladino 2013, que observa la evolución del sobrepeso y la obesidad entre los escolares españoles. Las cifras exactas son las siguientes: un 18,4% de estos niños ya cumple criterios de obesidad y un 24,6%, de sobrepeso. La obesidad es mayor entre los chicos que entre las chicas. Es una de las tasas más altas de Europa.

Aunque la tendencia al exceso de peso entre los niños españoles parecía imparable, lo cierto es que desde 2011 se ha contenido ligeramente (descenso de 2,3 puntos). Estamos ante una buena noticia, pero no conviene bajar la guardia, ya que los problemas de peso en la infancia predicen problemas de peso en la edad adulta y predisponen a los niños a enfermedades como la diabetes tipo 2, la hipertensión y los trastornos del sueño.

¿Qué puedes hacer en casa?

Al igual que ocurre en la dieta para un adulto, la base de una alimentación sana para un niño consiste en comer de todo en cantidades razonables. Pero, además, es necesario tener en cuenta otras pautas, como las que recomienda la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap). ¿Sabes por qué es muy importante apagar el televisor mientras los niños están comiendo o qué aporta una comida en familia? Estas son las claves de la alimentación infantil, según los expertos de la AEPap.

Además, los expertos advierten de que en la dieta infantil hay un exceso de calorías procedentes de grasas y proteínas y un déficit de frutas y verduras. Cereales de desayuno, salchichas, palomitas de microondas... El menú infantil puede ser muy desequilibrado si no se elabora cuidadosamente. Aquí tienes 20 alimentos que los niños no deben comer.

Otros trucos que te pueden funcionar

En la batalla contra el sobrepeso infantil hay otros trucos que puedes poner en marcha para que tu hijo no tenga problemas con la báscula:

  • ​Piensa en "verde": Los alimentos no tienen por qué ser biológicos o frescos (no siempre tenemos el tiempo o el dinero necesario), pero intenta que sean lo menos industriales posible. Es mejor que coma unas onzas de chocolate y un trozo de pan que un pastel; una fruta, mejor que una compota... Incluso una hamburguesa “hecha en casa” es mucho mejor que una de una cadena de comida rápida. No obstante, hay trucos para que tus hijos coman verduras.

  • Acostúmbralo a sabores de siempre: Los productos industriales contienen mucha grasa, azúcar y sal añadida (sodio). Al consumir productos naturales, reduces el aporte calórico y acostumbras al niño a los sabores “reales” de los alimentos. Para la merienda, el bocadillo es la mejor opción. Consulta aquí el valor nutricional de los bocadillos más frecuentes.

  • Moverse: Anima a tus hijos a que salgan a jugar fuera en lugar de quedarse viendo la tele o con la videoconsola o el ordenador. ¿Cómo? Sal a pasear con ellos cuando tengas tiempo, anímales a que inviten a otros amigos (estarán menos tentados por las pantallas) y apúntales a actividades físicas. Los especialistas recomiendan media hora de actividad física diaria. Además, si juegas con ellos, es menos probable que estén quietos delante del móvil o el ordenador. Estas son algunas actividades para hacer con niños aunando salud y diversión.

  • No hagas de la comida una solución para todos sus problemas: Es peligroso acostumbrarle a la idea de que la comida le consolará y le reducirá el estrés. Es un aprendizaje que le pasará factura de adulto. La comida gratifica, pero no debe ser una fuente de consuelo.

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