Aprende a entender sus salidas con los amigos
¿Te saca de quicio que tu chico quiera quedar a solas con sus amigos? ¿Eres la típica novia posesiva? ¡Déjale respirar! No olvides que estar pegados 24 horas al día no es aconsejable en una relación, y francamente es incluso arriesgado. ¿Has pensado que una noche separados hará que te eche de menos y quiera pasar el siguiente día a tu lado? Te contamos los motivos de por qué debes entender sus salidas con sus amigos.
En ocasiones le hemos acompañado a alguna de sus salidas nocturnas, al principio eran graciosas, pero enseguida hemos buscado la presencia de otra persona con doble cromosoma X que nos recate. Pero sobre todo hemos imaginado cómo son sus salidas nocturnas después de que él haya querido contarnos algo sobre ellas, o hayamos escuchado algún fragmento del relato en medio de una conversación. El resultado es el mismo, estas noches tienden a parecernos desprovistas de todo interés y, sobre todo, muy molestas. Y, sin embargo, para él ver a sus amigos es capital, y es normal.
© iStock
© iStock
© iStock
© iStock
© iStock
© iStock
© iStock
© iStock
Sus salidas con amigos: una necesidad visceral
Pasar las 24 horas del día juntos no es nada aconsejable en una relación. Tanto el uno como el otro tienen que respirar. Poder pasar una noche cada uno por su lado es una bocanada de aire fresco en una pareja. Pero las más posesivas de nosotras pasaremos la noche entera preguntándonos qué puede estar haciendo y cuándo querrá volver a casa. Busquemos el lado positivo de las cosas, si siempre estamos juntos, no tendremos nada que contar.
Las noches de fútbol
Tanto si te gusta el fútbol como si no, no te recomendamos que te apuntes a sus quedadas para ver el partido a no ser que te lo pida expresamente. La razón es muy sencilla: ¿a qué por mucho que disfrutes yendo de compras con tu chico no es comparable a cuando lo haces con tus amigas? ¡A ellos les pasa exactamente lo mismo! Les encanta ver el partido y vivir el ambientillo futbolero en un bar, pero en el fondo no es más que una excusa para verse y disfrutar de una velada solo para chicos.
Lo mismo ocurre con las noches de videojuegos o las partidas de póker, ¡no merece la pena intentar ir de okupa! Aprovecha para dedicarte tiempo para ti y darte un baño relajante o ponerte al día con tu serie favorita si te quedas en casa. O sal tú también a bailar con tus amigas. Os echaréis unas risas y os servirá para poneros al día.
Acepta: es un partido importante, así que es difícil, y contraproducente, obligarle a quedarse para que celebréis vuestro año y ¾.
No consientas: que tu chico pase todo el tiempo tirado con sus amigos, incluso para ver un partido Lituania – Moldavia. Te esquiva con su consola, su juego de cartas y sus fichas tienen un cajón asignado… ¡Es el momento de hacerse preguntas!
Las salidas con los colegas
Las salidas a las discotecas o a los bares son algo más difíciles de controlar. Sabemos la amenaza potencial que suponen: ¡esas chicas que intentan echarle el guante! La mayor parte del tiempo nos cuesta estar tranquilas, sobre todo, cuando entre sus amigos hay un juerguista, por supuesto soltero y vividor, que no duda en arrastrar al grupito en sus locuras. Hay que desdramatizar. Es verdad que el riesgo “0” no existe, pero quizá deberíamos confiar un poco más en él en lugar de vigilarle.
Acepta: es difícil negarle de vez en cuando una noche con sus colegas. Sus amigos son sagrados, es inútil que intentes meterte en medio. Además te ganarás la enemistad del grupo, ¡y eso es peligroso para el equilibrio de la pareja!
No aceptes: que te deje plantada una hora antes de una cita, y cuando ya estás arreglada, para salir con sus amigos. Es un hombre sociable, de acuerdo, pero no un grosero. Si eres segundo plato y siempre vas por detrás de ellos, es que tu chicho no te aprecia tanto… Se puede ser simpática pero no ingenua.
¿Y nosotras?
En casa, tenemos la sensación de ser dueñas de la situación. De repente, cuando él está con su grupito de los “vivalavirgen”, nos cuesta aceptar pasar a un segundo plano. Cuestión de ego.
¿No nos olvidamos un poco de que en nuestras noches de chicas no toleramos ni la sombra de un varón? Así que, si sus noches de colegas no son sistemáticas, ¿no es mejor aceptarlas y aprovechar para quedar con tus amigas o para preparar la siguiente salida?
¿Se va a casa de sus amigos? ¡El piso es para nosotras! Y así apreciaremos aún más el momento en el que, él también relajado después de una buena noche, vuelve a casa y se echa en nuestros brazos.
Y además:
¿Por qué los hombres temen al matrimonio?
¿Tu chico es un adicto al trabajo? Toma el control de la situación
Suscríbete para no perderte ninguna novedad