Confieso que he vivido: genio y figura
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Genios y figuras
Auténticos ejemplares de la raza humana que han conseguido el ideal de cumplir años genialmente: envejecer como una nueva y prometedora aventura y no como una catástrofe apocalíptica en situación de deterioro y decadencia. Su apariencia no engaña y su madurez es un ejemplo para todos sus coetáneos.
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Sean Connery
83 años
Entre un Hemingway longevo y un veraneante pletórico, hoySir Thomas Sean Connery pasea su metro ochenta y nueve por un paisaje libre decámaras, alfombras rojas y embusteros marbellís. A sus 83 años ha convertidoBahamas en su burbuja ‘no molesten’, y junto a su esposa Micheline vanenterrando los huesos de sus protagonistas en 007, Indiana Jones, LosIntocables o La Roca. Siempre le recordaremos por suscitar un debate muyintenso: ni 30 ni 40 ni 50. ¿Va acercándose el hombre a la mejor versión de símismo mientras camina hacia su gran final? Un puñado de marketinianos de tintesmasculinos y pijamas para abuelos perdieron el trabajo por su culpa.
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Karl Lagerfeld
80 años
Con insolencia de dandy y exclusiva capacidad de produciralgo nuevo por segundo, a sus 80 años, ‘el Kaiser’ no se conforma con ser elD.A. de las casas Chanel y Fendi, fotógrafo fundador de las Ediciones 7L,creador de su propia marca, quemando jornadas de 18 horas, almidonando suscuellos de camisa con vitriolo y talento. ¿De dónde le viene ese celo creativo,esa curiosidad inevitable? Según sus propias palabras, en el reciente libropublicado por Flamarion El mundo de Karl: “No estoy nunca contento. Me paso lavida en un estado de insatisfacción permanente” y, por si fuera pocadeclaración de principios, insiste: “Lo esencial en la vida es reinventarse”.¡Chapeau!
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Michael Caine
81 años
Era un joven de barrio pobre londinense empeñado enesconder su acento cockney, porque a los que mandaban no les gustaba. Sin unfísico como para llamar a casa debutó en el teatro con el porte de quien llevatoda una vida en las tablas. Anduvo sin complejos en el swinging London de los60 y con Alfie logró comerse el mundo y brillar en Hollywood. Con gafasde gruesa montura negra y una mirada altiva, se ha convertido en un actorincombustible que no olvida sus raíces: el hijo de un trabajador del mercado depescado, nacido hace 81 años bajo el nombre de Maurice Joseph Micklewhite.Socarrón, simpático a su manera y con una reputación de tacaño que quizá bebade unos orígenes con muchas privaciones, es un clásico.
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Carlos Saura
82 años
Los fantasmas se ignoran o se exhiben, bien iluminados ymejor vestidos de terapia-ficción. Ninguno se le resistió cuando metió lacámara en la penumbra tensa de la familia española, en la atmósfera difícil deuna sociedad que no ganó ni la guerra ni la paz. En su monumental haberbiográfico hay cuatro mujeres, siete hijos y treinta y ocho películas, algunasfrontal y valientemente reivindicadoras de una españolidad bella y poderosa.Bodas de sangre, Carmen, El amor brujo, Flamenco… Honestidad insobornable,talento, trabajo y humildad de peregrino navarro siempre incómodo entresatisfacciones y certezas… Así pueden resumirse sus 82 espléndidos y fértilesaños.
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Peter Zumthor
71 años
Los fantasmas se ignoran o se exhiben, bien iluminados ymejor vestidos de terapia-ficción. Ninguno se le resistió cuando metió lacámara en la penumbra tensa de la familia española, en la atmósfera difícil deuna sociedad que no ganó ni la guerra ni la paz. En su monumental haberbiográfico hay cuatro mujeres, siete hijos y treinta y ocho películas, algunasfrontal y valientemente reivindicadoras de una españolidad bella y poderosa.Bodas de sangre, Carmen, El amor brujo, Flamenco… Honestidad insobornable,talento, trabajo y humildad de peregrino navarro siempre incómodo entresatisfacciones y certezas… Así pueden resumirse sus 82 espléndidos y fértilesaños.
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Fernando Botero
82 años
En un tiempo en que el volumen produce sentimientode culpa y el arte tiende a la extrema delgadez del concepto o la ocurrencia,practica la alquimia de una esbeltez metafísica con apariencia neumática. Diceque no pinta gordas, que sólo trata de expresar la corpulencia como una partede la sensualidad del arte. Lo rechoncho como poética no es en Botero unahumorada, sino la vislumbre de una transfiguración: la de los colores cálidos ylas líneas curvas en placer estético. También son jamonas las frutas quecomponen sus naturalezas muertas, tan comestibles, tan exuberantes. El arteinsinúa más de lo que muestra, y el de este creador no es la excepción: entrelos pliegues de sus michelines se adivina un cielo.
