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Placenta envejecida: ¿por qué se produce y cómo influye en el embarazo?

Cristina Gonzalez
por Cristina Gonzalez Publicado en 5 de julio de 2016
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El ciclo de vida de la placenta finaliza después del parto. Mientras tanto, a lo largo de la gestación, está destinada principalmente a transmitirle al feto los nutrientes que necesita para sobrevivir. Pero, ¿qué ocurre cuando la placenta envejece de manera prematura durante el embarazo?

Este órgano es uno de los más importante del embarazo puesto que supone la conexión entre la madre y el bebé. La placenta comienza a formarse tras la implantación del embrión en el útero. A través de la sangre que circula por ella se transmite el oxígeno y los nutrientes necesarios para que el feto se desarrolle adecuadamente. Entre sus funciones también se encuentran la de ayudarle a eliminar deshechos, transmitirle hormonas y ofrecerle protección física e inmunitaria.

Lo habitual es que el ciclo de vida de la placenta llegue a su fin después del parto, cuando queda ya calcificada. Sin embargo, hay casos en los que la placenta comienza a "envejecer" antes de llegar al final de la gestación. ¿Qué ocurre entonces?

¿Cómo se detecta la placenta envejecida?

La manera de detectar el envejecimiento prematuro de la placenta es a través de las ecografías. En ellas se intentan apreciar los posibles signos de calcificación y también se comprueba el desarrollo del feto según su tamaño respecto al mes del embarazo en el que la madre se encuentre.

¿Cómo influye en el embarazo?

El hecho de que se produzca este envejecimiento podría llegar a afectar al crecimiento del feto, pues le estaría faltando oxígeno y nutrientes al no cumplir la placenta su función. Pero antes de alarmarse, hay que tener en cuenta que hay diferentes grados de maduración de este órgano (I, II y II) y que no por encontrarse en uno de ellos quiere decir que la placenta no esté cumpliendo del todo su función. Al fin y al cabo, envejecer a lo largo de la gestación es su proceso natural. Podríamos decir que una placenta ha envejecido de manera prematura si se presenta en el grado II o II antes de la semana 34 de embarazo.

Para prevenir posibles consecuencias es necesario llevar un frecuente control médico en el que se observe cada poco tiempo el desarrollo del bebé. Si efectivamente la placenta ha dejado de cumplir su función antes de lo debido, lo más probable es que el médico nos aconseje inducir el parto para que se produzca antes de lo previsto y evitar así que el bebé pueda sufrir algún daño. En cualquier caso, la solución más adecuada para cada caso la tendrá siempre nuestro médico.

Posibles causas del envejecimiento de la placenta

Algunos factores que podrían influir en el envejecimiento de la placenta son:

  • El tabaco: fumar durante el embarazo puede propiciar la calcificación de la placenta haciendo que esta envejezca más rápido.
  • Enfermedades como hipertensión o diabetes.
  • Enfermades renales.
  • Haber padecido antes una o varias cesáreas.

Aunque a veces no podamos evitar que la placenta envejezca de manera prematura debido a circunstancias como algunas enfermedades, sí podemos prevenirlo en cierto modo: adquirir hábitos de vida saludables, cuidar nuestra alimentación y, sobre todo, someternos a un riguroso control médico, serán sin duda factores que nos puedan ayudar.


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