Los expertos en limpieza coinciden: para quitar las fundas de las paredes solo necesitas una pelota de tenis
© Reworld Media
Niños, mascotas y muebles llenan de rayones las paredes blancas y los expertos en limpieza proponen un truco con pelota de tenis que promete borrarlos sin repintar.
Tener niños en casa, mover muebles o simplemente apoyar la mano al encender la luz deja marcas en las paredes casi sin darnos cuenta. Muchas personas piensan directamente en sacar la pintura o en comprar productos fuertes que pueden amarillear la superficie.
Frente a esa escena tan cotidiana, los expertos recuerdan una frase muy realista : «Tener las paredes de casa impecables, especialmente si son blancas, suele ser casi misión imposible», señalan desde Okdiario. Lo curioso es que cada vez más profesionales recomiendan usar solo una pelota de tenis para devolver la calma a esas paredes blancas.
Por qué una pelota de tenis borra las manchas de la pared
La experta en limpieza Yolanda Herrera explicó a La Vanguardia que basta con humedecer ligeramente la pelota de tenis y deslizarla sobre la marca para que «se quitan en segundos». El truco funciona porque la goma interior y el fieltro generan una fricción suave, muy parecida a una goma de borrar, pero mucho más delicada con la pintura.
Esa fricción arrastra el pigmento de bolígrafo, rotulador o lápiz y también las rozaduras negras de sillas y sofás. Las partículas de suciedad se quedan pegadas al fieltro, ayudadas por la fina capa de agua. En paredes con pintura plástica lavable o un acabado satinado, este gesto suele eliminar manchas de la pared sin necesidad de frotar durante minutos.
Paso a paso: cómo usar la pelota de tenis sin estropear la pintura
Antes de usar la pelota de tenis para quitar manchas de la pared, conviene pasar un paño seco para retirar polvo. Lo ideal es una pelota limpia, algo usada, que resulte más blanda. Se humedece con un pulverizador, solo hasta notar el fieltro fresco al tacto, nunca chorreando, y se prueba primero en un rincón poco visible.
Después se frota la zona manchada con movimientos cortos y suaves, circulares o siguiendo el rayón. Si la marca ocupa mucha superficie, muchas personas optan por meter la pelota en un calcetín de algodón y sujetarla como si fuera una esponja. Esta variante ayuda a limpiar rodapiés, puertas lisas o la zona de pared detrás del sofá sin dejar marcas nuevas.
Qué paredes admiten el truco y en qué casos es mejor no usarlo
Los especialistas recomiendan este método sobre todo en paredes interiores con pintura plástica lavable o satinado moderno, muy habituales en pisos recientes. En estos casos la superficie resiste bien la fricción siempre que la pelota no esté empapada, para evitar aureolas de agua, y que no se insista en exceso en el mismo punto.
En cambio, las paredes de temple antiguo, muy mates, con gotelé o recién pintadas son más delicadas. Allí se aconseja probar en una zona escondida y presionar lo justo, porque podría aparecer un brillo o levantarse algo de color. Si la mancha es muy vieja o ha penetrado en el yeso, la pelota de tenis puede atenuarla, pero quizá termine haciendo falta otro tipo de reparación o repintar.
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