El visitante
Adaptable a cualquier lugar y circunstancia, la postura del visitante ofrece todo el encanto de un encuentro inesperado. De pie, enfrente el uno del otro, el hombre estimula con su sexo el de su compañera.
Para que haya penetración – que normalmente es superficial – suele ser necesario que la mujer se eleve, poniéndose tacones o subiéndose en algún soporte.
¿Te gusta hacer el amor de pie? ¡Toma Nota! El ideal para penes grandes. Una postura que da paso a la ternura y las caricias… ¡Sal de la cama y empieza una gira de descubrimientos salvajes!
Estoy muy juguetona hoy. ¡Sorpréndeme!
Kamasutra ilustrado
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