Bótox: también para tu pelo

Publicado por Miriam Aguilar
Publicado en 24 de julio de 2013

Desde hace ya casi diez años, la toxina botulínica, más conocida como bótox, se instaló en nuestras vidas para convertirse en uno de los tratamientos más comunes para reducir las arrugas y rellenar zonas de nuestro rostro. Ahora, el bótox ha llegado hasta el pelo, alzándose como una alternativa a la keratina para cuidar nuestro cabello.


El bótox para el cabello es un tratamiento que consigue devolverle a nuestro pelo su brillo natural. Aunque es conocido como Hair Botox, la realidad es que no contiene esta toxina, sino que se trata de una mezcla de vitaminas (D, B6 y pantenol), proteínas y aminoácidos, que ayudará a hidratar, suavizar y nutrir el pelo dañado por la coloración, el cloro o el calor.

Hablamos de una especie de “relleno” que devuelve la masa capilar al pelo. “No alisa, pero suaviza y da cuerpo; el cabello queda visiblemente más sano”, explica Rogelaine Tomé da Costa, asesora de imagen personal y propietaria del servicio de estilistas Rogelaine Imagen.

“Es un producto, como el bótox, más exclusivo que los que hay actualmente en el mercado, que viene muy bien en personas con el pelo muy estropeado y debilitado, que necesitan una recuperación de la estructura, pero que no quieren perder su volumen”, dice la experta.

Está recomendado para todo tipo de cabellos, sobre todo para los tratados químicamente y los que tienen las puntas abiertas y es completamente personalizable (se puede aplicar de medios a puntas, sólo en las puntas...) Reduce el encrespamiento en los cabellos rizados, aporta volumen y fuerza en los débiles y facilita el peinado en el pelo liso. Es decir, rejuvenece nuestra melena tal y como lo haría el bótox con nuestra piel.

¿En qué consiste el tratamiento? "Tras lavar el cabello con un champú alcalino, que abre la cutícula y elimina todos los residuos”, nos cuenta Rogelaine, “se seca un poco el pelo y se procede a aplicar el producto a través de un masaje". La estilista se refiere a uno que ayuda a cerrar la cutícula dejando el producto dentro. Luego, viene el aclarado, que se hace con agua fría para cerrar el poro. Tras el secado, el tratamiento se sella con la plancha, pues el calor procura una mayor penetración del producto en la fibra capilar.

Megan Fox © Getty

Los resultados son visibles al momento y tienen una duración de dos a tres meses aproximadamente. No requiere cuidados especiales, por lo que podrás seguir usando tu champú habitual.

Quizá uno de los inconvenientes de esta técnica sea que “se necesita mayor cantidad de producto para unos resultados bastante parecidos a los de la keratina”, comenta la experta. Esto conlleva, al menos de momento, un precio algo más elevado que el de otros productos dedicados al mismo fin. Podemos encontrar tratamientos capilares de bótox por unos 40 o 50 euros.

"Tengamos cuidado y que no nos den gato por liebre", advierte Rogelaine. "El precio puede ser algo más elevado que de la keratina, dado que es un producto más exclusivo, pero la duración del tratamiento dependerá de la condición del pelo de cada persona. Un pelo que esté muy estropeado necesitara más sesiones, mientras que otros que no estén tan mal pueden utilizar el bótox como tratamiento complementario o de mantenimiento".

Está claro que para gustos los colores, y que aún queda mucho por descubrir en el universo de la salud capilar. De momento, estamos viendo que el bótox cumple una función similar a la de la keratina, con la diferencia de que el primero es más caro y solo lo ofrecen algunas peluquerías concretas. Habrá que esperar a ver cómo se desarrolla, pero de momento, ¿qué opción prefieres tú?


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