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Beneficios de la lactancia materna: la guía definitiva para primerizas

Publicado por Redacción enfemenino
Publicado en 22 de marzo de 2015

Por todas es sabido la infinidad de beneficios que aporta la lactancia tanto al bebé como a la mamá. Desde la OMS se recomienda la alimentación exclusiva del pequeño a base de leche materna durante los primeros 6 meses pero para una buena práctica hay que tener en cuenta una serie de consejos y recomendaciones. Te contamos cuáles son las más importantes.

El embarazo hace que los estrógenos y progesterona de la madre aumente, lo que conlleva que el pecho crezca y produzca leche más adelante, en el momento del nacimiento del niño. En primer lugar debes saber que la leche materna tiene tres fases distintas en las cuales ésta va cambiando. Primero, aparece la denominada calostro, un líquido de color claro que mantiene al bebé perfectamente alimentado los primeros días de vida. Después, esta leche se transforma y pasa a la siguiente fase en la que se fabrica leche de transición la cual, se produce entre los dos y cuatro días posteriores a la primera y tiene un alto contenido en carbohidratos. Y finalmente, la última fase es el proceso del paso a la leche madura, de un color blanquecino, que se produce a partir de la tercera semana.

¿Por qué elegir la lactancia?

Dar de mamar a tu hijo es, por definición, el modo de alimentación más natural. La leche materna se adapta totalmente al bebé y es la práctica recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como mínimo hasta los primeros 6 meses de vida del bebé. La lactancia tiene múltiples beneficios tanto para el pequeño como para la madre os mostramos cuáles son los más imnportantes.

¿Cuándo se produce la subida de la leche?

Como decíamos, la leche de transición se produce durante los dos o tres días posteriores al nacimiento del niño. Normalmente, este proceso hace que los pechos se hinchen y se vuelven duros, y en algunos casos resulte doloroso (así que no te asustes por eso). Si esto ocurre, se recomienda tomar una ducha de agua caliente y masajear delicadamente los pechos así como dar el pecho tan a menudo como sea necesario ya que favorece el drenaje y evita el "atasco" de la leche.

Beneficios de la lactancia para el bebé

>La facilidad de digestión de la leche.
>Permite el aporte idóneo de los nutrientes indispensables en el momento más importante del crecimiento (la composición de la leche se modifica en función de las necesidades del bebé).
>Una protección ideal contra las afecciones: diarreas, otitis, rino-faringitis, enfermedades infantiles, bronquitis.
>Una protección a largo plazo contra alergias alimentarias y no alimentarias.
>Sirve como protección contra la diabetes.
>Previene la obesidad.
>Permite una buena posición de las mandíbulas.
>Psicológicamente es un vínculo estrecho y de seguridad con la madre.

Beneficios de la lactancia para la madre

>Permite un sentimiento único de plenitud y proximidad con el bebé.
>Dar el pecho provoca la producción de endorfina, la hormona del bienestar, un efecto natural antidepresivo.
>Pérdida de peso natural y suave. La lactancia comporta una eliminación de los kilos cogidos durante el embarazo.
>A nivel material, no se precisa preparar biberones. Es leche preparada en cualquier momento, esterilizada y a buena temperatura.

© iStock

Las posturas más recomendables para dar el pecho

Es recomendable dar el pecho a tu bebé desde su nacimiento (las dos horas siguientes). El pequeño se mueve por reflejos lo que le permite encontrar el seno y mamar vigorosamente. La puesta en el pecho precoz favorece la subida de la leche, es decir, de calostro, como antes mencionábamos, un líquido lleno de vitaminas y anticuerpos para él. Algunos consejos a la hora de dar de mamar a tu peque son:

>Coloca el bebé frente a ti. La cabeza debe estar en el prolongamiento del cuerpo, hacia tu pecho y, sobre todo, recta.
>Acerca el bebé al seno en un solo “bloque”, es decir, cuerpo y cabeza, no sólo la cabeza.
>El bebé debe coger toda la areola, o casi toda, con la boca; y con mandíbula inferior debe estar lejos del pezón.
>Los labios del bebé deben estar bien pegados al pecho.
>Si coges la posición es la correcta reducirás considerablemente el riesgo de molestia o dolor y la deglución se realizará con total normalidad. Un truco para verificar que se está haciendo correctamente es mirar que su pequeña orejita se mueva regularmente al mamar.

La madre puede dar el pecho en muchas posturas pero siempre debe asegurarse y vigilar que la del niño sea la correcta. Algunas siempre son mejores que otras, según la situación y las circunstancias por eso te contamos cuáles son las más comunes:

>Posición de cuna: Es la más tradicional en la que la madre está en contacto directo con el bebé y este resposa su cabeza en el antebrazo de la madre y sus piernas están en dirección contraria al pecho.
>Posición rugby: se suele utilizar cuando ha habido cesárea. La mamá está sentada y coloca al bebé debajo del brazo de la madre con las piernas hacia atrás (tocando la espalda de la mamá).
>Bebé a horcajadas: la mamá se coloca sentada y el bebé a horcajadas sobre una pierna de la mamá y erguido. Se suele usar cuando el bebé está acatarrado o puede tener algún problema respiratorio.
>Mamá y bebé tumbados: se colocan uno enfrente del otro tumbados. Se suele usar para las tomas de noche o cuando la mamá tiene molestias por cesárea. También existe esta misma posición pero con el niño tumbado hacia el lado contrario de la madre. Se utiliza para ayudar a desobstruir.
>Mamá en cuclillas: es muy poco utilizada y sobre se utiliza para drenar alguna obstrucción de la parte inferior de la mama. El niño se coloca tumbado boca arriba con sus piernas en el sentido de la cabeza de la madre.

¿No quieres dar el pecho a tu bebé? ¡No te sientas culpable!

Algunas nuevas madres tienen poca leche o grietas que hacen que la lactancia sea realmente dolorosa. Existen otras circunstancias como puede ser el entorno: un hijo mayor con celos, un marido reticente... Estos son tan solo unos ejemplos pero pueden existir muchas otras razones para no practicar la lactancia. No te culpabilices por ello, lo importante es estar serena con tu bebé. Las leches industriales actuales están elaboradas para aportar lo mejor al pequeño. Recuerda que vale más una madre feliz sin lactancia que una madre que da el pecho sufriendo. De todas formas, te recomendamos siempre que consultes a tu médico para que él te aconseje cuál es la mejor decisión según tu caso.

Para más información puedes consultar www.onmeda.es

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