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Hacer una cura termal

Maren Agirregomezkorta
por Maren Agirregomezkorta Publicado en 27 de octubre de 2008

El fuerte retorno de las medicinas suaves también beneficia al termalismo. ¡Y es que en España hay más de 100 establecimientos termales! Además, ahora existe la opción de elegir entre estancia médica y de placer. Explicaciones a continuación.

¿Qués es el termalismo?
Desde la antigüedad, el termalismo constituye una terapia natural que utiliza como únicos coadyuvantes los diferentes componentes del agua mineral de fuente no tratada.
En los establecimientos termales se practican diferentes cuidados: duchas, baños, aplicación de barro, kinesiterapia, pulverizaciones, aerosolterapia, inhalación, cura de bebida...
Contrariamente a la talasoterapia, esta terapia está científicamente reconocida y validada por la Organización Mundial de la Salud y la Academia de Medicina.
No química, no agresiva y sin efectos secundarios, una cura termal está dirigida a todo el mundo, sin distinción de edad.

¿Qué cura?
El termalismo se recomienda para el tratamiento de enfermedades crónicas, particularmente cuando el tratamiento médico es insuficiente para aliviar al paciente o cuando es demasiado difícil de aguantar.
La administración de la salud clasifica los tratamientos y los cuidados aceptados y convencionales en 12 orientaciones terapéuticas, en función de la especificidad de las aguas:
- Reumatología y secuelas de traumatismos osteoarticulares.
- Vías respiratorias.
- Flebología.
- Dermatología.
- Enfermedades del aparato digestivo y metabólicas.
- Enfermedades del aparato urinario y metabólicas.
- Enfermedades cardio-arteriales.
- Afecciones psicosomáticas.
- Neurología.
- Ginecología.
- Afecciones de las mucosas bucolinguales.
- Trastornos del desarrollo del niño.

Los beneficios
La medicina termal posee muchos efectos beneficiosos asociados:
- Reducción de los dolores. Una cura actúa de modo eficaz sobre numerosas patologías (alergias, asma, artrosis, reumatismos, estados depresivos, problemas venosos...).
- Reducción del consumo de medicamentos. Utilizada como complemento de tratamientos clásicos, el termalismo constituye una alternativa a la absorción de medicamentos.
- Mayor bienestar psicológico. Una cura termal tiene la ventaja de sacar a los enfermos de su contexto habitual y, por lo tanto, de actuar sobre su calidad de vida y su psiquismo.
- Mejora de la higiene de vida. En el transcurso de su cura, el paciente aprende a vivir con su enfermedad y a controlarla de manera autónoma.

Cura termal, modo de empleo
- En España no está cubierto por la seguridad social, pero en Francia, la cura termal está prescrita por el médico de cabecera, que escoge la estación termal que mejor se adapta a las necesidades del paciente (composición de las aguas, clima...). Esta prescripción es indispensable para que corra a cargo de la Seguridad Social. Son necesarias tres semanas de cura para que las aguas puedan ejercer sus efectos: a partir de ese tiempo, ya no corre a cargo de la Seguridad Social.
- Antes de empezar la cura, el paciente visita al médico termal, que prescribe y explica las curas específicas (internas y externas) que se le van a practicar.
- En el transcurso de la cura, el paciente recibirá diferentes cuidados al día, según las orientaciones y la patología. Estos cuidados son realizados por personal cualificado: hidroterapeutas, kinesiterapeutas, enfermeros...
- A la mitad y al final de la cura, el paciente visita de nuevo al médico termal y, 1 o 2 meses después de acabar la cura, una consulta con el médico de cabecera permite concretar la evolución de la patología.

Nuevas orientaciones
Más allá de las utilizaciones médicas y terapéuticas, los establecimientos termales desarrollan un termalismo de placer. Proponen curas de recuperación de la forma, bienestar, adelgazamiento o incluso antiestrés. La duración de estas estancias no médicas varía entre 3 y 6 días.
Un nuevo concepto ha visto la luz estos últimos años: el termoludismo. Integrados en los establecimientos termales, los centros termolúdicos son espacios de bienestar con piscinas, circuitos acuáticos, hammams, jacuzzis...

por Maren Agirregomezkorta