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Alcohol y dependencia

por Elena Bonet Publicado en 16 de julio de 2009

- ¿Cómo comienza el alcoholismo?

Se puede diagnosticar dependencia al alcohol con la aparición en el individuo de, al menos, tres de los siguientes síntomas:

- Aumento de la tolerancia: el individuo tolera cada vez mejor el alcohol.

- Síntomas de abstinencia: a la persona le cuesta trabajo dejar de consumir alcohol, y cuando no puede beberlo sufre diversos síntomas como temblores, ansiedad, sudoración o incluso epilepsia.

- Dificultades para controlar la cantidad de alcohol consumida.

- Preocupaciones ligadas al aprovisionamiento de alcohol: el alcohol se convierte en una de sus principales preocupaciones.

- Deseo persistente e infructuoso de disminuir o de interrumpir el consumo: el individuo expresa el deseo de salir pero no lo consigue.

- El alcohol repercute negativamente en su vida social y en sus momentos de ocio.

- Consumo persistente a pesar de los problemas de salud física o psíquica.

He aquí la tasa de consumo máxima (el umbral) de alcoholización en un individuo:

- En el hombre: 3 vasos de alcohol por día como máximo (36g de alcohol puro);

- En la mujer: 2 vasos de alcohol por día como máximo (24g de alcohol puro);

- Mujeres embarazadas y niños: consumo cero.

¿Cuáles son las causas del alcoholismo?

- Causas orgánicas:

Todas las drogas, incluida el alcohol, provocan un “mecanismo de recompensa” en el cerebro. Cada vez que una persona consume una droga, se siente bien, lo que le incita generalmente a querer repetir.

Si consumes regularmente una sustancia, tu cuerpo necesitará tomar cada vez cantidades mayores para conseguir el mismo efecto. Este fenómeno se llama tolerancia y puede constituir la dependencia a una droga o al alcohol.

- Causas físicas:

Personas con depresión, o sujetos con problemas más graves (lesiones físicas, abusos sexuales, agresiones...).

-Causas genéticas:

El alcoholismo es una enfermedad que se puede transmitir de generación en generación dentro de una familia. Estudios que se están realizando pretenden identificar los genes responsables de una vulnerabilidad respecto a la dependencia del alcohol. Sin embargo, aunque el riesgo de tener problemas con el alcohol es tres veces mayor para un hijo o hija de alcohólico, sólo una pequeña proporción de ellos se vuelve dependiente (el 15% en los chicos y el 5% en las chicas). Y al contrario, una persona sin ninguna historia familiar de alcoholismo se puede hacer dependiente.

- Causas sociales:

A menudo se aducen causas sociales para justificar un consumo excesivo de alcohol: la herencia cultural, la tradición familiar, las costumbres de una determinada región o las reuniones entre amigos. En la sociedad, el consumo de alcohol se percibe a veces como una práctica viril, por ejemplo, cuando se va a pasar una noche entre amigos.

El alcoholismo afecta muy a menudo a personas que tienen acceso fácil y directo al alcohol en su lugar de trabajo (productores o distribuidores de alcohol, camareros, etc.). Además, esta adicción se puede desencadenar por un conflicto (trabajo, familia...), cuando el alcohol se convierte en un medio para “huir” de una situación desagradable.

No obstante, mientras que el 90% de los adultos beben alcohol, sólo alrededor de un 10% de ellos son dependientes.

- ¿Cuáles son las consecuencias de la dependencia del alcohol?

Los efectos secundarios del alcoholismo son numerosos:

· Efectos sobre uno mismo:

Los efectos pueden ser psicológicos: el alcoholismo es un factor de estrés, puede traer enfermedades psíquicas y trastornos mentales.

Consecuencias físicas: el alcoholismo provoca una media de 23.000 muertes al año. Las enfermedades ligadas al alcoholismo son numerosas: cáncer (de labios, de boca, de faringe o de laringe), enfermedades cardio-vasculares, cirrosis...

· Efectos sobre los demás:

El alcoholismo puede acarrear comportamientos agresivos, un peligro durante las relaciones sexuales sin protección o accidentes automovilísticos (el alcohol al volante es la causa de una media de 4.000 muertes al año en Francia).

- ¿Cómo vigilar la dependencia del alcohol?

· Medicamentos:

Existen dos tipos de medicamentos que pueden ser prescritos para tratar el alcoholismo:

Los primeros son calmantes, utilizados durante el síndrome de abstinencia física para disminuir o evitar los síntomas que pueden producirse al dejar el alcohol (temblores, sudoraciones, palpitaciones, epilepsia...).

La segunda categoría de medicamentos ayuda al individuo a convertirse en abstemio disminuyendo sus ganas de beber.

Estos medicamentos constituyen una protección contra la recaída cuando son prescritos conjuntamente con un seguimiento médico adaptado.

- Psicoterapia:

Se puede proponer un seguimiento psicológico durante una consulta médica. A menudo, una psicoterapia permite resolver ciertos problemas ligados indirectamente a un consumo excesivo de alcohol.

- Terapias de grupo:

Existen numerosos grupos de ayuda. El más conocido es Alcohólicos Anónimos. La ventaja de una terapia de grupo es que el individuo se encuentra con otras personas en su misma situación. Ya no hay un contacto directo con un psicoterapeuta sino una ayuda mutua entre varios dependientes del alcohol.

- Curas de desintoxicación:

La cura permite sacar al individuo de su entorno e inducirle un periodo de abstinencia total. Los seguimientos médicos se efectúan para controlar que se ha eliminado el alcohol del organismo. De forma paralela, se hace un tratamiento psicológico que tiene como objetivo que el paciente se desvincule del alcohol con el fin de que no vuelva a caer en esta adicción.

Aunque, el ingrediente clave para salir de la dependencia es la voluntad de querer...

Más información sobre Alcohólicos Anónimos: www.alcoholicos-anonimos.org

> Ver también nuestras fichas prácticas sobre La dependencia

> Haz nuestro test: "¿Estás enganchado?"

por Elena Bonet

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