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Nino Cerruti
83 años
Se podría decir de Cerruti que es un ‘outsider’ en suprofesión. ¿Qué hace un ‘gentiluomo’ nacido en Biella (Piamonte) en el corazónde las entretelas más nobles de centroeuropa? Cuando todos eran estilistas ypeleaban en la arena del prêt-a-porter como gladiadores poderosos, Nino Cerrutipaseaba su modesta genialidad, su inteligencia hedonista, su clase innegociablepor los pasillos de las ferias de moda y los desfiles bianuales. Quien no hayallevado nunca -hombre o mujer- una creación de Cerruti desconoce la calidad deltejido, la oportunidad del corte y la nobleza del diseño. Toda una vidadedicada a una pasión: el estilo. La moda nunca ha sido lo suyo, ni tampoco elprotagonismo, ni el presencialismo, ni el narcisismo que caracteriza a estesector. Cuando era joven, Cerruti era ya maduro y hoy a sus 83 años siguebrillando para quien no se deslumbra como un gran genio del vestir italiano.
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Renzo Piano
76 años
Uno de los grandes lujos del ser humano es la cultura desus ciudades, terreno en el que el genovés Renzo Piano ha ido aportando grandesjoyas estas últimas décadas. Entre ellas el Centro Georges Pompidou, The Shard-rascacielos más alto de Europa en Londres- o el centro Cultural Jean-MarieTjibaou en Nueva Caledonia. Creaciones que huyen de un estilo reconocible ycuya única máxima es la búsqueda del “edificio volador, algo con gravedadcero”. Hoy, a pesar de haber cumplido 76 años, este Premio Pritzker con ojosjuveniles y cortísima barba, no ha dejado de pensar en el futuro. Ni en el suyoni el nuestro.
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Paul Auster
67 años
Sus personajes pestañean en Manhattan y Brooklynintentando sobreponerse a situaciones insólitas, nunca racionales. Paul Austeres un Balzac remozado adicto a Nueva York, con la mirada a prueba de hipócritasy cejas arqueadas sobre los ojos como pequeños tejados de gravedad. Quizá sucuerpo menudo sea el resultado de la versión atlética de la escritura: al menosseis horas diarias arañando las páginas con el bolígrafo, escuchando laspalabras siendo escritas, buscando reproducir, nota a nota, la melodía de sucabeza. Luego se sube a un jet privado en largas giras promocionales, avanzaentre zapatos Sebago, estrecha manos blandas y habla de su obra como un acto defe.
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Luciano Benetton
79 años
El tiempo ha sido generoso con el visionario del clanBenetton, antiguo vendedor de periódicos de Treviso que entendió que en los 50,en años de posguerra, la gente necesitaba color en su vida. Para ello vendió labicicleta de un hermano menor y se hizo con la tejedora de segunda mano con laque se crearon sus primeros suéteres y se inició su visión del Made inItaly. Décadas después, a golpe de provocadoras campañas publicitarias, esdueño de un imperio y la prueba viviente de que si algo funciona no hay por quécambiarlo. Basta con ver su look intocable a través de las décadas -ese deanteojos redondos y pelo leonado- para entenderlo.
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Rafael Moneo
76 años
En abril de 2013, el New York Times dedicó una largalista de encendidos elogios hacia el arquitecto “de los muy exquisitos” y depaso lo introdujo en la sensibilidad exigente y un tanto rígida de la sociedadamericana. “No hay dos trabajos que sean iguales, concluye el artículo. Es elarquitecto de los arquitectos”.
Considerada su obra un adorno para el viejo mundo y unfaro para el nuevo, Rafael Moneo recibió el premio Pritzker en 1996 y elPríncipe de Asturias de las Artes en 2012 (entre otros muchos a lo largo de suvida). Singular, delicado y exacto, sus entrevistas están llenas de gemasocultas cuyo brillo hay que admirar más de una vez. De sugerencias susurradascon cortesía y lentitud: “Las utopías, en realidad, casi dicen cómo no hay quehacer las cosas”, explicó a un periodista. “No hay ninguna utopíaconstruida”.
