Inicio / Belleza / Tratamientos / 7 propósitos que todas las mujeres siempre tenemos en mente

© No hay 2 sin 3
Belleza

7 propósitos que todas las mujeres siempre tenemos en mente

Margarita Velasco
por Margarita Velasco Publicado en 15 de septiembre de 2016

A menudo solemos engañarnos con cosas que queremos hacer, desde comenzar un pequeño negocio artesanal hasta animarnos a probar deportes extremos. Si te creías que eras la única mujer del mundo que tenía una larga lista de "cosas por hacer" ahora vas a descubrir que no. A continuación te convencemos de todas las cosas que debes probar y que a partir de ahora borrarás de tu lista de "cosas pendientes".

Después de cumplir con largas jornadas de trabajo en las que la rutina se convierte en la protagonista de tu vida, llegas a casa y sientes una necesidad imperiosa de dedicarte tiempo a ti misma. Tranquila, no estás sola. Es muy común pensar que podrías hacer algo más por mejorar tu alimentación, hacer más deporte o mimar a tu cuerpo. Todas tenemos esa interminable lista de cosas pendientes en la que nunca falta hacerse la depilación láser, blanquearse los dientes o apuntarse a clases de yoga.

1. Despedirse del vello ¡para siempre!

Hace muchos años, cuenta la leyenda que tener mucho vello en el cuerpo era una maldición de la que nadie podía deshacerse. Por suerte, la innovación se puso al servicio de la belleza y llegó el láser a nuestras vidas. Déjate de excusas, soñar con tener una piel suave y sin nada de pelo es posible. Las típicas frases como "duele mucho", "es muy caro" o "me da vergüenza" ya no te servirán de nada porque ahora es muy fácil hacerse la depilación láser.

Ha llegado el momento de que cumplas este importante propósito. La depilación láser con diodo puede convertirse en la respuesta a tus plegarias ya que consigue resultados permanentes en menos sesiones y tiene un menor riesgo de efectos secundarios. Si otra de tus excusas para no cumplir con este propósito era que se trataba de un tratamiento muy doloroso, de nuevo el láser de diodo es la mejor opción ya que gracias a su sistema de enfriamiento, hace que las sesiones sean menos dolorosas, aunque también depende de tu sensibilidad. Por supuesto el precio de este tipo de tratamientos ha bajado mucho y existen diferentes packs con los que satisfacer tus necesidades y ayudarte a despedirte del vello.

2. Apuntarse al gimnasio

En algún momento toda mujer ha dicho "me voy a apuntar al gimnasio". De esta frase al hecho y a la posterior férrea rutina gym, hay un gran paso, pero puede que ahora haya llegado el momento de aceptar el reto. Más allá de una moda, mantenerse en forma, hacer deporte de forma regular y ser una persona activa es algo que no solamente se ve reflejado en tu salud, sino que también mejora tu imagen. Un cuerpo más tonificado hace que nos sintamos más cómodas con nuestro cuerpo, pero es que además, al hacer deporte llenamos nuestra piel de oxígeno lo que previene el envejecimiento cutáneo y hace que ésta se vea llena de luz.

3. El blanqueamiento dental también existe fuera de Hollywood

Esas sonrisas blancas, brillantes y perfectas que vemos en la televisión también pueden estar a nuestro alcance. En el mercado existen desde pastas de dientes que favorecen el blanqueamiento dental, hasta férulas de blanqueamiento que puedes utilizar mientras duermes. Por supuesto, acudir a una clínica dental para que un profesional nos realice un blanqueamiento es una de las mejores opciones ya que el acabado es más duradero y efectivo.

4. Dormir más

A todo el mundo le gusta dormir, pero tener que lidiar con la rutina y todo lo que ésta conlleva termina por obligarnos a que siempre le restemos horas al sueño. Los expertos recomiendan que se duerma como mínimo 8 horas al días. Ahora sé sincera, ¿cuántas horas duermes tú? Seguro que muchas menos. Organiza un horario en el que te asegures tus horas de sueño diarias, acuéstate todos los días a la misma hora y programa tu despertador con una música suave que te despierte poco a poco para que comiences el día con buen pie.

5. Ir a la peluquería cada 3 meses

Seguro que tu peluquero te lo lleva diciendo toda la vida. Da igual el centro al que acudas porque todos los peluqueros del mundo saben que esta frase es una verdad como un templo. Si cortas el cabello cada 3 meses, éste crece más. No le busques explicación y simplemente cúmplelo. Sanear las puntas cada 3 meses te ayuda a prevenir la aparición de las puntas abiertas y del cabello quebradizo.

Además, ya que vas a la peluquería puedes darte un baño de color, pedir un tratamiento nutritivo o dar un paso adelante y probar un corte de pelo que te saque de tu zona de confort.

6. Cuidar la piel cada día

La teoría está muy bien. Desmaquillarse todos los días, aplicar sérum, contorno de ojos, crema hidratante, protector solar... Sí, seguro que nada de esto te suena extraño, pero la verdad es que para notar los resultados, primero hay que seguir la rutina beauty a rajatabla. Ahí está el kit de la cuestión, ¡hay que hacerlo todos los días! Deja la pereza a un lado y cumple este importante propósito que te ayudará a tener una piel más sana, mejor hidratada y más joven.

7. Cuidar más la alimentación

Probablemente éste ha sido el propósito más recurrente en las to do list de la historia y por ello lo hemos dejado para el último lugar. No, no hace falta que te conviertas en una gurú healthy y que todos tus platos estén llenos de ingredientes imposibles de encontrar en un supermercado normal. Cuando nos referimos a cuidar la alimentación, nos referimos a huir de las grasas saturadas, no abusar del azúcar y optar siempre que sea posible por ingredientes naturales.

Al igual que cumplir con el objetivo del gimnasio, seguir una alimentación saludable puede ser complicado al principio. Se trata de un trabajo diario que sin duda va a transformarse en una amplia variedad de beneficios para tu salud y para tu belleza.

Y ahora te toca ser sincera. ¿Cuáles de estos puntos aún están en tu lista? Deja a un lado la pereza, el miedo y todas las excusas que se te ocurran y cumple todos estos propósitos, ¡te sentirás mejor contigo misma!

por Margarita Velasco