Orgasmo femenino: las mejores posiciones para una mujer
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Siempre se ha dicho que las mujeres lo tenemos más difícil que los hombres para alcanzar el orgasmo. De hecho, hay estudios que demuestran que solo el 30% de las mujeres llega al orgasmo a través de las relaciones sexuales con su pareja. Es poco. Si quieres cambiar la tendencia, aquí se trata de las mejores posturas sexuales para una mujer. ¡Alcanza el orgasmo en cada relación sexual!
Las mejores posturas para una mujer, ¿qué es un orgasmo?
Experimentar el orgasmo femenino supone alcanzar el clímax sexual para casi todas las mujeres. Sin embargo, hay quien no termina de lograr disfrutar al 100% de sus relaciones íntimas, ya sea porque no consigue llegar a sentir esta sensación única o porque no sabe qué hay muchas otras formas de disfrutar.
En general, un orgasmo suele producirse gracias a la estimulación de zonas erógenas: caricias preliminares, cunnilingus, felación, masturbación, penetración… Sin embargo, el mundo de las fantasías sexuales es amplísimo y cada persona es un mundo, por lo que lograr un orgasmo puede ser una experiencia muy diferente según de quien se trate. También puede producirse en otro tipo de circunstancias algo más inusuales, como por ejemplo, mientras dormimos. En cualquier caso, con un poco de ganas y con la persona adecuado, conseguir un orgasmo es relativamente sencillo. ¡Aquí tienes unas ideas para lograrlo de pie!
¿Cómo las posiciones sexuales pueden ayudarte a alcanzar el orgasmo femenino?
Primero, tienes que saber que existen diferentes tipos de orgasmos:
- El orgasmo vaginal: empezamos con lo más difícil. Se consigue mediante la estimulación del punto Gräfenberg, más comúnmente llamado «punto G», situado a unos 4 cm de la entrada de la vagina. Tiene forma de bolita de menos de un centímetro y aumenta de tamaño con la estimulación. Está situado al lado de la vejiga por eso no es extraño que tras un orgasmo vaginal tengamos ganas de ir al baño. Para sensibilizarlo, estimúlalo de forma regular con suaves y repetidas presiones con el dedo o con la ayuda de un juguete sexual.
- El orgasmo clitoriano: es el más "común". Se consigue mediante la estimulación del clítoris, ese pequeño botón situado entre los labios, anterior a la vagina. Se accede a él muy fácilmente y es muy sensible, con delicadas caricias se puede llegar al orgasmo. Aquí te dejamos las mejores posiciones para las mujeres.
Que seas "vaginal" o "clitoriana", encontraras posturas sexuales que estimulan las zonas erógenas de tu propio cuerpo. Pronto comiences a disfrutar de orgasmos espectaculares gracias a algunas posturas con las que te será más fácil alcanzar el clímax.
Como lo hemos dicho antes, para que estas posturas funcionen, es recomendable que juegues con tu cuerpo y pruebes con ti misma para saber cuál es la mejor manera para que tu pareja te excite. Así, cuando estéis juntos, puedes ir guiándolo por esas partes de tu cuerpo que más te ponen.
¡Atenta a estas posturas con las que conseguirás tus mejores orgasmos!
Tenéis que colocaros como si vuestros cuerpos fuesen una silla. Para esta postura, tu pareja tiene que sentarse en una silla y tú te sientas en su regazo, justo como imaginas. Utiliza tus piernas para subir y bajar y, si quieres, puedes inclinarte un poco hacia atrás para que él pueda acariciar tu pecho desde atrás o, si lo prefieres, que utilice sus manos para estimular tu clítoris.
Si no alcanzas el orgasmo a pesar de haberlo intentado colocándote encima de tu chico y de haber probado otras posturas aptas para mujeres flexibles, es el momento de que lo intentes con esta. Estás en la posición de la amazona pero te sitúas de espaldas a tu chico. Con esta posición, él puede estimular tu ano mientras estás sobre él. A la vez, puedes estimular tu clítoris para obtener el doble de placer. Además, él tiene una nueva perspectiva de tu cuerpo, así que seguro que le encanta.
Se trata de la versión más extrema de "Cabalgando hacia atrás". Esta vez tu cuerpo se inclina totalmente hacia adelante, a horcajadas, dejando caer todo tu peso en la parte delantera y apoyada sobre tus rodillas con las piernas hacia atrás. Puede ser que sientas algo de vergüenza porque esta postura implica que tengas tu trasero muy cerca de su cara pero, seguro que a él le encanta. Además, es una buena forma de insinuarle que te apetece un poco de estimulación en ese área.
Es una postura muy parecida a la anterior. La única diferencia es que en este caso, debes inclinarte hacia adelante lentamente. A muchas mujeres les encanta esta postura no solo por la forma en la que sientes el pene de tu chico dentro de ti, sino también porque tu compañero tiene la posibilidad de estimular tu ano.
De nuevo, en esta postura tú vuelves a estar arriba y te balanceas sobre tu pareja pero esta vez es el chico el que tiene que ser flexible. Puede ser difícil encontrar un hombre lo suficientemente flexible pero... ¡existen! Esta posición es perfecta para hacerlo en la habitación. Vosotros estáis sentados al final de la cama y tú estás arriba. Cuando sientas que estás a punto de alcanzar el orgasmo, flexiona tus rodillas y muévete hacia atrás ligeramente a la vez que tu pareja baja su cuerpo hacia fuera de la cama. Por último, vuelve a inclinarte sobre él y habrás conseguido un orgasmo espectacular... El esfuerzo de tu chico habrá merecido la pena. No es una postura en la que tu compañero pueda estimular tu clítoris pero siempre puedes darte placer tú misma.
