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Los aparatos de masaje

Maren Agirregomezkorta
por Maren Agirregomezkorta Publicado en 21 de marzo de 2008

¡Aviso para aquellas y aquellos que no puedan permitirse el lujo de pagar los servicios de un masajista profesional! Existe una amplia gama de aparatos de masaje destinados a aportarse a si mismo el máximo bienestar a un precio más asequible. Manuales o eléctricos, pequeños o imponentes, de madera, mousses, de plástico o incluso de piedra, nómadas o fijos, he aquí una lista no exhaustiva de una oferta cada vez más abundante.

Para los pies
- Inspirado en la tradición japonesa, el masajeador de madera para pies (manual) es un zócalo recubierto de pequeñas bolitas móviles. Con sólo frotar energéticamente las plantas de los pies, se activa la circulación sanguínea, se alivian las piernas cansadas y calman los dolores. Es la base de la reflexología plantar.
- Navegando sobre las olas de los spas, la talaso pies (eléctrico) ofrece los beneficios de un baño de hidromasaje para pies. Se trata de una cubeta de agua templada equipada con una alfombrilla de masaje, rodillos, picos y pequeños chorros para relajar los pies y estimular las zonas reflejas. En el programa: remolinos de agua, burbujas y estimulación de la bóveda plantar.

Para la cabeza
Con forma de pulpo o araña, el masajeador de cabeza (manual) reproduce la técnica de masaje indio del cráneo llamado champissage. Gracias a los flexibles “tentáculos” de cobre de diferentes larguras, masajea 14 puntos simultáneamente. El masaje se realiza mediante ligeras presiones circulares sobre el cráneo o en la parte superior de la espalda.

Para la espalda
- Colocado en el suelo o sobre una silla, el asiento de masaje(eléctrico) simula un masaje vibratorio destinado a calmar las tensiones dorsales. Fácil de transportar e instalar, ofrece una relajación completa, incluso en el trabajo.
- Discreto, el cinturón lumbar (eléctrico) se coloca debajo de la ropa, tanto en casa como en el trabajo o incluso durante desplazamientos. Basado en la estimulación neuromuscular transcutánea, su objetivo es aliviar el dolor deteniendo la señal de dolor en el centro del sistema nervioso (lumbago, dolores cervicales, ciática...).
- Colocado a lo largo de la columna vertebral, un aparato equipado de bolas o de ruedas de madera (manual) permite deshacer los nudos que se acumulan en las diferentes regiones dorsales.

Para todo el cuerpo
- Inspirado en el famoso shiatsu, la almohada (o cojín) de masaje (eléctrico) emite vibraciones que estimulan, según el lugar donde se coloque, los puntos y los meridianos de la nuca, pies, piernas o incluso brazos. Manejable, el aparato de masaje de cabeza móvil (eléctrico), cuenta con una especie de manga larga que permite llegar a todas las partes del cuerpo sin la necesidad de contorsionarse. Se sugieren diferentes programas, intensidades y técnicas de masaje dependiendo de la zona en la que se quiera aplicar.
- Polivalente, fácil de utilizar y transportar, la pelota o bola de masaje (manual) produce mediante un simple movimiento circular, una sensación exquisita de relajación. A pesar de su peso pluma, es un aparato de masaje eficaz gracias a su función de giros multidireccionales que permite un contacto fluido con las capas superficiales de la epidermis. En ocasiones con picos, consigue además la estimulación de los puntos reflejos para lograr un efecto de relax mayor.
- La butaca de masaje eléctrica es lo más para asegurar una verdadera relajación. Sólo hay que tumbarse y elegir el programa que se desee con un mando y se consigue un masaje completo de la cabeza a los pies. Único inconveniente: el volumen y el elevado coste (2,000 euros de media).

Y para afirmar...
Algunos aparatos de masaje no se contentan con ofrecer una relajación profunda, sino que también afirman los tejidos y estimulan la circulación sanguínea y los intercambios subcutáneos, desgoman la celulitis y la piel de naranja. Se trata, por ejemplo, del cinturón de masaje adelgazante (manual) o del aparato que produce la técnica de frotes circulares (eléctrico).

por Maren Agirregomezkorta

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