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Clint Eastwood
83 años
Fue guapo deanuncio, killer del spaguetti western que encendía los fósforos en la barba,Harry el Sucio e irresistible ensoñador de un ama de casa. Hasta que empezó aesgrimir la cámara como una pistola y a matar a bocajarro la pereza mental, loslugares comunes de la tribu. Lo suyo es la filosofía de la ambigüedad, consorpresivos trazos dibuja la atormentada conciencia norteamericana. Ya es unaleyenda, pero sigue buscando, enfrentando verdades incómodas. Creyeron que eraun fascista y se ha revelado un solidario anárquico, un hombre honradocon más conchas que un galápago. El jinete pálido, Sin perdón, Mystic River oMillion dollar baby son obras maestras, las peanas que soportan el tamaño de sugloria.
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Giorgio Armani
79 años
Eminencia simbólica de la moda italiana, liberador dehombreras, entretelas y forros, Giorgio Armani -que iba para médico- decidióarreglarnos el cuerpo de forma menos invasiva pero no menos eficaz. A sus 80años sigue eternamente joven, atractivo, brillante, ‘cool’ como se dice ahora,pero el maestro debe su impecable forma física a una voluntad férrea, a unadisciplina inclemente a la que dedica sus jornadas empezando a las seis de lamañana con su entrenador personal y dedicando a su imperio un horario ‘fulltime’. No es de extrañar que últimamente sea protagonista en la publicidad de sulínea Made to Measure.
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Renzo Rosso
58 años
Bautizado por Suzy Menkes como el ‘Genio de los Jeans’,Renzo Rosso no entiende de low cost. Desde que fundase la firma Diesel con sólo23 años, se estima que ha vendido más de cien millones de vaqueros a preciosaltamente lucrativos. La superioridad del diseño italiano obliga. Bajo susaires de rockero o de mediocampista creativo en pleno catenaccio, este oriundode Venecia posee hoy el imponente holding Only The Brave, con estandartes delsector como Maison Martin Margiela, Viktor & Rolf o Marni. Su pasióninfantil por el universo USA -adicto a James Dean tanto como a las jukebox- leha llevado a contratar al antiguo diseñador de Lady Gaga como director creativode su imperio del denim. Otro paso adelante para el illuminati que un día dijo:“¿y por qué no vender unos vaqueros que parezcan usados?”.
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Duque de Edimburgo
93 años
Lleva tanto tiempo siendo ‘de Edimburgo’ que casi nadierecuerda que nació príncipe de Grecia y de Dinamarca, y que fue precisamente suboda con Isabel II (1947) la que le obligó a renunciar a sus títulos, los de lacasa Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg. Trece años tenía la jovenElizabeth cuando se enamoró muy seriamente de aquel príncipe greco-danés, menosintenso que los héroes de Esquilo pero bastante más frívolo que Hamlet. No era totalmente guapo, pero sí británicamente alto y metálico, huesudo y secocomo un marchant de Giacometti, hecho un pincel bajo el omnipresente uniformede la marina (tenía pocos trajes). Aunque mujeriego irredimible, es el relamidoex-presidente Giscard D’Estaing el que cierra –dicen- su larguísima lista deamores adúlteros. Bien está lo que bien acaba.
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Antonio López
78 años
Es fácil imaginarlo como uno de ‘los justos’ de Borges,de esos que con su verdad, con su belleza o con su bondad están salvando elmundo. Pero es modesto (“mi tío Antonio, el de Tomelloso, ese sí que sabe”) yse conforma con captar la fugacidad de la luz. La acosa con morosidad y conperseverancia maniacas. Una obsesión que siempre le deja insatisfecho, porquelas cosas nunca se terminan, se dejan de lado, pero cómo van a terminarse. Laluz huye y ni siquiera la paciencia legendaria de este artista consiguedetenerla. Pinta con la lentitud de los bueyes. Se enfrenta a cuerpo limpio a undesafío del que se sabe perdedor. Sin embargo, este orfebre machadiano de loslienzos ha ganado la inmortalidad.
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Hubert de Givenchy
87 años
Nunca soñaron los franceses con tener en su árbolgenealógico republicano un aristócrata con Chateaux que no se dedicase a susviñedos ni a sus cacerías. Hubert de Givenchy no fue sólo el íntimo amigo deAudrey Hepburn a la que vistió desde Sabrina, Desayuno con Diamantes hasta Cómorobar un millón de dólares, y a quien le unía la mutua distinción, el mismosentido innato de la elegancia y un carisma irrepetible. A sus 87 años (esdecir, en la flor de la edad), este modisto sigue siendo -gracias a su ultrasensibilidad, su espíritu sutil y cultivado y su presencia impecable- unainstitución viviente.
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