Es el momento de cambiar los roles. Es muy parecida a la postura anterior pero, en esta ocasión, es el hombre el que está sentado al final de la cama y eres tú a la que le toca ser más flexible en esta ocasión. La postura inicial comienza contigo en cuclillas encima de él, después estira tus piernas y arquea tu espalda hasta que puedas tocar el suelo. En esta ocasión eres tú la que marcas el ritmo y los movimientos desde esta posición, así que tu chico puede sujetarte por las caderas y ayudarte con el equilibrio o puede estimular tu clítoris.
Un consejo: esta postura es mejor para chicos con penes grandes.
¿Eres flexible? Si la respuesta es sí, esta será una de tus posturas más comunes a partir de ahora. Es, además, una de las mejores para que alcances el orgasmo. En este caso, el hombre está sentado en una silla -puede utilizar un cojín para estar más elevado y que sea más cómodo para los dos- . Tienes que sentarte sobre tu pareja y colocar tus piernas sobre sus hombros. ¡Es el momento de que hagas gala de flexibilidad! Balancéate hacia atrás y toma impulso apoyando tus pies en la parte de arriba del respaldo. Las manos de tu pareja pueden estar sujetándote o, si no las necesita, las puede utilizar para acariciar otra parte de tu cuerpo... ¿Cuál te gustaría?
Esta va a ser una posición relajada para tu pareja y muy placentera para ti. Tú estás sentada sobre él con tus rodillas flexionadas moviéndote hacia delante y hacia atrás y él está sentado con las piernas estiradas. El punto negativo de esta postura es que no permite que tu pareja masajea tu clítoris mientras está teniendo lugar la penetración. Pero tranquila, puedes estimular esta zona mediante el roce con el cuerpo de tu chico.
Si te decides a probar esta postura, tienes que colocarte encima de tu chico pero esta vez tienes que inclinar tu espalda hacia atrás. Tú estás a horcajadas sobre él y tu compañero tiene sus piernas estiradas. De esta forma, tu clítoris está más expuesto, es decir, que tu pareja puede estimular esta parte de tu cuerpo para ofrecerte placer extra. Así, todo se vuele mucho más fácil...
¿Te gusta que tu pareja juegue con tus pezones mientras tiene lugar la penetración? Entonces, tu postura más adecuada para ti es la canasta. Tú estás también arriba e inclinas el cuerpo sobre tu pareja. Asegúrate de que tu pecho está a la altura de su boca y... ¡A disfrutar los dos!
Algunas mujeres creen que es más fácil alcanzar el orgasmo cuando ellas estás arriba. Es cierto pero, en lugar de colocarte erguida sobre tu compañero, puedes probar a tumbarte totalmente sobre él. Para muchas mujeres, la milhoja es una muy buena opción. Pero también lo es para los hombres, que obtienen más placer en esta posición.
En esta posición, la mujer está encima y balancea su cuerpo sobre el de su compañero. Es una de las más recomendables para que la mujer alcance el orgasmo porque eres tú la que tiene pleno control sobre tu cuerpo y tus ritmos. En esta postura, tu pareja puede cruzar sus piernas o estirarlas completamente. Él se inclina hacia atrás mientras tú te colocas encima de él, pones tus piernas a su alrededor y lentamente bajas y subes, bajas y subes... ¡Justo como estás imaginando!
Esta es la postura recomendable si lo que queréis es probar a mantener relaciones en otros lugares que no sea en la cama. Podéis intentarlo en una silla sin respaldo. Asegúrate de tener tus pies apoyados en el suelo porque así será más fácil guiar tus impulsos. Aquí, los dos mantenéis la misma posición pero, mientras tu chico está sentado en la silla, tú estás sentada sobre sus muslos. Lo demás, ya sabes cómo funciona...
¡Es una de las mejores posturas para la mujer porque es muy tierna! Primero se construye una montaña de cojines en el suelo. Te dejas caer en este montón con el tronco hacia adelante. Abrázate a las almohadas, mientras él te abraza por detrás. Entonces, abre las piernas ligeramente, de forma que él se pueda arrodillar entre ellas y penetrarte suavemente.
El barco es una postura que te proporciona placer por razones diversas. Tú vuelves a estar arriba, controlado el ritmo de la penetración pero esta vez no estás de espaldas, sino que te colocas de lado. De esta forma, tu chico tiene acceso a tu clítoris y a tu ano, de forma que puede estimularlos a la vez. Es cierto que estás haciendo todo el trabajo pero piensa que él puede darte un placer inmenso, echándote una mano (o las dos).
Tu pareja se recuesta en la cama con las piernas ligeramente abiertas. Te sientas encima de él y le das la espalda. Entonces estira las piernas hacia atrás en dirección a sus hombros. El tronco se va para adelante entre las piernas del hombre, donde te puedes apoyar tranquilamente. Para más impulso, te puedes coger a los pies de él. Luego empiezas a moverte. ¡Formáis un X perfecto!
Te encuentras tumbada, sobre la espalda, con una pierna estirada y la otra doblada. Tu novio se monta a horcajadas sobre ti, pasando una pierna por debajo de su pierna doblada y echando uno de los brazos hacia atrás, para apoyarse. La postura de la estrella puede resultar un poco cansada, aunque es muy estimulante, ya que la mujer puede acariciar el cuerpo del hombre o su propio cuerpo durante el acto.
Esta es nuestra última propuesta sexual para que consigas unos orgasmos espectaculares con tus relaciones sexuales. ¡Allá va!
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