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Anestesia epidural

por Maren Agirregomezkorta Creado en 12 de diciembre de 2007

Para algunas mujeres experimentar el dolor y controlarlo es una experiencia enriquecedora. Para otras, el dolor es insoportable. La anestesia epidural alivia el dolor y permite que el parto se desarrolle con serenidad.

Video por Sara Hormigo

¿Qué es la epidural?
La epidural es una anestesia local que se utiliza en los partos para todas aquellas mujeres que no desean sufrir dolor. La anestesia epidural es un analgésico que se aplica en el espacio que hay entre dos vértebras de la lumbar.

En este vídeo sobre la epidural verás qué ocurre exactamente en el organismo tras la administración de este tipo de anesetesia.

Aplicación de la anestesia epidural
Cuando las contracciones son cada vez más frecuentes y más dolorosas, el médico inyecta la anestesia a la paciente en la espalda mientras ésta está tumbada de lado o sentada en la cama: inserta la aguja entre dos vértebras hasta alcanzar la zona peridural que rodea la médula espinar.

Se introduce con un catéter de forma progresiva, se inyecta la anestesia y se controlan la tensión arterial y el ritmo cardíaco. En unos 10-15 min el dolor de las contracciones empieza a disminuirse.

A saber sobre la epidural
-Como con todas las anestesias, la epidural tiene que inyectarla un anestesista. Para ello es necesaria una consulta previa con el anestesista varias semanas antes al parto. Es indispensable que éste conozca tu historial médico para determinar que no existan contraindicaciones.
-La epidural se puede aplicar hasta que el cuello del útero esté dilatado 6-7 cm. Por tanto, tienes casi hasta el último momento para tomar la decisión.
-A no ser que exista contraindicación alguna (fiebre, infección de espalda, problemas de coagulación, enfermedades neurológicas...), todas las mujeres pueden recurrir a la epidural.
-Si el parto se realiza por cesárea, también se pueden utilizar la epidural. No es necesario aplicar la anestesia general salvo si el estado de la paciente lo exige.

Ventajas de la anestesia epidural

-La epidural permite que el parto sea más armonioso y menos agotador.
-La madre está consciente, por tanto, es más eficaz: todos los músculos funcionan, lo único que se para es la transmisión de dolor.
-La madre podrá recuperarse con más rapidez y podrá levantarse pasadas unas 4-5 horas tras.

Inconvenientes de la anestesia epidural

-Puede tener efectos secundarios, pero normalmente son leves. Los accidentes graves se dan muy ocasionalmente.
-Puede haber complicaciones, poco comunes, debido a una inflamación de los tejidos dañados por la inyección o una infección por un germen hospitalario. El producto inyectado también puede provocar alergias o intolerancia.
-En ocasiones, tras una inyección epidural, las meninges se pueden inflamar ligeramente lo que puede ocasionar dolores cuando se estire la espalda. Los síntomas desaparecen en algunos meses.
-En cuanto al riesgo de parálisis, suele ser más bien una idea preconcebida: la epidural se inyecta alrededor de la médula pero no en la médula. Para quedarte paralizada tendría que dañarse la médula espinar o un gran número de nervios y es algo impensable con la técnica que se utiliza.

Otras soluciones para superar el dolor del parto
Algunas mujeres han probado con la sofrología, la acupuntura o los masajes para tolerar mejor el dolor. También se puede utilizar la anestesia general, pero apenas se utiliza ya que así, la madre no puede “vivir” el parto.

por Maren Agirregomezkorta