Inicio / En forma / Ejercicios / 10 hábitos malos (y frecuentes) que hay que evitar al hacer deporte

© iStock
En forma

10 hábitos malos (y frecuentes) que hay que evitar al hacer deporte

por Rebeca Ruiz Publicado en 27 de enero de 2016
580 compartidos

Hacer ejercicio físico es bueno para la salud. Lo sabemos. Sin embargo, a veces (y sin saberlo) no le estamos sacando todo el rendimiento posible al entrenamiento y además estamos aumentando el riesgo de sufrir una lesión. ¿Crees que estás entrenando correctamente?

Los expertos recomiendan practicar como mínimo 150 minutos de deporte a la semana. O lo que es lo mismo, 30 minutos cinco veces a la semana. La modalidad deportiva que se practique es lo de menos, el caso es moverse para evitar el sedentarismo, mejorar el estado físico y anímico y prevenir enfermedades. Pero, lo que sí que es importante es prevenir lesiones innecesarias como esguinces, dolor de espalda, problemas en la piel o incluso fracturas. ¿Sabes cómo? Repasa esta lista con 10 hábitos frecuentes (pero poco sanos) que seguro que has hecho en algún momento. ¡Practica deporte con seguridad!

1. No usar un calzado apropiado. © iStock

1. Usar un calzado inapropiado

No todas las zapatillas valen a la hora de hacer deporte. Tampoco hay que exagerar y tener un calzado especial para cada tipo de deporte. Pero sí que deberías elegir un buen calzado. Ha de ser de la talla adecuada, ha de conseguir una amortiguación óptima frente a los impactos, tiene que proteger todo el pie y el tobillo y ha de ser ligero para mejorar el rendimiento. Lo ideal es dejarse asesorar por un especialista. ¡Invierte en un buen calzado!

2. No usar un sujetador deportivo

Los sujetadores especiales para practicar deporte están diseñados para conseguir una perfecta sujeción del pecho mientras se hace deporte. ¡No es un capricho! Son necesarios a la hora de entrenar porque ayudan a una sujeción máxima y protegen el pecho del impacto del movimiento continuo. Vamos, que evitan la caída del pecho y ayudan a mantenerlo firme. ¿Quieres más motivos?

3. Practicar ejercicio con maquillaje

Reconócelo, más de una vez has ido a clase de spinning perfectamente maquillada. Vamos corriendo de un sitio al otro durante todo el día y muchas veces es imposible llegar al gym con el tiempo suficiente para desmaquillarnos antes de entrar a la clase. Sin embargo, lo recomendable es desmaquillarse a conciencia antes de hacer ejercicio. Y es que, cuando sudamos los poros se dilatan y el maquillaje puede obstruir estos poros provocando la aparición de granitos e incluso infecciones en la piel.

4. No calentar antes de entrenar

Antes de hacer ejercicio hay que calentar todos los músculos del cuerpo. De esta manera el cuerpo de prepara para el entrenamiento, no está frío y es capaz de reaccionar mejor ante cualquier movimiento imprevisto. Tómate unos minutos antes del entreno para preparar y alertar al cuerpo. ¡Merece la pena!

5. No estirar después de practicar deporte

Si no eres de calentar antes de entrenar seguramente tampoco estires al finalizar la sesión de deporte. Pero, si calentar es importante, estirar lo es aún más. Estirar ayuda a las fibras musculares a recuperarse después del esfuerzo. No hacerlo aumenta el riesgo de agujetas, calambres en las piernas, distensiones, esguinces y dolor.

6. Entrenar con la música demasiado alta

Entrenar con música es muy positivo porque es motivador, mejora el estado de ánimo y nos hace seguir el ritmo. Sin embargo, la música no debe aislarnos completamente. Aunque la música esté alta tenemos que ser capaces de escuchar nuestra respiración y escuchar posibles signos de alerta. Sobre todo si estamos practicando deporte al aire libre.

7. Sobresfuerzo innecesario

Cada persona tiene su ritmo. La capacidad de resistencia va aumentando poco a poco a medida que creamos un hábito. No hay que precipitarse y querer hacer más de lo que podemos aguantar. Entrena poco a poco y adapta la intensidad del entrenamiento a tu condición física. De esta manera evitarás las temidas agujetas y lesiones innecesarias.

8. Hacer deporte justo después de comer

Hay un mito que dice que si se practica ejercicio nada más terminar de comer se quema más grasa. Pero esto no es cierto. Lo que si que puede ocurrir es que la digestión se altere y se sufran mareos y cortes de digestión. Deberían pasar como mínimo dos horas desde la última comida antes de empezar a entrenar.

9. Hacer el mismo deporte todos los días

Running, nadar o hacer spinning. No se debe practicar la misma modalidad deportiva todos los días. Lo ideal es variar un poco y alternar deportes para conseguir un entrenamiento más completo. Además, si solo se practica un tipo de ejercicio los músculos del cuerpo no pueden relajarse y se pueden sobrecargar. ¡En la variedad está el gusto!

10. No hidratarse correctamente

El deporte hace sudar y con el sudor se pierde mucho líquido que puede fatigarnos y reducir nuestro rendimiento. Para no deshidratarse es necesario beber lo suficiente antes, durante y después del entrenamiento. ¿Quieres saber cómo conseguir una hidratación correcta?

Y ahora que ya sabes cómo entrenar sin riesgo elige tu deporte entre estas propuestas y empieza a disfrutar del ejercicio de forma sana.

Y además,
Ejercicios con kettlebell: entrenamiento con pesas rusas

En forma en la ciudad: deportes al aire libre

por Rebeca Ruiz 580 compartidos

Puede interesarte